Una noticia maravillosa: cada vez más prematuros extremos salen adelante

Esta es una de esas noticias maravillosas que nos gusta compartir, de las que nos gusta hablar y que nos traen esperanza: cada vez son más los prematuros extremos que salen adelante. De hecho, casi un 67% de los bebés nacidos entre la semana 24 y 25 sobreviven, y aquellos que están entre la semana 23 y la 24 tienen ya un 27% de probabilidades de salir adelante.

Los datos son positivos, sobre todo, si los contrastamos con las que teníamos hace 15 años. No obstante, todo ello se lo debemos a la ciencia y a los novedosos avances médicos y tecnológicos. Sin embargo, tal y como nos explican los expertos, el mayor reto que sigue estando en mente de todos es lograr que esos bebés que han nacido antes de tiempo y que han logrado sobrevivir, logren crecer sin graves secuelas.

Porque ese, es sin duda un aspecto del que no siempre se habla. Un niño que nace en la semana 23 tiene ciertas probabilidades de sobrevivir, pero la esperanza de que crezca sin ningún problema del desarrollo es siempre muy compleja. La familia va a necesitar medios, asesoramiento, información, apoyo social y una adecuada cobertura para que ese pequeño logre llevar una vida inclusiva, feliz y autónoma en la medida que sea posible.

El tema de los prematuros extremos es siempre muy complejo y delicado. Detrás de cada niño que sale adelante hay toda una historia de superación, de padres fuertes, de madres luchadores y de criaturas increíbles que se aferran a la vida con todas sus fuerzas dándonos grandes ejemplos. En “Eres Mamá” te hablamos de ellos.

El doble de prematuros extremos pero el doble de supervivencia

prematuros extremos

La revista médica “Anales de Pediatría” nos ofrece unos datos interesantes sobre los que reflexionar. Uno de ellos es el hecho de el número de nacimientos prematuros se ha doblado en los últimos años. La causa no está clara del todo, de hecho, no se debe solo a que las mamás de ahora den a luz a una edad más tardía. Factores como anomalías en la placenta, infecciones, el tabaco, una mala alimentación, etc, también podrían ser factores de riesgo.

Por otro lado, así como el número de nacimientos no llegados a término han aumentado sus tasas, también lo ha hecho la esperanza de vida de estos bebés prematuros. Un avance excepcional que ha contribuido a ello es sin duda es la técnica de los surfactantes pulmonares.

¿Qué es el surfactante pulmonar?

Se trata de una estrategia médica que permite asistir al bebé en su toma de oxígeno mientras sus pulmones aún no están maduros. De este modo, se reduce la tensión del alvéolo pulmonar, evitando colapsos y dificultades respiratorias. Es sin duda un avance capaz de lograr que prematuros extremos, aquellos que se hallan entre la semana 23 y 25 logren sobrevivir.

Cambios de protocolos que mejoran la supervivencia del bebé prematuro extremo

Los protocolos a la hora de atender un parto prematuro han ido mejorando con el tiempo. El suministro de corticoides a las mamás, por ejemplo, ayuda a que los pulmones de los bebés maduren un poco mejor antes de llegar al mundo.

Asimismo, cada vez son menos los bebés que deben intubarse nada más nacer,  y también hay menos infecciones. Todo ello contribuye sin duda a que poco a poco los bebés que llegan antes de tiempo puedan iniciar con sus papás su vida, la vida que merecen y que su familia había soñado.

Bebés extremos, bebés milagro

Los prematuros extremos pasan de media unos 95 días en el hospital. Durante ese tiempo los papás y las mamás no viven, “sobreviven” como pueden con la ansiedad y con esos periodos comprendidos entre dos y tres horas en que el estado del bebé, puede cambiar hacia un lado u otro de la balanza. No es fácil. 

No lo es además por una razón muy concreta, las familias saben que cada vez que un bebé prematuro debe ser reanimado, el riesgo de secuelas neurológicas se eleva. El niño puede sobrevivir, pero lo más probable es que sufra algún tipo de discapacidad o retraso madurativo.

No podemos olvidar que un embarazo normal dura 40 semanas. Sin embargo, a día de hoy, muchos centros hospitalarios se enfrentan en ocasiones con bebés de entre 20 y 22 semanas, cuando la ciencia y los datos estadísticos, nos dicen que aquellos neonatos de menos de 24 semanas son casi inviables.

De hecho, suele ponerse el límite y el punto de partida para esa viabilidad en las 25 semanas, aunque tal y como nos explican algunos especialistas,  si un centro esta bien habilitado en el área del cuidado perinatal, las probabilidades de que los bebés de menos de 25 semanas sobrevivan aumenta. Aunque el problema, eso sí, se halla en cómo será después la calidad de vida de ese bebé y cuáles serán sus posibles secuelas.

Esperemos que en un futuro los prematuros extremos puedan sobrevivir sin problema alguno, sanos y fuertes como cualquier otro niño llegado a término.

 

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