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Alimentación y síndrome de ovarios poliquísticos

La cantidad de mujeres diagnosticadas de ovarios poliquísticos ha aumentado, por lo que mejorarla mediante un estilo de vida saludable y fármacos es fundamental para mejorar la salud.
Alimentación y síndrome de ovarios poliquísticos
Silvia Zaragoza

Revisado y aprobado por la nutricionista Silvia Zaragoza en 10 Febrero, 2020.

Última actualización: 10 Febrero, 2020

El síndrome de ovarios poliquísticos es un conjunto de síntomas variados. Afecta, aproximadamente, a un 6 % de las mujeres. Sin embargo, varía según la raza, siendo del 3,4 % en las de piel oscura, 22 % en caucásicas y 52 % de las asiáticas de la India.

Se caracteriza por la presencia de quistes en los ovarios formados por folículos inmaduros o afuncionales. Tal como se ha mencionado anteriormente, se manifiesta mediante alteraciones metabólicas, endocrinas y psicológicas. Las más comunes son:

  • Hiperandrogenismo. Como consecuencia, aparece hirsutismo (presencia de vello facial, alopecia y acné).
  • Resistencia a la insulina, pudiendo desarrollarse diabetes a largo plazo.
  • Acumulo de grasa abdominal, lo que incrementa el riesgo de sobrepeso u obesidad.
  • Hipercolesterolemia.
  • Menstruación irregular (ciclos cortos o ausencia) o dismenorrea (dolor durante la regla).
  • Dificultad para quedarse embarazada por ausencia de ovulación.
  • Disfunción tiroidea (hipotiroidismo, que suele ser subclínico).
  • Manchas alrededor de la nuca (acantosis nigricans).
  • Cambios de humor, irritabilidad, ansiedad o depresión.

    Mujer en el médico debido a que tiene ovarios poliquísticos.

Es importante que sepas que el diagnóstico consiste en una valoración de la clínica y una analítica sanguínea que incluya un perfil hormonal. A continuación, vamos a explicar los tratamientos, aunque destacaremos el de la dieta.

Tratamiento interdisciplinar para los ovarios poliquísticos

Se distinguen 3 tipos: farmacológico, cognitivo y de estilo de vida. En primer lugar, los medicamentos están destinados a mejorar la sensibilidad a la insulina y a regular las hormonas del ciclo menstrual. Y, en caso de que hubiera un hipotiroidismo, conseguir que la tiroides funcione adecuadamente.

Hasta ahora, se han obtenido muy buenos resultados con la metformina, un antidiabético oral. En cambio, el uso de anticonceptivos es controvertido, dado que la tolerancia es individual y la composición es distinta. Además, a pesar de que generen el sangrado, no se produce la ovulación.

Respecto al estado de ánimo, acudir a un psicólogo resulta de gran ayuda. De esta manera, aprenderás a gestionar mejor las emociones. Además, puede prescribirte algún recaptador de la serotonina para aumentar tu estado de ánimo. Incluso, puedes consumir determinados alimentos, como verás todo seguido.

Por último, es imprescindible mencionar el estilo de vida. Es decir, la alimentación y el ejercicio físico, cuyo objetivo principal es perder peso y mejorar la composición corporal. Consecuentemente, aumentará la sensibilidad de la insulina y el colesterol en sangre.

En cuanto al ejercicio, priorizar el de fuerza respecto al cardiovascular. La recomendación es practicarlo, al menos, 3 días por semana, combinado con caminar, subir escaleras, ir en bici o coger el transporte público para ir de un lugar a otro.

Alimentación

Ha de basarse en alimentos de origen vegetal combinados con alimentos proteicos de calidad. Además, puede complementarse con cereales integrales y grasas cardiosaludables. De esta manera, reducimos los marcadores de inflamación.

Comparación entre un ovario normal y un ovario poliquístico.

Si nos fijamos en la evidencia, las dietas con un bajo índice glucémico o bajas en grasas trans y saturadas resultan beneficiosas, así como la dieta mediterránea. La cuestión es que generen un déficit calórico de 500-700 kcal diarias. Además, sabemos que, al eliminar los lácteos, disminuye la aparición de acné. Llegados a este punto, los consejos son:

  1. Consumir 1 ración de verduras y hortalizas (200-250 g) en las comidas principales. Recuerda alternar distintas cocciones y variedad.
  2. Incluir en todas las comidas una fuente proteica, como pescado (especialmente el azul), huevos, carne blanca y legumbres cocidas.
  3. Complementar al menos una comida con frutos secos, aguacate, aceitunas o una cucharada sopera de semillas.
  4. Priorizar el arroz, la pasta y el pan integrales.
  5. Comer, al menos, 2 frutas diarias enteras para asimilar la fibra, las vitaminas y minerales antioxidantes.
  6. Usar aceite de oliva virgen para cocina y aliñar los platos.
  7. Beber agua e infusiones.
  8. Evitar las galletas, la bollería, los refrescos, los zumos, los dulces y cualquier producto con azúcares añadidos.
  9. Limitar la cantidad de azúcar añadido al café, al té y a las infusiones. 

Como conclusión, el síndrome de ovarios poliquísticos es una condición muy compleja. Por eso, el abordaje mediante un endocrino, un ginecólogo, una nutricionista y un psicólogo (según el caso) es fundamental para mejorar la salud de estas mujeres. No solo se sentirán mejor, sino que también aumentarán su calidad de vida.

Alteraciones de la menstruación en adolescentes

Alteraciones de la menstruación en adolescentes

En el siguiente artículo te contaremos sobre las Alteraciones de la menstruación en adolescentes, algo habitual durante los primeros periodos.



  • Asociación Española de Síndrome de Ovarios Poliquísticos.
  • Escobar-Morreale HF (2018) Polycystic ovary syndrome: definition, aetiology, diagnosis and treatment. Nat Rev Endocrinol, 14(5): 270-84.
  • Teede, H, Miso M, Costello M, Dokras A, Laven J, Moran L et al  (2018) International evidence-based guideline for the assessment and management of polycystic ovary syndrome. [Consultado el 4 de febrero de 2020] Disponible en: https://www.monash.edu/__data/assets/pdf_file/0004/1412644/PCOS_Evidence-Based-Guidelines_20181009.pdf
  • Barrea L, Marzullo P, Muscogiuri G, Di Somma C, Scacchi M, Orio F et al (2018) Source and amount of carbohydrate in the diet and inflammation in women with polycystic ovary syndrome. Nutr Res Rev, 31(2):291-301.
  • Faghfoori Z, Fazelian S, Shadnoush M, Goodarzi R (2017) Nutritional management in women with polycystic ovary syndrome: A review study. Diabetes Metab Syndr, 11 (S1): 429-32.
  • Frary JM, Bjerre KP, Glintborg D, Ravn P (2016) The effect of dietary carbohydrates in women with polycystic ovary syndrome: a systematic review. Minerv Endocrinol, 41(1): 57-69.
  • Wong JM, Gallagher M, Gooding H, Feldman HA, Gordon CM, Ludwig DSet al (2016) A randomized pilot study of dietary treatments for polycystic ovary syndrome in adolescents. Pediatr Obes, 11(3):210-20.
  • Sordia-Hernández LH, Ancer Rodríguez P, Saldivar Rodriguez D, Trejo Guzman S, Servín Zenteno ES, Guerrero González G et al (2016) Effect of a low glycemic diet in patients with polycystic ovary syndrome and anovulation - a randomized controlled trial. Clin Exp Obstet Gynecol, 43(4): 555-559. 

Graduada en Nutrición Humana y Dietética por la Universidad Ramon Llull en 2013. Especializada en Nutrición Clínica a través del Máster en Nutrición y Metabolismo de la Universidad Rovira y Virgili en 2014. En 2017, realizó el curso de Nutrición Clínica y Deportiva Vegetariana por ICNS y en 2018 el curso de Actualización en el manejo clínico nutricional de patologías digestivas por la Clínica Cinusa. Desde 2015, trabaja pasando consulta en HM Delfos y en los Consultorios Médicos Ausias Marc. Dispone de experiencia en el abordaje nutricional de alergias e intolerancias y patologías digestivas. En 2016 participó en el programa de Alimento y Salud de RNE5 y en junio de 2018 colaboró con la revista Elle. Desde abril de 2019 imparte cursos de formación a través de Bureau Veritas.