9 tips para ayudar a tu hijo a que no moje la cama

Marisol · 9 septiembre, 2017

Ayudar a tu hijo a que no moje la cama es un asunto al que debes prestar mucha atención. Aunque antes de los 5 años de edad es algo recurrente, cuando exceden esta edad hay que tomar medidas más precisas.

Lo primero que se debe hacer es consultar con el pediatra o con un especialista en urología para descartar afecciones de salud. Normalmente los niños mojan la cama porque no han consolidado sus hábitos y porque su vejiga no se ha desarrollado por completo.

La enuresis es un problema que familias y médicos deberían abordar sin sentimiento de culpa o vergüenza.

-Venancio Martínez, presidente de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria-

Factores que se deben descartar antes de cualquier tratamiento.

  • Apnea del sueño. Si tu pequeño ronca o tiene otros signos de apnea del sueño, es conveniente realizar un estudio médico a profundidad.
  • Infecciones del tracto urinario. Con una muestra de orina puede detectarse los signos de una infección urinaria.
  • Diabetes. La diabetes infantil es una condición muy delicada que también puede ocasionar que un niño moje la cama. La dificultad para procesar la glucosa en el organismo, altera muchas de las funciones normales del organismo.

9 recomendaciones útiles para que tu hijo no moje la cama

A nivel físico

1. Establece horarios para la ingesta de líquidos. Aumenta la cantidad de líquido que los niños consumen a lo largo del día y reduce su ingesta en horario nocturno.

2. En la rutina diaria, programa recesos para ir al baño. Durante todas las actividades que realizan tus hijos, haz una pequeña pausa para que puedan ir al baño. Lo recomendable es hacerlo cada dos o tres horas y antes de ir a dormir.

3. Elimina los alimentos irritantes de la dieta de tus hijos. Evita que tus hijos consuman bebidas o alimentos irritantes en las noches. Las bebidas que contienen cafeína como las leches con sabor a chocolate o cocoa, son ejemplos de ello. También reduce la cantidad de bebidas cítricas y los saborizantes artificiales. Estas sustancias pueden irritar la vejiga de los niños.

4. Procura que tus hijos permanezcan hidratados durante el día. Para que no tengan tanta sed al momento de llegar de la escuela, proporciónales líquido durante el día. Así el consumo de líquido será más equilibrado.

Ayudar a tu hijo a que no moje la cama

5. Descarta que haya estreñimiento. El recto se encuentra detrás de la vejiga, por eso el estreñimiento puede desencadenar un problema de vejiga, especialmente en las noches. De nuevo, es importante consultar con el médico que no exista esta condición.

6. Evita recurrir a los castigos. Enojarte con tu hijo porque moja la cama, no le facilita el hecho de aprender o avanzar. Un proceso tan complejo como el de ayudar a tu hijo a que no moje la cama no debe ocasionar conflicto en la familia.

A nivel psicológico…

7. Crea un cuadro de incentivos. Además del componente físico, hay que buscar soluciones para el lado emocional que se ve afectado cuando tus hijos mojan la cama. En un calendario o diagrama pon estrellas o caras sonrientes por cada día que tu hijo se mantiene seco al dormir.

8. Brinda apoyo y motivación. Para ayudar a tu hijo a que no moje la cama, debes reconocer cada pequeño avance. Recompensa los logros que obtiene y haz sentir a tus hijos cómodos y seguros.

9. Evita enojarte. Ponerte de mal humor y culpar a tus hijos por mojar la cama, solo empeorará las cosas. Para ellos ya es incómoda y vergonzosa la sensación de sentirse mojados (especialmente en niños mayores de cinco años) y necesitan sentirse apoyados y reconfortados. Demuéstrale que no está solo en el proceso y que es aceptable que su organismo funcione de una forma diferente.

Ayudar a tu hijo a que no moje la cama

Algunas medidas temporales que también puedes considerar, incluyen: comprar un colchón impermeable que no se vea afectado cuando tus hijos mojan la cama, hacer más estrictas las rutinas de alimentación, hábitos de sueño y visitas periódicas al baño.

También hay medicamentos para controlar esta situación, pero no es recomendable recurrir a ellos a menos que el pediatra lo considere estrictamente necesario para evitar complicaciones de salud a futuro.

Aunque buscas una solución rápida, es fundamental que tengas en cuenta que se trata de un aprendizaje, de un proceso que debes emprender con tus hijos. Educar el organismo es otra de las lecciones que puedes vivir en familia. Hazlo con amor y dedicación para obtener los mejores resultados para ti y para tus pequeños.