Ventajas de cocinar en familia

Zuleyvic Adriana Cuicas · 6 marzo, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicopedagoga María José Roldán el 28 enero, 2020
Cocinar en familia solo tiene ventajas... No te pierdas cuáles son.

Los programas de televisión que muestran competencias de niños que están graduados como chef, al estilo de Master Chef Junior, además de entretenernos, nos cambiaron la concepción del rol que un niño puede tener en la cocina. Esos pequeños desarrollaron sus destrezas acompañados de sus papás e intuimos que conocen bien las ventajas de cocinar en familia.


El programa de televisión es un ejemplo extremadamente bueno y exaltado de lo que es capaz de hacer un niño como cocinero, pero honestamente se aleja bastante de lo que estamos acostumbrados a ver en nuestras cocinas, y, si de sinceridad se trata, también dista mucho de lo que le permitimos hacer a los niños en ese ámbito.

Lejos de las luces de televisión, hay elementos más profundos que ser diestros en la cocina como, por ejemplo, ser conscientes de lo importante que es alimentarse bien. Ese aspecto se puede aprender en medio del calor de la cocina.

“Todo parte desde el núcleo familiar porque es allí donde se establecen los patrones de conducta alimentaria, los cuales son concebidos desde la infancia”.

-Nutricionista venezolano Daniel Campos-

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Cocinar en familia invita a aprender

El también presidente del colegio de nutricionistas del estado Lara, en Venezuela, Daniel Campos, explica que cuando los integrantes de la familia tienen un conocimiento bien formado de lo que es alimentarse bien. Cuando sabes qué es una alimentación bien equilibrada, qué son los nutrientes, cuáles son los alimentos adecuados, los niños también lo aprenden.

“Somos el modelo de nuestros hijos, ellos, al principio, se van a comportar como nosotros lo hacemos (…) Si en la familia elaboran constantemente comida sana, saludable, pues los niños comerán muy sano”

-Nutricionista venezolano Daniel Campos-

Durante la elaboración de la comida, la cocina se puede convertir en un salón de clases. Justamente una de las ventajas de cocinar en familia es que podemos hablar de qué es la zanahoria, por qué vamos a comerla, qué nutrientes tiene, por qué vamos a comer arroz… Por qué deberíamos comer sólo un carbohidrato y explicarles a los niños qué es un carbohidrato.

“Yo le explico a mi hija Bárbara qué son los carbohidratos por qué debe cuidar las cantidades de hidrato de carbono que consume. Y cuando la niña habla delante de amigos me dicen: La tienes programada”

-Nutricionista venezolano Daniel Campos-

La cocina del hogar se puede convertir en un aula de aprendizaje donde los padres son los mejores maestros. En este espacio se puede aumentar el vínculo afectivo entre padres e hijos mientras se les explica a los pequeños lo más importante de la alimentación. Estas explicaciones deberán estar ajustadas a la capacidad de entendimiento de los pequeños.

Además de la importante ventaja de estrechar el vínculo,  también genera mayor confianza entre padres e hijos. De allí surgen fuertes lazos que se nutren de conversaciones de hechos cotidianos. Y si de enumerar las ventajas de cocinar en familia se trata, recuperar el hábito de comer juntos es otra de ellas. Ten en cuenta que comer separados genera distancia entre los integrantes de la familia.

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Amor en la cocina

Muchas veces los padres, por precaución o por miedo, alejamos a los niños de la cocina. Ciertamente debemos evitar que los niños estén cerca del fuego y de objetos filosos, pero aun así pueden realizar ciertas tareas en la cocina. Cuando los niños son muy pequeños pueden hacer un sándwich, también pueden separar vegetales de hortalizas para que aprendan a conocerlos e identificarlos.

Separar los granos los ayuda a afinar su motricidad y lavar las frutas y verduras está dentro de las tareas que no implican acercarse al fuego ni lidiar con objetos filosos, lo cual los aleja de posibles quemaduras y heridas por cortes.

Pero además de ocupar al niño en actividades productivas, estar presente en la elaboración de los alimentos y tener una tarea mientras ello se lleva a cabo lo hace sentir involucrado, que lo que hace es importante, y eso contribuye al buen desarrollo de su autoestima.

En la medida en que los niños van creciendo pueden emprender otras tareas como colocarle el agua a la licuadora donde procesarán las frutas para hacer jugos y aprender a medir el azúcar. Bien puedes enseñarles que la licuadora tiene filos y por eso no deben colocar sus manitas dentro del recipiente y cuando vayan tomando confianza pueden empezar a cortar frutas suaves como el melón o la patilla con cuchillos con poco filo.

Y poco a poco tu hijo se irá desenvolviendo en la cocina. ¡Ánimo! También podría convertirse en chef si es lo que le gustaría. Del mismo modo, queremos recordar que cuando los niños se sienten parte de cocinar los alimentos disfrutarán mucho de comer en familia, ¡algo también imprescindible para educar en una alimentación responsable y saludable!