7 errores frecuentes en la alimentación infantil

25 Abril, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el nutricionista Saúl Sánchez Arias
No debemos de prohibir la ingesta ocasional de alimentos procesados. Estos pueden tener ciertas implicaciones a nivel psicológico y social

La alimentación infantil se gana gran parte de nuestra atención cuando somos padres. Que si el niño no quiere comer, que si solo le gustan los dulces. En el afán de conseguir que se alimenten, podemos cometer errores nutricionales que pueden sentar un hábito perjudicial.

Enseñarles a comer no es tarea fácil en la mayoría de los casos. Si bien es cierto que algunos niños comen de todo y no dan mucho trabajo en este sentido, quizá también estemos cometiendo errores con ellos.

Del mismo modo, es fundamental que consideremos el momento de la comida, como un aspecto relevante de su educación y desarrollo. Por medio de la alimentación, las personas también generan espacios para la convivencia y la socialización. ¿Cómo enseñarles a alimentarse? ¿Es posible incluirlos en nuestros proyectos alimenticios? Te contamos lo que debemos evitar.

Consejos para mejorar la alimentación infantil

 

En muchos aspectos de la vida, las posiciones extremas son perjudiciales. Por lo tanto, cuando exageramos en la manera de alimentar a los niños, sin duda podemos llegar a cometer errores. En la mayoría de los casos fallamos en el equilibrio, es decir, eliminamos algunos nutrientes y le damos de más algunos otros.

Existen  muchos mitos en cuanto a la manera como alimentamos a nuestros pequeños. ¿Qué hay de cierto en tales afirmaciones? ¿Puedo haber cometido un error irreversible? El conocimiento sobre el producto y las recomendaciones de los especialistas, pueden evitar daños irreparables.

7 errores que comúnmente cometemos en la alimentación infantil

No está bien prohibir ciertos alimentos

En el desarrollo del niño son requeridos muchos nutrientes. Por lo tanto, fallamos cuando prohibimos algún alimento en particular. Eliminar totalmente de la dieta alimentos como los dulces, chocolate o helado, puede resultar un error a medio plazo. A pesar de que estos alimentos presentan un pobre valor nutricional, su importancia a nivel psicológico o social puede ser elevada. Por este motivo hemos de enseñarles que se trata de alimentos de consumo ocasional, y como incluirlos en una dieta saludable.

En tal caso, lo más recomendable es alejarlos de los dulces que menos nutrientes aportan a su dieta. Del mismo modo, el consumo de estos alimentos debe ser equilibrado, nada de exagerar en su ingesta. Para evitar fallas en este suministro, es aconsejable que nosotros elijamos las golosinas que comerán y no ellos.

Cabe destacar que una ingesta elevada de azúcares simples en las primeras etapas de la vida condiciona el desarrollo de la microbiota según los expertos. Esta situación puede ocasionar patologías a medio y largo plazo.

La forma en que servimos los vegetales

 

Es un hecho que queremos que los niños coman vegetales, pero no siempre los servimos de una manera atractiva. Servir vegetales aburridos no ayuda a que quieran comerlos. El aderezo de estos alimentos es muy importante, complementemos con queso, mantequilla o agregar algo de color. Existen muchas recetas por medio de las cuales podemos mejorar la presentación de nuestros platos infantiles.

A nadie le gusta que lo obliguen

Es habitual que algunos padres obliguen a sus hijos a comer. Este es sin duda uno de los errores más comunes en la alimentación infantil. Insistir para que coman cuando no quieren, no ayuda a que aprendan a hacerlo. Como hemos mencionado en otras ocasiones, el gusto por la comida lleva tiempo en formarse. Por lo tanto, los niños hacen muchas excepciones al momento de probar por primera vez algunas comidas.

Por lo general, el niño tiende a rechazar aquel alimento que le obligan a comer. Dejarlo elegir, no molestarnos si no quiere probar algo en particular, puede ser más beneficioso que obligarlo. Es conveniente mantenernos neutral, evitar los comentarios negativos y los castigos.

La medida del azúcar

Los alimentos en su estado natural tienen la cantidad de azúcar necesaria. Sin embargo, a veces cometemos el error de adicionar azúcar con la intención de mejorar el sabor. No es necesario endulzar productos como las frutas o los cereales.

Por lo general, alimentos a base de trigo, maíz, chocolate y miel, ya vienen elaborados con demasiada cantidad de azúcar. Las frutas mucho menos requieren aditivos especiales, tratemos de dárselas al natural.

La ingesta de azúcar puede provocar un aumento en el riesgo de padecer diabetes en la edad adulta según la literatura científica. Por este motivo debemos de priorizar el consumo de productos frescos frente a los procesados.

Leche de vaca

Algunos especialistas consideran que no está bien darles leche de vaca a niños menores de tres años. En esta etapa la leche materna debe ser la prioridad, en su defecto la de fórmula. Se cree que las proteínas, vitaminas y carbohidratos necesarios, no se hallan en los niveles adecuados en este producto.

Aunque la mayoría de las leches de fórmula está elaboradas a partir de la leche de vaca, están tienden a ser modificadas con este propósito.  Después de los tres años de edad, el niño puede tomar lácteos con más frecuencia, pero sin exagerar.

La cocina es para todos

 

Es un error impedir la entrada de los niños a la cocina, sobre todo cuando queremos que comiencen a desarrollar el gusto por la comida. La cocina es un especio especial para la familia y es un lugar donde se crean las muestras de amor de mamá. Aunque es recomendable tener precaución debido al fuego y objetos calientes, en ciertos aspectos el chico puede participar.

Involucrarlos en la preparación de algunas comidas, puede contribuir a que sienta más interés por comer. Se tiene entendido que aquellos niños que ayudan a preparar ciertas recetas, tendrán más disposición a probar mayor cantidad de alimentos.

Estigmatización de alimentos

En la mayoría de los casos sentimos aprensión por alimentos producto de la repostería y bollería, sin embargo, estos pueden aportar grasas necesarias. Como hemos dicho, el desarrollo de los niños requiere de la intervención de muchos nutrientes. Por lo tanto, estos productos no deben dejar ser incluidos en su dieta. No obstante, la moderación es importante, puesto que si lo comemos de más, puede ser perjudicial.

No es totalmente malo que consuman algún zumo envasado, pero estos no deben sustituir una fruta al natural. El zumo casero es más recomendable porque no contiene preservantes, azucares y vitaminas artificiales. Sin embargo, estigmatizar por completo los zumos envasados, también es un error.

¡Para tener en cuenta!

La alimentación del niño, igual que la del adulto, debe basarse en el principo de variedad. Debemos de intentar que nuestros hijos coman de todo, aunque sin exceder las cantidades recomendadas de productos de carácter procesado.

Además podemos involucrarlos en la cocina para estimular su curiosidad y el gusto por algunos alimentos difíciles de incluir en la alimentación en las primeras etapas de la vida, como las frutas y las verduras.

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