Alimentación en comedores escolares

Marta Guzmán · 30 agosto, 2019
La alimentación en los comedores escolares debe ser variada y equilibrada, y cubrir todos los requerimientos nutricionales del niño.

Las nuevas realidades sociales (incorporación de la mujer al trabajo, familias monoparentales, las grandes distancias entre el hogar y el colegio…) han hecho que la demanda del servicio de comedor escolar haya crecido de forma continua. Los comedores escolares deben asegurar una alimentación equilibrada y saludable para los niños.

¿Tu hijo va a empezar este nuevo curso el comedor escolar? Aquí te contamos cómo debe ser la alimentación en los colegios para cubrir las necesidades nutricionales de los niños.

¿Cómo debe ser la alimentación en los comedores escolares?

Una nutrición correcta en la infancia es fundamental para conseguir un crecimiento y desarrollo físico e intelectual adecuados, evitar excesos o carencias nutricionales y prevenir muchas de las enfermedades crónicas del adulto, como pueden ser la obesidad, la hipertensión, la diabetes, la osteoporosis…

Funciones del comedor escolar

Establecer una educación nutricional, una política nutricional, una buena gestión del marketing alimentario y la participación de los padres en el colegio puede prevenir el sobrepeso y la obesidad, como muestra este artículo publicado en Pediatrics.Niños comiendo en el comedor escolar.

Nutricional

La alimentación en los comedores escolares debe garantizar una dieta sana, equilibrada y adaptada a las necesidades nutricionales, según la edad de los alumnos, que favorezca la salud y el crecimiento. La comida principal debe ofertar en torno al 30-35 % del aporte energético diario y una cantidad y calidad adecuada de nutrientes. También es muy importante que, aparte de que el plato sea nutritivo, sea atractivo para el niño.

Educativa

  • Debe fomentar hábitos, actitudes y estilos de vida saludables. Los primeros años de vida son cruciales en el aprendizaje de buenos hábitos alimentarios y la implantación de pautas adecuadas de conducta alimentaria serán decisivas a lo largo de la misma.
  • Promover la adaptación del alumnado a una diversidad de menús. Conocer los alimentos, apreciar sus diferencias, valorar las necesidades de cada uno de ellos y aprender a comer de todo es el objetivo de la educación nutricional. Además, el consumo de alimentos en compañía de sus compañeros favorece la aceptación de nuevos platos.
  • Es fundamental que al niño se le inculquen hábitos higiénicos: aseo general, manos, dientes, manipulación en el consumo de alimentos, etc., así como de buenas maneras: utilizar los cubiertos, mantener una postura correcta, masticar bien, utilizar la servilleta, evitar hablar con la boca llena, etc.

Orientaciones para el menú del comedor escolar

Un menú sano y equilibrado es aquel que cubre los requerimientos energéticos y proporciona los nutrientes necesarios para mantener las salud. Deberá:

Orientaciones Generales

  • Asegurar un aporte calórico suficiente de acuerdo a la edad y actividad física. El menú debe aportar entre un 30-35 % de las necesidades energéticas diarias.
  • Los hidratos de carbono (verduras, fruta, pan, pasta arroz, etc.) deben aportar el 50-55 % de las calorías de la dieta.
  • Se recomienda que las grasas no superen el 30 % de la ingesta diaria, debiendo reducirse el consumo de grasas saturadas y trans.
  • Las proteínas deben aportar entre el 10 y el 15 % de las calorías totales, combinando proteínas de origen animal y vegetal, y potenciando el consumo de legumbres.
  • Aportar las necesidades diarias de vitaminas y oligoelementos. Las ingestas recomendadas de micronutrientes, minerales y vitaminas se deben calcular sobre un plazo de 15 días.Niños disfrutando de una comida en el comedor escolar.

Orientaciones Específicas

  • Se recomienda que los primeros platos sean legumbres, verduras, pasta y arroz, y los segundos estén compuestos y servidos de forma alternativa por carne, pescado y huevos, con una guarnición a base de verduras.
  • En los postres se debe elegir entre fruta o yogur.
  • Es importante en la elaboración de menús no caer en la monotonía. Por eso, se recomienda que el mismo menú no se repita pasados, al menos, 15 días.
  • Se debe incrementar la ingesta diaria de frutas, verduras y hortalizas como mínimo 5 raciones al día. Es conveniente incrementar el aporte de verduras variadas frescas o cocinadas, tanto en los primeros platos como en la guarnición de los segundos. También se debe potenciar el consumo de potajes preparados con hortalizas, patatas, verduras o combinado de cereales y legumbres.
  • Es preferible potenciar el pescado antes que la carne, tanto pescados blancos como azules.
  • La ración de pan que sea, preferentemente, integral.
  • Hay que evitar el consumo de productos precocinados y frituras, así como de los dulces y bollería industrial.
  • Es importante el consumo de alimentos frescos de temporada y poco manipulados.
  • Variar los menús según la época del año.
  • Se les debe hacer llegar a los padres una copia de los menús, incluyendo el tipo de preparación y la composición de las guarniciones y los postres.

Los menús ofertados en estos comedores colectivos deben cumplir los estándares mínimos de composición y calidad, potenciándose la comida tradicional basada en la dieta mediterránea con abundantes alimentos frescos, locales, frutas y verduras.

  • Foster, G. D., Sherman, S., Borradaile, K. E., Grundy, K. M., Vander Veur, S. S., Nachmani, J., ... & Shults, J. (2008). A policy-based school intervention to prevent overweight and obesity. Pediatrics121(4), e794-e802.
  • Guía de comedores escolares. Programa Perseo.
  • Kim, S. A., Moore, L. V., Galuska, D., Wright, A. P., Harris, D., Grummer-Strawn, L. M., ... & Rhodes, D. G. (2014). Vital signs: fruit and vegetable intake among children—United States, 2003–2010. MMWR. Morbidity and mortality weekly report63(31), 671.
  • Manual práctico de nutrición en pediatría. Asociación española de pediatría.