5 posiciones o posturas para amamantar a tu bebé

Conocer técnicas de amamantamiento es muy importante, ya que no solo te ayudan a encontrar una posición en la que tú y el bebé estén cómodos, sino también a experimentar la hermosa experiencia de la lactancia materna con éxito. Uno de los aspectos fundamentales para amamantar correctamente al bebé son las posturas que como madre tomas al momento de darle pecho; pues de ella depende que la boca del niño esté bien acoplada al pecho de mamá.

Es importante que ambos estén cómodos durante el momento de la lactancia, ya que debido a una mala postura pueden ocurrir principalmente dos inconvenientes o problemas: insuficiencia de producción de leche, la cual es llamada hipogalactia e irritación del pezón. Ambos problemas se solucionan con una buena técnica de amamantamiento, la cual se puede lograr, en gran medida, con el apoyo de las posturas o posiciones que usas para darle pecho a tu bebé.

Las mejores posturas para amamantar al bebé

No te preocupes, tomar una buena postura es simple. A continuación te describiremos cinco posturas adecuadas para amamantar. Hay muchísimas, así que bien puedes consultar, además de estas, algunas que te recomiende tu pediatra y elegir la que más se adapte a ti. Al hacerlo, trata de recordar que lo más importante es que tanto tú como el bebé estén cómodos para poder amamantar de manera tranquila y exitosa.

Postura del niño con la mamá acostada

posturas amamantar 2

Esta es de las posturas de amamantamiento más útil para darle de tu pecho a tu bebé por las noches. Para ponerla en práctica es necesario que madre e hijo se acuesten y que la cara del bebé quede en frente del pecho de la mamá. Al hacerlo, el abdomen del niño también quedará junto al cuerpo de mamá, quien podrá apoyar su cabeza sobre una almohada doblada y además podrá sostener la cabeza del bebé.

Postura tradicional

En esta posición, la mamá debe estar sentada con los hombros relajados y con su bebé recostado sobre su antebrazo justo debajo del pecho donde lo amamantarán. De esta manera, la cabecita del niño queda apoyada en la parte interna del ángulo que forma el brazo con el codo y queda orientada en el mismo sentido en el que será amamantado. Su panza queda apoyada a la de su mamá, y uno de sus bracitos abraza a mami. Además, la cabeza se apoya en el antebrazo de su madre.

Comienza una nueva vida, una nueva ilusión, un nuevo deseo de hacer las cosas bien.

-Anónimo-

Posición de cuna cruzada

Esta es una variante de la anterior en la que la madre con la mano del mismo lado que amamanta, la coloca en posición de “U” y sujeta el pecho, la otra es para sujetar al bebé por la espalda y la nuca.

Es necesario disponer de una almohada para colocar el cuerpo del bebé a la altura del pecho. Esta postura resulta muy útil para dar ambos pechos sin cambiar al niño de posición, lo cual es un buen truco cuando al bebé le gusta estar más a un lado que a otro.

Posición sentada

La madre se coloca con la espalda recta, hombros relajados y un taburete o reposapiés para evitar la orientación de los muslos hacia abajo. El bebé mirando a la madre y barriga con barriga, colocando una almohada o cojín debajo para acercarlo al pecho de la madre, si fuera necesario, pero no el pecho al bebé.

No sabía que tenía un hueco en mi corazón, hasta que tú llegaste para llenarlo.

-Anónimo-

Postura de canasto, o de rugby

posturas amamantar 3

En esta postura es necesario que coloques al bebé debajo del brazo en el que vas a amamantar, el cuerpo de tu hijo rodeará tu cintura, así tu mano puede manejar la cabeza del bebé, sobre todo si lo sujetas por la parte de atrás de su cuello.

Esta postura de amamantamiento es muy útil para el caso de que te hayan practicado una cesárea, si existen grietas en el pezón o cuando vas a amamantar de manera simultánea a dos bebecitos.

Consejos para amamantar correctamente

Ten en cuenta que sea cual sea la posición a adoptar para amamantar al bebé, la cabeza del niño tiene que estar alineada con tu pecho y su boca a la altura de la teta, sin que el bebé tenga que girar, flexionar o extender el cuello. También es bueno que sepas que si los labios y la lengua están bien, el bebé mamará correctamente en cualquier posición.

La boca del bebé tiene que estar muy abierta, y el pecho muy adentro de la boca, el pezón cerca del labio superior, pues así deja espacio para que la lengua se situé entre la areola y el labio inferior, ya que el niño mama apretando la lengua hacia arriba y hacia sí mismo.

Según explica un manual titulado “Técnica correcta de amamantamiento, las posisiones”, redactado por el personal de Consejería de Salud del Hospital Virgen de Las Nieves, de donde hemos extraído la mayoría de los consejos de este artículo, “cuando se amamanta correctamente normalmente se nota que el bebé “trabaja” con la mandíbula”.

En este ejercicio el movimiento de las mándibulas es rítmico y se extiende hasta sus orejas y sienes. También se nota que sus mejillas no se hunden hacia adentro sino que se ven redondeadas. Cuando el bebé succiona de esta manera la madre no siente dolor ni siquiera cuando tiene grietas.

 

Categorías: Bebés Etiquetas:
Te puede gustar