Adolescentes y padres: una ecuación difícil de resolver

Mervis Romero · 22 febrero, 2018
Los adolescentes ya no son unos niños, así que es recomendable que los padres los eduquen entendiendo su deseo de ser independientes. Esto mejorará la comunicación y evitará angustias e incomodidades que puedan a abrir una brecha entre adolescentes y padres.

Lograr la felicidad de adolescentes y padres parece una ecuación difícil, pero para la que se pueden encontrar muchas soluciones. La adolescencia es una etapa de muchos cambios, tanto físicos como emocionales, donde el joven ya no es un niño pero tampoco es un adulto.

En esta situación, los padres se sienten desorientados en cuanto a qué hacer y cómo actuar. A continuación, te damos unas sencillas pero acertadas claves que te ayudarán a cerrar la brecha.

¿Qué hace complicada la relación entre adolescentes y padres?

Los adolescentes están en una etapa crucial y difícil de su vida, porque todos los cambios comienzan al mismo tiempo. Se presentan nuevas sensaciones, sentimientos desconocidos y el deseo de ser mayores. Todo ello les genera tensión y arranques explosivos.

Es en esos momentos de tantos problemas cuando la relación entre adolescentes y padres se afecta. Es justo en ese tiempo donde debes hacerle saber a tu hijo que no eres su enemigo, sino que estas allí para apoyarlo.

Claves para mejorar la relación entre adolescentes y padres

Los padres pueden ayudar a sus hijos en el proceso de cambios que experimentan por medio de pautas. Al principio, tendrán discusiones y desacuerdos, pero para resolverlos les pueden ayudar las siguientes claves:

Ser tolerantes

Los adolescentes están pasando por una etapa donde desean y necesitan diferenciarse de sus padres. No tomes todo lo que hacen como algo personal, más bien, intenta ser tolerante y paciente.

La adolescencia es un periodo de cambios complejo tanto para los padres como para los propios adolescentes.

Establecer reglas

Durante la adolescencia tus hijos necesitan reglas y disciplina para poder enfrentar correctamente las transformaciones que experimentan con libertad. No trates de hacer un cambio de rol.

Como padre, establece límites y, aunque a veces puedes comportarte como su amigo, hazle saber que cuando se trata de reglas, es su padre el que habla.

Comunicarse con empatía

El que aprendas a escuchar con empatía te permitirá identificar los sentimientos que tus hijos están trasmitiendo. Para que no se pierda la comunicación, evita los gritos, los insultos y las faltas de respeto.

Más bien, escucha sus razones sin interrumpir y sin precipitarte a juzgarlos o a dar tu opinión. Ante las críticas que te hagan, describe las circunstancias y el cómo te sientes.

No controlar excesivamente

Como los adolescentes están en un proceso de formación de identidad, ponen entre dicho todo lo que se les dice. Esto puede desencadenar un enfrentamiento con las normas establecidas dentro del hogar.

No es conveniente que quieras tener un control excesivo sobre todo lo que hacen porque eso podría provocar que reaccionasen con rebeldía ante el resto de situaciones.

Educar sin órdenes

Los adolescentes ya no son unos niños, y tampoco son unos adultos, pero conviene que los vayas tratando como si lo fueran. Así que, aprende a educarlos sin darles órdenes para que puedas ayudarlos poco a poco en su proceso de maduración.

9 recomendaciones que debes tener presentes

Como adulto con experiencia, debes darle a tu hijo lo que necesita, como por ejemplo:

  • Interésate por las actividades de tu hijo, dedicándole parte de tu tiempo.
  • Para que no malinterprete las cosas, háblale con claridad.
  • Puesto que no tienes en tu poder la verdad absoluta, no descartes sus opiniones.
  • Habla y deja que hable para lograr una buena comunicación.
Lograr la felicidad de adolescentes y padres suena a una ecuación difícil.

  • Si estás de mal humor, no lo pagues con él.
  • Compórtate coherentemente de acuerdo a lo que le exiges.
  • A la hora de establecer las reglas que le afectan, pídele su opinión, aunque al final serás quien tenga la última palabra.
  • Si tomas una decisión sobre algún tema, mantente firme sin dejarte manipular.
  • Hazle saber que está haciéndolo bien, reconociendo y elogiando la buena actitud, las buenas notas y el excelente comportamiento que tenga.

En definitiva, aunque la ecuación “adolescentes y padres” se vea difícil, no es el fin del mundo, únicamente que tu hijo está creciendo y experimentando cambios.

Ten claro que el joven necesita su espacio y aprender a manejar su libertad para poder volar solo. Y si no sabes cómo actuar ante una determinada situación, siempre puedes pedir consejo a un profesional reconocido.