¿A qué edad debo preocuparme si mi hijo no habla bien?

Yamila Papa · 26 noviembre, 2018
Muchas madres hacen consultas al pediatra que tienen que ver con el desarrollo del habla en sus hijos. La respuesta a sus inquietudes puede variar según el profesional, pero dependerá de varios factores a tener en cuenta.

Los niños son súper inteligentes y saben hacerse entender a través de diferentes sonidos o señas. Sin embargo, a cierta edad ya deberían tener un vocabulario que les permita comunicarse con los demás. Muchos padres se hacen esta pregunta: ¿Debo preocuparme si mi hijo no habla bien? En el siguiente artículo, responderemos a esta consulta.

¿Cuándo debo preocuparme si mi hijo no habla bien?

Uno de los hábitos más comunes entre los padres es comparar a su hijo con los demás. “El mío empezó a caminar a los tantos meses” , “A diferencia del hijo de mi prima, mi bebé dijo su primera palabra a los nueve meses”; frases como estas se escuchan con frecuencia.

A raíz de dichas comparaciones es que surge la preocupación y las consultas al pediatra u otros especialistas. Es muy común que una madre le diga al médico: ¿Tengo que preocuparme si mi hijo no habla bien porque tiene dos años?

Ante esto, la respuesta es tan variada como profesionales hay en este mundo. Claro, porque el desarrollo del lenguaje varía entre un niño y otro. Nuevamente, si comparamos a dos niños de la misma edad, probablemente uno hable ‘como un loro’ y el otro no articule ninguna palabra.

Quizás hayas leído u oído que cada niño tiene su propio ritmo para aprender. Eso se aplica tanto a los primeros pasos como con las primeras palabras o el momento de dejar los pañales.

Todo depende de la maduración del cerebro, pero también de los estímulos que tenga el infante: de qué manera los padres le hablan o se comunican con él, si tiene hermanos mayores, si asiste a la guardería, etc.

Primeras palabras y ampliación del vocabulario

Normalmente, un bebé pronuncia sus primeras palabras entre los 10 y los 13 meses. Seguramente, lo que primero diga será “mamá” o “papá”, y luego irá aumentando su vocabulario a “perro”, “gato”, “agua”, “pan”, “boca”, “mano”, “coche”, “avión”, “balón”, “cuchara”, “hola”, “gracias”. También puede decir nombres de personas cercanas para llamarles: “abu” (abuela o abuelo), “tío”, “tía”, entre otros.

Se estima que un niño de 18 meses tiene un vocabulario de cerca de 100 palabras; al cumplir los dos años, “debería” poder decir unas 400 palabras diferentes.

Los por qué de los niños deben ser atendidos con paciencia por los padres.

Para los tres años, no solo su abanico de palabras aumentará a unas 1 500, sino que además podrá armar frases con tres elementos: nombre + verbo + nombre. Por ejemplo, “nene come pan” o “perro juega balón”.

Eso no quiere decir que si tu hijo tiene más de dos años y no dice tantas palabras diferentes tenga cierto retraso de aprendizaje o que tengas que preocuparte. Esto es solo un parámetro aproximado y general.

Entonces, ¿en qué momento hay que alarmarse?

Es muy importante hacer una distinción entre un retraso en el habla por un problema biológico o porque “no lo necesita”. En el primer caso, se diagnostica si el niño además:

  • Produce sonidos pero no palabras.
  • Tiene problemas en los juegos simbólicos.
  • Imita pero no pronuncia frases de manera espontánea.

En cuanto a esa “falta de necesidad” por hablar, nos referimos a aquellos niños cuyos padres no los estimulan lo suficiente para expresarse con palabras. Si el pequeño sabe que al señalar algo la madre se lo ofrece, no necesitará aprender a decirlo.

También puede suceder si el niño lo pronuncia mal y los padres, en lugar de decirlo correctamente, lo dicen igual que él. De este modo, no sabrá la diferencia y continuará diciéndolo de forma equivocada.

“Cada niño tiene su propio ritmo para aprender. Eso se aplica tanto a los primeros pasos como con las primeras palabras o el momento de dejar los pañales”

Consejos para que un niño empiece a hablar

Una vez que hayas descartado que tu hijo tiene un problema cognitivo que no le permite hablar, tienes diferentes técnicas para ayudarle a expresarse a través de las palabras una vez que haya cumplido los dos años:

  • Lee un cuento todas las noches para que se familiarice con las palabras y los sonidos.
  • Usa frases sencillas para que pueda comprenderlas por completo.
  • Nombra las tareas que haces en el momento.
  • Repite palabras que no sabe pero que se usan a diario (manzana, plato, jabón, calcetín).
Los juguetes son un gran recurso para estimular al bebé para que empiece a hablar.

  • Hazle preguntas con respuesta abierta; por ejemplo “¿Qué estamos haciendo ahora?”.
  • No hablar por él. Si alguien le pregunta el nombre, dejar que lo diga solo.
  • No dar nada por sentado. El niño tiene que aprender a expresarse con palabras y no con gestos o sonidos.
  • Permite el contacto con otros niños, de diferentes edades.

En definitiva, no es una cuestión de “preocuparme si mi hijo no habla bien” sino de analizar otras variables en su aprendizaje y evolución. Si para los tres años no dice ni una palabra, quizás debas consultarlo con el pediatra.