El chupete, ¿es beneficioso?

Zuleyvic Adriana Cuicas · 14 abril, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicopedagoga María José Roldán el 31 enero, 2020
Son muchos los bebés que utilizan chupete, pero, ¿realmente es buena opción?

¿Te preguntas si usar el chupete es beneficioso? Un estudio publicado en la revista General Dentistry aclara que siempre que se deje a tiempo, puede ser incluso positivo para los pequeños que hacen uso de él.


La mayoría de los especialistas considera beneficioso usar el chupete o chupón, y especialmente, los odontólogos explican que no hay ningún problema con él siempre y cuando lo dejen antes de los tres años. Si se hace más tarde ya podrían comenzar a haber problemas dentales.

El chupete: aspectos a considerar

Un artículo avalado por el Comité de Lactancia derivado de la Asociación Española de Pediatría (AEP) explica que el uso del chupete se encuentra muy arraigado en las sociedades desarrolladas. Su uso ayuda a calmar el llanto del bebé, a conciliar el sueño, y reduce el estrés y el dolor.

Muchos profesionales sanitarios y la sociedad en general piensan que son inofensivos e incluso beneficiosos y necesarios para el desarrollo del lactante, ahonda la AEP. Los mismos especialistas exponen que su utilización es motivo de controversia entre los profesionales que recomiendan o desaconsejan su uso basándose algunas veces en experiencias personales y no siempre en pruebas científicas.

Sin embargo, su uso se ha relacionado con el acortamiento del tiempo de amamantamiento y dificultades en la lactancia, el aumento de frecuencia de otitis media, problemas dentales y riesgo de accidentes. Además, estudios recientes su uso beneficia, particularmente durante el sueño, con disminución del riesgo de muerte súbita del lactante durante el primer año de vida.

Otros beneficios del chupete, bien estudiados y demostrados, están relacionados con su efecto analgésico y con el estímulo de la succión no nutritiva en niños pretérmino y a término.

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El chupete, ¿daña los dientes?

El chupete no produce malformaciones dentales si se abandona antes de los tres años de edad, afirma por su parte la Sociedad Española de Odontopediatría, y tal sentencia derriba algunas creencias muy arraigadas entre nosotros. Son muchos los padres que temen que los dientes de sus hijos se deformen por el uso prolongado del chupete.

Esta sociedad reitera lo dicho por la AEP pues subraya que el uso del chupete además de reducir la incidencia de muerte súbita y calmar la ansiedad y el dolor de los niños, asegura que existen datos muestran que, si se deja de usar a los tres años, los perjuicios sobre la dentición son reversibles.

Cuando un niño se introduce la tetina de un chupete en la boca y lleva a cabo lo que los expertos denomina succión no nutritiva. Pero durante este acto, algunos dientes centrales inferiores se desvían paulatinamente hacia dentro, mientras que los que se encuentran en el mismo plano, pero en el maxilar superior, tienden a separarse y a sobresalir hacia fuera lo cual ocasiona lo que llaman dientes de conejo.

Se estima que, para que las malformaciones sean apreciables, es necesario ejercer una presión más o menos constante durante seis horas diarias, aproximadamente.  El factor tiempo, junto al de la energía que el pequeño aplique en la succión marcarán la diferencia en este aspecto.

«Eso explica por qué muchos niños que usan chupete no desarrollan ningún tipo de maloclusión dental»

– Jane Soxman, miembro de la Junta Americana de Odontología Pediátrica-

Si se deforman los dientes puede ser reversible

El uso continuado del chupete descoloca los dientes pero esta situación, tal y como se refleja en las investigaciones citadas, es reversible apenas unos meses después de interrumpir el uso del dispositivo. Sobre todo cuando el uso del chupete solo es de manera puntual.

El motivo esencial es que no llegan a producirse malformaciones de la articulación temporomandibular ni deformaciones óseas significativas que modifiquen la arcada dental definitiva.  A pesar de que los expertos creen que es conveniente ir quitando el chupete en torno a los dos o tres años, no es una regla fija.

Hay otros condicionantes que pueden hacer que estos plazos sean flexibles, como el grado de madurez del pequeño o determinadas circunstancias médicas o psicosociales. En este sentido, serán los padres quienes determinen si ha llegado el momento de quitar el chupete a su hijo.

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Recomendaciones según la Sociedad Española de Odontopediatría

Aunque la Sociedad Española de Odontopediatría explica que no hay ningún dato definitivo ni a favor ni en contra de su uso, podemos encontrar algunas recomendaciones que merece la pena tener en cuenta: 

  • Intenta no utilizar el chupete en los primeros días de vida.
  • Aunque la tentación sea grande, probablemente sea mejor resistirla, dado que favorecerá la instauración de una lactancia materna eficaz.
  • Evita usar el chupete como método para poder retrasar una comida.
  • Es mejor que tu hijo utilice un chupete para saciar sus ganas de chupar, en lugar de uno de los dedos de su mano, generalmente el pulgar.
  • Si tu hijo utiliza chupete, no tengas uno solo, dado que es fácil que se pierda, lo cual, en algunos casos, supondrá llantos, pataletas, etc.
  • Muchos niños utilizan el chupete para tranquilizarse, sobre todo en la época del destete o en ausencia de los padres.
  • En niños mayores no los reprendas por su uso, ya que ello dificultará su retirada definitiva.

Recomendaciones según La Sociedad Española de Pediatría

Por otra parte, La Sociedad Española de Pediatría también hace sus recomendaciones para que los padres tengan en cuenta. Reitera la lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses de vida como factor protector de muerte súbita del lactante. Otras consideraciones a destacar son:

  • En los recién nacidos amamantados es mejor evitar el chupete durante los primeros días de vida y no desaconsejarlo cuando la lactancia materna está bien establecida. Habitualmente a partir del mes de vida, edad en la que comienza el riesgo del síndrome de muerte súbita del lactante.
  • Los profesionales deben conocer que en ocasiones el uso del chupete es un marcador de que existen dificultades en la lactancia. Se deben identificar estas situaciones y adquirir las habilidades necesarias para ayudar a las madres.
  • En las unidades neonatales en relación con los procedimientos dolorosos, si no existe la posibilidad de que el niño mame. Se le debe ofrecer como método de analgesia no farmacológica la succión de un chupete.
  • En los niños lactados artificialmente la recomendación del uso del chupete es especialmente importante: ya que presentan otras características que pueden aumentar el riesgo del SMSL.
  • Los profesionales de la salud deben conocer que, además del chupete, existen otras maniobras para calmar a un bebé. Algunos ejemplos son el contacto piel con piel y otros métodos de succión no nutritiva.