5 mitos sobre los dientes de los niños

María José 8 mayo, 2017

Es posible que pienses cosas como que tu hijo no necesita lavarse los dientes o visitar al dentista antes de los 5 años. Son pensamientos comunes, pero, ¿realmente son ciertos? Si eres padre o madre es importante que sepas que existen algunos mitos sobre los dientes de los niños que es necesario desterrar para poder tener un buen cuidado en la salud buco dental de los más pequeños de la casa.

Mitos sobre los dientes de los niños

1. No necesito cepillar los dientes del bebé porque se van a caer igualmente

La realidad es que los padres deben comenzar a cepillar los dientes de los niños tan pronto como aparezcan fuera de las encías. En las primeras etapas, los dientes pueden ser limpiados limpiándolos con un hisopo de gasa húmeda. También hay varias toallitas en el mercado actual que se pueden utilizar para este fin. A medida que aparecen más dientes, el niño puede usar un cepillo suave de dientes.

No te pierdas estos consejos para comenzar a cepillar los dientes a tu pequeño:

  • Los dientes de un niño deben cepillarse dos veces al día por lo menos dos minutos cada vez
  • Prueba diferentes pastas de dientes para niños y permite que tu hijo escoja la que más le guste
  • Compra un cepillo de dientes que sea divertido
  • Convierte el tiempo de cepillar los dientes en un momento divertido, cantando canciones o jugando

2. No hay riesgo de caries hasta que salen los dientes definitivos

Este es un mito necesario de desmontar ya que con los dientes de leche, aunque se caigan si se carean pueden carear a los dientes que vienen después. Alrededor de los seis años muchos niños sufren caries. Las caries son causadas por bacterias de la placa que se desarrollan en un ambiente ácido. Comer alimentos y bebidas grasos y azucarados, hacen que el interior de la boca sea más ácida. Esta es la alimentación de estas bacterias ‘malas’, que corroen el esmalte de los dientes, causando caries.

3. No pasa nada porque un niño se duerma con el biberón de leche o de zumo en la boca

La alimentación con biberón puede hacer que existan problemas en los dientes delanteros, pueden aparecer áreas más oscuras en los dientes y cerca de las encías. Esto es a menudo causado por consumir demasiadas bebidas azucaradas y ácidas durante un largo período de tiempo. Es importante no dejar que el niño se duerma mientras bebe biberón (a menos que contenga agua). 

Es necesario quitar el biberón antes de acostarse y que se cepillen los dientes. El zumo de frutas comercial puede ser malo para los dientes de los niños, ya que contiene azúcares naturales concentrados y es ácido. Limita el zumo a momentos ocasionales y siempre diluye el zumo con agua para evitar tanta acidez en la boca del pequeño. De esta manera se evitarán caries y zonas oscurecidas.

4. No necesito llevar a mi hijo al dentista hasta que le salgan todos los dientes permanentes

La primera visita al dentista debe ser alrededor de los dos años, momento en el que todo lo que se necesita para que el niño vaya es la experiencia de un divertido paseo y montarse en un sillón especial de dentistas.

Los padres deben mantener la calma y evitar mostrar posibles miedos al dentista porque esto puede afectar a la experiencia del niño con este profesional.

5. No hay que preocuparse si el niño se chupa el dedo hasta que tenga los dientes permanentes

Usar un chupete, tener mucho tiempo el biberón como manía y no como alimentación, chuparse el dedo… Todos estos malos hábitos pueden hacer que los dientes se tuerzan.

No hay que permitir que los niños se chupen el dedo mientras duerme, es importante retirar la mano cuando esté dormido o con calma. Normalmente dejan de chuparse el dedo o de tener estos malos hábitos antes de los cuatro años, esto es necesario para proteger los dientes y que crezcan rectos.

Es muy importante tener estos mitos en cuenta para poder empezar a cuidar mejor los dientes de los niños y que de este modo, puedan tener una salud buco-dental adecuada. Recuerda que los dientes de leche son igual de importante que los permanentes y que deben cuidarse desde el momento en que rompen las encías y aparecen en la vida del bebé.

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