7 consejos para educar en felicidad

Adrianazul 11 mayo, 2017

Quizás el anhelo más grande de una madre es que su hijo alcance la felicidad sobre todas las cosas, que sepa sortear los obstáculos que la vida le presenta y que sea cual sea la circunstancia consiga ver siempre el lado positivo de las situaciones para aprovecharlas y ponerlas a su favor, en lugar de nadar contra la corriente.

No ha nacido madre en el mundo que no desee que su hijo sea feliz, pero más allá de los deseos es importante que nos hagamos conscientes de que nosotros podemos ayudarlos a que aprendan a ver lo bueno en todas las cosas, eso se puede lograr a través de la implementación de técnicas de psicología positiva.

Tú puedes contribuir a entrenar el cerebro de tu hijo, su cuerpo y su corazón para que su atención se enfoque en sus propias fortalezas, en las fortalezas de quienes los rodean; esa es parte de la propuesta de esta corriente de pensamiento llamada psicología positiva.

Este nuevo enfoque del modelo de educación nos ayudará a educar a nuestros hijos de manera más efectiva, pues cuando siente que está lleno de virtudes, puede avanzar con seguridad y soltura para seguir aprendiendo. Además el proceso de aprendizaje se convierte en una actividad de disfrute a la cual difícilmente le huirá.

 

Aplica estos consejos para educar en felicidad

Educar en felicidad supone poner en práctica algunos ejercicios sencillos para enfocarnos en nuestras emociones positivas lo cual ayudará a nuestros a que hagan lo mismo; la premisa de la psicología positiva es concentrarnos en ser optimistas, pues eso nos ayudará a criar hijos felices.

Potencia las emociones positivas

Nuestro cerebro, nuestro cuerpo y nuestra conciencia también se alimentan de emociones, sin embargo las experiencias y las emociones negativas parecen tener un impacto más fuerte que las positivas, a veces parece más fácil que nos agrien la sonrisa a que nos la dibujen, por lo que conviene equilibrar las emociones negativas con una dosis bien cargada de emociones positivas.

Así que cada vez que tu hijo experimente alguna emoción negativa trata de equilibrarla con más dosis de emociones positivas.

Parece un juego, pero la verdad es que la piscología ha demostrado lo positivo que resulta para todos nosotros, y especialmente para los niños, aprender a tomar conciencia de las emociones, a regularlas, a aceptarlas, a disfrutarlas, a vivirlas en el momento presente, a recordarlas para fortalecer los canales neuronales positivos.

Es tal el efecto de las emociones positivas sobre el cuerpo humano, que los científicos están estudiando la influencia de las emociones positivas como la alegría, el sentido del humor, el amor y el entusiasmo en la salud física, psicológica incluso a nivel cognitivo.

Por eso es tan importante ayudar a tu hijo a aprender a ver lo bueno de todas las situaciones.

Vive el momento presente y enséñalo en el proceso

Vive el presente, estar aquí y ahora parecen frases bastantes repetidas por estos días en los que las filosofías orientales son tan divulgadas.

Pero tratemos de no banalizarlas sino de aplicarlas y de experimentar todo lo positivo de centrarte en el aquí y ahora realmente. Tu hijo lo agradecerá porque cuando lo estás escuchando –centrada en el momento presente- entonces lo escuchas de verdad, lo mismo si lo bañas, si lo alimentas…

Para practicar estar en el momento presente puedes preguntarte: “¿Dónde está tu mente ahora mismo? ¿En lo que estás leyendo, en la música que escuchas, en el chat de facebook?”.

Tu hijo aprenderá de tu ejemplo lo beneficioso que es centrar su atención para hacer una tarea a la vez, pues se desempeñará mejor en cada tarea que emprenda.

Además

Escuchar sin culpar

Trata de escuchar activamente a tu hijo, sin negar, minimizar lo que sienten o culparlos por ello. Más bien trata de que esa experiencia le sirva para ver desde otra perspectiva el problema y encontrar soluciones.

Seguramente a estas alturas ya te habrás dado cuenta de que el proceso de educación de un hijo implica para nosotros sus padres un proceso de reeducación y de adaptación a modelos de crianza más respetuosos.

De ese modelo también se derivan algunos consejos que te pueden ayudar a educar en felicidad a tu hijo:

Ayúdalo a establecer y alcanzar sus metas

Introducir a tu hijo desde que es pequeño al hecho que significa fijarse una meta y alcanzarla, será una experiencia que le dé mucha satisfacción. Esa actividad también los ayuda a lidiar con la frustración, a replantearse las metas para que pueda por sí mismo aprender a superar sus pequeños fracasos.

Aliéntalo a jugar libremente

Trata de no interrumpir a tu hijo cuando está muy concentrado en una actividad, pues cuando lo hace está jugando libremente. Esa sensación de hacer lo que le fluye en ese momento lo ayuda a sentirse pleno, a desarrollar sus talentos, a aprender a concentrarse, a dejar volar su imaginación y a ser feliz.

Cultivar el sentido es pertenencia en vital

Compartir en familia ayuda a que tu hijo sienta y entienda que forma parte de algo más grande que él mismo como el grupo familiar, por ejemplo. Y de esa experiencia también derivará que poco a poco sienta que es parte de una comunidad, de una ciudad, de este mundo… en eso se basa el sentido de pertenencia en darte cuenta de que no estás solo, hay mucha gente como tú y diferente de ti.

Compartir en familia

Compartir en familia puede enseñarle muchísimas cosas. Además del sentido de pertenencia explicado en el párrafo anterior, también lo enseña a relacionarse con muchas personas diferentes y que además lo aman, lo cual contribuye con su desarrollo emocional.

 

Te puede gustar