5 consejos para evitar los celos fraternales

Adrianazul · 25 septiembre, 2017

Es absolutamente normal que los hermanos sientan celos entre ellos; de hecho, los celos fraternales están tipificados dentro del ciclo evolutivo del niño: surgen normalmente cuando nace un nuevo hermanito y el hermano mayor tiene entre 2 y 5 años. Los psicólogos explican que los celos entre hermanos pueden presentarse de dos maneras: los que sienten los hermanos mayores hacia los menores y, a la inversa, los que sienten los hermanos menores hacia sus hermanos más grandes.

Lo más habitual es que los hermanos mayores sientan celos hacia los pequeños; cuando esto sucede, normalmente el hermano mayor suele “retroceder” en sus conductas, es decir tiene comportamientos infantiles, de imitación a su hermano pequeño. Estos síntomas irán desapareciendo o se irán reduciendo a medida que el niño más mayor se vaya a adaptando a la llegada de su hermano pequeño y vaya creciendo y comprendiendo más cosas.

Pero si tu hijo mayor está todavía en la etapa más sensible del proceso de adaptación a la llegada de su nuevo hermano, entonces te vendrá bien seguir estos consejos:

Alimenta tu vínculo con cada uno de tus hijos

Antes de que el nuevo bebé nazca, asegúrate de hablar abiertamente y con sinceridad con tu hijo mayor. Los niños entienden más cosas de los que los adultos pensamos, y además de ello está comprobado que en los hogares donde los padres tienen un estilo de crianza abierto, comunicativo, en el que se trata de igual manera a los niños, existen menos celos entre hermanos.

Es bueno ayudar a los niños cuando sientan celos de su hermano pequeño y reforzar su autoestima

Cuando existe una buena relación afectiva padre-hijo antes del nacimiento del hermano se minimiza el riesgo de conflicto posterior con la madre por motivos de los celos fraternales.

Trata de entenderlo

Tras el nacimiento de un bebé es normal que muchos niños pequeños se sientan muy emocionados y que por las noches estén más nerviosos y les cueste dormir. Si tu bebé todavía está en la fase de apego, es posible que necesite ayuda porque quizás se volverá menos independiente y más inseguro. Ayúdalo a comer, acompáñalo y juega con él.

Si tu hijo es pequeño y está pasando por un momento así, no pienses que se siente celoso, más bien entiende que tu hijo es muy perspicaz y se da cuenta de que lo que ocurre es que tu atención ahora está dividida.

Invítalo a que te ayude a cuidar a su nuevo hermano

A veces los niños solo tienen curiosidad y quieren participar de todo lo que tiene que ver con la llegada de su nuevo hermanito. Por eso es bueno involucrarlo en las cosas que tienen que ver con el bebé antes de que nazca. Por ejemplo, cuando estés embarazada, háblale de cómo será tener un nuevo hermano, invítalo a opinar sobre el color del cuarto o sobre el nombre que tendrá. Es muy importante que tu hijo mayor sienta en todo momento que es un miembro importante de la familia.

Y cuando el bebé nazca, invítalo también a que participe en algunas de las tareas relacionadas con el cuidado del recién nacido. Es importante que pases tiempo a solas con él, como hacías antes, pero que también se dé cuenta de que a partir de ahora su nuevo hermanito ocupará un lugar importante en vuestras vidas.

Para evitar los celos fraternales, se puede invitar al hermano mayor a participar de los cuidados del pequeño

Evitar las comparaciones entre los niños

Trata de no establecer comparaciones entre los dos. Muchos de los comentarios hechos sin malicia pueden crear en el hermano mayor una sensación desfavorable y alimentar los celos fraternales. A medida que crezcan, aprende a destacar lo mejor de cada uno, así cada uno sabrá cuáles son sus cualidades y aprenderán a diferenciarse sanamente. No es lo mismo explicarles a los niños que son diferentes cuando sean adolescentes que cuando son niños.

El cariño del padre disminuye los celos fraternales

Cuando un bebé llega a casa, inevitablemente la rutina cambia. La madre tendrá que atender al bebé y atenderse a sí misma durante la cuarentena, así que es probable que los primeros días esté algo agobiada; en esos momentos será el padre el que deba atender los requerimientos del hijo mayor.

Así, el niño buscará a su padre cuando mamá esté ocupada, lo cual es bueno, pues alimenta el vínculo familiar y ayuda a que el niño pueda conservar sus rutinas con la ayuda de su padre. De esta manera no se sentirá desplazado en sus horarios de comida, sueño, estudios o baño.

El niño podrá disfrutar de la llegada de su hermano con la ayuda de sus padres. Trata a tus hijos de igual manera, presta atención a los dos y dedica tiempo a cada uno; con el paso de los días te darás cuenta de que encontrar tiempo para las cosas que verdaderamente nos importan es más fácil de lo que crees, incluso cuando hay un nuevo bebé a la casa.