5 claves para quitar el chupete sin causar traumas

Pedro 20 agosto, 2016

El chupete es el mejor amigo de tu bebé en los primeros meses y años de vida. Lo calma, le proporciona consuelo, alivio, le ayuda a dormir, etc. Pero alcanzada una determinada edad, hay que retirarlo para evitar problemas futuros en la dentadura y de fonación. Para lograrlo sin perjudicar al niño te damos 5 claves para quitar el chupete sin causar traumas.

Por qué quitar el chupete al niño

La succión está unida al pequeño desde que es un feto. A partir del quinto mes de embarazo comienza a chuparse los dedos dentro del vientre materno. Cuando nace, su forma de comer y de estar unido a la madre es mediante la succión, ya sea a través de la lactancia materna o el biberón. Más adelante le será incorporado el chupete, puesto que ese movimiento al succionar la tetina lo relaja y le ayuda a descansar.

Conforme el bebé vaya creciendo, irá poco a poco abandonando el hábito de succionar y adquiriendo otros nuevos. De modo que cada vez irá utilizando menos el chupete, usándolo solamente para dormir, e incluso abandonándolo totalmente por sí solo.

Si no lo abandona él solito, habrá que ayudarle a hacerlo, puesto que el uso continuado puede provocar malformaciones en el paladar, de modo que en la mandíbula no coincidan al cerrarse la parte inferior y la superior, sobresaliendo una más que otra. También le puede afectar al habla o al crecimiento de los dientes.

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Por eso el momento adecuado para quitar el chupete sin que le ocasione problemas suele ser a partir de los quince meses hasta los dos años. Aunque dependerá de cada niño, unos a partir de los doce meses pueden no utilizar casi el chupete y otros querer usarlo hasta los tres años. En todo caso, para evitar malformaciones sin solución, hay que eliminarlo antes de los cinco años.

¿Y cual es la mejor manera para que el bebé no lo pase mal? A continuación te vamos a ayudar a responder a esa pregunta.

5 claves para quitar el chupete sin traumas

  • Escoger bien el momento. No olvides que el chupete es su amigo, su consuelo, su tranquilizante. Por tanto, no hay que marcar fechas límites ni obsesionarse. Observa cómo va dejándolo cada vez más de lado y espera el momento adecuado en el que vaya ignorándolo cada vez más. Intenta que no coincida con alguna ocasión de cambio importante para el bebé. Este de por sí ya supone una modificación enorme en su vida. Por eso es importante que esté tranquilo, para que no recurra a su consuelo. Evita si coincide con la llegada de un nuevo hermanito, un cambio de guardería, el paso al colegio, etc.
Llegó el momento de quitar el chupete

  • Hacerlo de modo que le resulte atractivo. Cuéntale un cuento que trate sobre la desaparición del chupete, hazle juegos en los que este desaparece, proponle que se lo regale a alguien que quiera mucho… Cualquier método que a él le parezca divertido hará que tenga una mejor predisposición para aceptarlo.
  • Por las noches, cuando se vaya a dormir, acompáñalo. Ese momento quizás sea el que más dificultad ofrezca, puesto que es en el que el chupete le ofrece mayor consuelo y más relajación. Aprovecha para leerle un cuento, cantarle una nana y acompañarle hasta que se quede dormido o poner a soñar al chupete también, por ejemplo. De esta manera irá asociando el momento de dormir con otras cosas que le proporcionan mayor satisfacción.
  • Explícale de manera que pueda entender el motivo por el que se abandona el chupete. Ponte a su nivel para lograr que te comprenda. Una forma es decirle que papá y mamá no lo llevan porque es de bebés, al igual que los niños mayores. A ellos les encanta imitar lo que hacen los adultos y los chicos mayores que ellos. Les hace sentirse mayores y por tanto importantes.
  • Recompénsale. Premia su conducta en las ocasiones que no haga uso del mismo. Se trata de reforzar su conducta y reafirmarlo. Podemos aplaudir, darle un beso, un abrazo, darle un pequeño juguete que le guste en puesto del chupete, etc.

Como siempre recuerda que la paciencia y el cariño son primordiales en cualquier experiencia que suponga un cambio para tu bebé y lo que mejor funciona para hacer de él un niño feliz.

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