La autocrítica y la vergüenza en los adolescentes

Mervis Romero · 18 marzo, 2018
Descubre a continuación todo lo que necesitas saber sobre la autocrítica y la vergüenza en la adolescencia y apunta nuestros consejos para padres e hijos.

El hecho de reconocer los errores y fallas propias no es un hábito común. En la mayoría de los casos, las personas se enfocan en presumir sus logros y virtudes y no en reconocer sus aspectos a mejorar. No obstante, siempre evaluamos todo. Por ende, la autocrítica no es un hecho aislado.

En general, cuesta encontrar el equilibrio entre lo correcto y lo incorrecto. Especialmente en lo que respecta a la emisión de juicios acerca de nosotros mismos. En la adolescencia, esto puede resultar aún más complicado.

Tal y como dice el dicho popular ”El ojo no mira hacia dentro”. Esto quiere decir que se nos hace mas fácil criticar otras cosas que evaluarnos a nosotros mismos y reconocer qué y por qué debemos mejorar esto o aquello.

Una autocrítica deficiente puede ocasionar problemas en nuestras relaciones interpersonales, entre ellas, la relación con nuestros hijos.

La autocrítica y la vergüenza en la adolescencia.

¿Cómo afecta la formación del adolescente?

La identidad está en plena formación, por lo que los altibajos son normales e,, necesarios. Para ello, es necesario iniciarlos en la autocrítica. A pesar de que al principio les produzca cierta vergüenza.

La autocrítica sana les permitirá evaluarse y crecer como personas sanas y fuertes. Por supuesto, esto no se logra dominar de la noche a la mañana, por lo que necesitarán cierta guía y apoyo hasta que aprendan a ser equilibrados con los juicios y opiniones que emiten, especialmente hacia sí mismos.

Una autocrítica excesiva puede generar en perfeccionismo y también producir una baja autoestima. Los adolescentes excesivamente críticos consigo mismos pueden llegar a pensar que no son tan buenos como otros, que fracasarán en todo, etcétera.

Unas palabras para los padres

Una de las situaciones o sentimientos más comunes que tus hijos adolescentes podrían experimentar es la timidez.

Muchos adolescentes no se atreven a hablar delante de otros jóvenes o personas adultas. No se involucran en las actividades de otros de su misma edad e incluso hablar por teléfono podría significar un gran desafío para ellos, o hasta preguntar a alguien una dirección en la calle.

Cuando no encuentran la forma de integrarse, podrían comenzar a ser muy reservados y aislarse en su habitación porque sienten que no deben exponerse, y sienten miedo o vergüenza de que otros vean o lo descubran haciendo alguna actividad. Inevitablemente, le prestan mucha atención al que dirán.

Otra situación es que ese sentimiento de vergüenza y exceso de autocrítica puede llevarlos a fracasar en los estudios. Podría ser un adolescente brillante, pero al ser tan meticuloso en los estudios y trabajos escolares, se puede crear un desequilibrio que le produzca agobio.

¿Cómo pueden ayudar los padres?

Una de las primeras cosas que pueden hacer los padres para que la autocrítica desmedida y vergüenza no hunda a su hijo es:

  • Reconocer la situación. No aborde el asunto con la justificación de que “ya se le pasará”. Esfuércese para que esta situación que afronta su hijo no se convierta en una pared u obstáculo en su relación familiar o escolar.
  • Evite la sobreprotección ya que esto puede entorpecer su desarrollo social.
  • Aprenda a escuchar a su hijo. Deje que él comparta lo que siente y no le reste importancia. Lo que para los adultos puede ser algo trivial, para ellos puede suponer un gran problema.
  • Sea positivo. Encómielo por cosas que sí ha hecho bien. Mantenga un ambiente relajado en su familia para que las tensiones del día a día no sean una carga adicional.
  • Invierta en tiempo de calidad y realicen actividades en familia. No olvide que su hijo está en el proceso de crear su propia identidad. En determinado momento, su hijo necesitará evaluarse a sí mismo o tener autocrítica. Como padres, somos los responsables de darles la guía necesaria de forma equilibrada.

¿Cómo enfrentar la autocrítica si eres adolescente?

Como la adolescencia es una etapa primordial en tu desarrollo personal, es importante que le des atención a estos consejos:

La autocrítica y la vergüenza en la adolescencia.

1. Aprende a escuchar

Quizás te parezca algo sin fundamento, pero una de las cosas que causan vergüenza en los adolescentes es no saber qué responder.

Si te das una pausa y meditas en el tema de conversación o la pregunta planteada, podrás responder de forma sencilla e incluso si no sabes nada del tema podrás preguntar “¿A qué se refieren?”, eso no tiene por qué hacerte sentir menos.

Después de todo, quien no pregunta, no resuelve su duda. Y aunque puedas consultarlo a solas, por Internet, lo más sano es que preguntes y te relaciones con los demás.

2. Reconoce el problema

El problema existe e ignorarlo no hará que desaparezca, por lo tanto, lo más sano es reconocerlo y buscarle la solución. Conversa con alguien de confianza y expresa tus ideas, esa persona podría ayudarte a encontrar las herramientas que necesitas para sentirte mejor y superar la situación.

3. Evita aislarte y defiende tu opinión

Si no estás de acuerdo con algo, exprésalo con calma. No tienes por qué callártelo ni tampoco tienes que atropellar a otros, aunque estén equivocados. Por otro lado, no tienes por qué acceder a todo solamente para tratar de agradar. 

Procura ser equilibrado. No ensalces a los demás, ni tampoco los menosprecies. Todo el mundo tiene su lado luminoso y sus zonas oscuras. Incluso tú. En suma, todos somos una escala de grises, por lo que no hay que irse a los extremos.

A medida que te vayas acercando a la edad adulta, tendrás más valor para afrontar otras situaciones. Y si logras que tu formación se equilibre durante la adolescencia, la autocrítica no será un problema mayor.

Con el tiempo, conseguirás una identidad sólida que te ayude a sentirte cómodo, seguro y confiado. Por consiguiente, podrás establecer vínculos sanos y tener relaciones personales de calidad.