¿Andador o gatear?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicopedagoga María José Roldán el 5 febrero, 2020
El gateo es una necesidad del ser humano en las edades tempranas. Así como el llanto ayuda a los bebés a obtener lo que necesitan para saciar sus necesidades vitales, el gateo les ofrece muchas oportunidades de desarrollo.

¿Andador o gatear? Esta puede ser una duda que tengan muchas madres en común. El poner a un niño en el andador, en una primera impresión, puede darnos la idea de que este peculiar dispositivo lo ejercita de una mejor manera que si lo colocamos a gatear en el suelo. Pero, ¿realmente es así?

Puede que pienses que el andador lo prepara antes para caminar, le fortalece las piernas o le posibilita que tenga libres las manos para alcanzar juguetes y objetos que le resultan interesantes.

Sin embargo, mamá que nos lees: La pregunta de: ¿andador o gatear? Nos conduce inevitablemente a una sola respuesta: gatear. Opta siempre por ponerlo a gatear. A continuación te vamos a comentar sobre esto.

Gatear para el desarrollo cognitivo y corporal

El desarrollo cognitivo del bebé, desde las primeras etapas, se encuentra relacionado con la actividad motora. Mientras el niño aprende a sostener la cabeza, girarse, levantar la espalda apoyado en sus manos cuando está boca abajo, desplazarse mediante el gateo, ponerse de pie, caminar recto y correr…

Va formando las rutas de información en su cerebro y garantizando la maduración de las funciones neurológicas que le servirán para su desempeño dentro del mundo que le rodea.

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Cuando gatea, el niño conecta ambos hemisferios cerebrales creando rutas de información cruciales para la maduración de las diferentes funciones cognitivas. En este sentido, podemos afirmar con total certeza que el gateo es fundamental para su desarrollo cerebral.

Esto no quita que existan niños que se salten la etapa del gateo y directamente pasen a ponerse de pie para luego caminar y que su desarrollo cerebral sea totalmente normal también.

El gateo es uno de los primeros ejercicios del cual se sirve un ser humano para tonificar su musculatura. Mediante el gateo los músculos, las caderas y la columna vertebral del bebé se fortalecen para hacer posible que haga suyas otras habilidades más complejas y que requieren más rigor muscular y óseo como sentarse, caminar y correr.

Los beneficios de gatear

Cuando un niño gatea desarrolla su sistema propioceptivo el cual está compuesto por todos los receptores y nervios localizados en las articulaciones, los músculos y el sistema vestibular que se encargan de la propiocepción. Pero, ¿qué es esto concretamente?

La propiocepción es aquella habilidad que nos pone al tanto de la posición y coordinación tanto de la musculatura como de las partes continuas de nuestro cuerpo. Nos da la posibilidad de ofrecer una respuesta rápida toda vez que nos desplazamos o movemos. Además, regula el equilibrio y controla la coordinación de ambos lados corporales así como la velocidad de todos nuestros movimientos.

Mejora la visión

Cuando un bebé gatea utiliza su vista para orientarse. Cuando mira al suelo ejercita la vista a corta distancia poniendo a funcionar la musculatura de sus ojos. El bebé se preocupa por ver por dónde se desplaza y todo lo que le rodea. De esta forma, enfoca ambos ojos hacia una misma dirección. Al enfocar la vista consigue una mejor visión.

Potencia el sistema táctil

Siempre que el bebé apoya sus manos en el piso, así como sucede cuando toca sus sábanas, pañales, ropitas y juguetes aprecia la textura del mismo. Así, también desarrolla su sentido del tacto. En este sentido, que el bebé gatee es fundamental para estimular el tacto de su cuerpo.

Se descubren las distancias

Cuando el niño mira hacia sus manos aprecia una cierta distancia entre su cabeza y sus extremidades. Esta medida le posibilita orientarse dentro del espacio, teniéndola como referencia para medir también el medio que le rodea. Es una forma estupenda de empezar a medir las distancias e interiorizarlas en su desarrollo. 

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Para escribir mejor en el futuro

Se ha comprobado que el desarrollo psicomotor se encuentra estrechamente relacionado con el aprendizaje en la etapa escolar. Siempre que el bebé aprende a desplazarse y a moverse va desarrollando su inteligencia. En este mismo caso se encuentra la escritura.

Los niños que gatearon siendo bebés aprenden a escribir más rápido y tienen mejor control muscular que los que no gatearon. Su sentido del tacto beneficia su motricidad fina haciendo que cuando llegue la hora de escribir el niño sea capaz de lograr un buen control en el trazo.

¿Andador o gatear?

Mamá, si el pediatra ya te ha indicado que tu bebé se encuentra listo para desplazarse, ante tu duda de ¿andador o gatear? Te invitamos a incentivarle el gateo antes que ponerlo en el andador.

Ten en cuenta que el gateo posibilita que el niño se relacione con su entorno, le aumenta la confianza en sí mismo, le incentiva su interés por la exploración y el conocimiento y lo desarrolla física y psicológicamente.