Actividades para aprovechar las vacaciones

Las vacaciones de nuestros hijos son para dejarles hacer lo que ellos quieran hacer siempre y cuando “lo que ellos quieran hacer” no se salga mucho de los límites que hemos establecido para su educación. Hay que tener en cuenta que estar de vacaciones es también vivir un período de excepciones. Así que afloja un poquito las riendas y dale la posibilidad de vivir nuevas aventuras. Si puedes, comparte con él todo lo que aquí te proponemos.

Jueguen con agua

Los juegos con agua son sumamente divertidos y, por lo general, son los primeros que les prohibimos a nuestros hijos.

Si tu niño está de vacaciones sé la primera en convidarlo a jugar con el líquido. Lanza un balde de agua sobre el piso del patio trasero y tírate a resbalar ¡No te imaginas la sonrisa que esto le provocará!

Báñense con una manguera, llenen globos de agua para tirarlos contra una pared mientras se salpican y hagan pompas de jabón todo lo grandes que puedan hacerlas.

Visiten diversos lugares

En las vacaciones hay disímiles centros recreativos que se ponen a disposición del público. A cualquiera de ellos puedes ir con tu pequeño.

Planifíquense el tiempo libre y hagan un cronograma sobre todos los sitios interesantes a los que quieran ir: museos, zoológicos, parques de diversiones, países, hoteles, cuevas, playas, bosques, ríos… Cumplan el plan diario para que no se les quede ninguno.

Aprendan

Aprender sin tener la presión de hacerlo es genial. Cuando no hay un profesor ni un examen presionando a tu hijo, y para mayor gratificación, lo que él va a aprender es algo que desea mucho, el conocimiento “entra” más fácil.

¿Qué pueden aprender durante las vacaciones de verano?

Todo lo que deseen: a montar bicicleta, nadar, hacer postres exóticos, bailar, montar patines…

Dedíquense a aprender a hacer diversas manualidades. Las manualidades les encantan a los niños, sobre todo si está mamá para que los asista. Utilicen materiales de todo tipo pero sobre todo promueve el reciclaje y dale una segunda, tercera y cuarta oportunidad al plástico y al papel que desechan en casa.

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Renueven su hogar

Incluir a tu hijo en las decisiones que se toman en el hogar le levantará la autoestima. Durante las vacaciones puedes dedicar un tiempo a comentar con él todas las transformaciones que quieres hacer en casa y escuchar sus opiniones al respecto. Pongan manos a la obra y compartan el trabajo.

Enséñale cómo plantar un jardín y cuidar de las plantas, cambien la decoración de la casa y pídele que te ayude a hacer las labores de recogida y limpieza si deciden contratar personal de albañilería, carpintería y plomería y hacer una inversión en tu vivienda.

Salgan a comprar los materiales que necesitan, dile que te ayude a pintar las habitaciones, a poner nuevas cortinas, reparar la cerca… tu hijo adorará ser útil y participar de la renovación que necesita su casa.

Jueguen juntos

Aprovecha el tiempo de ocio para compartir juegos. Pídele que te enseñe a jugar los suyos y muéstrale cuáles eran esos juguetes y juegos que te divertían en tu infancia, o sencillamente dense tiempo para participar en cualquier actividad que les resulte común: dibujar, recortar, colorear, jugar con muñecas y carros, hacer de enfermera, maestro, bombero…

Canten, bailen, escuchen música, háganse chistes, duerman los mediodías juntos, lean cuentos infantiles, preparen ejercicios de dramatización, disfrácense…

Siempre que puedas, en todas las actividades que realicen, incluye juegos lúdicos y ejercicios físicos. Tu hijo, aunque de vacaciones, necesita mantener cuerpo y mente en completa actividad.

Ah, también pídele que invite a algún que otro amigo. En las vacaciones siempre es bueno compartir con otros niños y no solo pasar las horas con los adultos de casa.

La seguridad infantil durante las vacaciones

Jueguen a embarrarse

Embarrarse es genial para los menores, y embarrar a mamá es mucho más divertido. Para embarrarse cualquier sustancia es buena: merengue, acuarela, lodo… sé creativa y cuando pases por el lado de tu hijo embárrale un bracito dándole la oportunidad a que te caiga detrás para embadurnarte a ti también. No sabes lo mucho que se van a divertir con esto.

Lo malo llegará al final cuando terminen y sea hora de recoger y limpiarlo todo. Pero claro, si lo acuerdas con él hasta este momento puede ser divertido de pasar en familia.