4 reglas para enseñar a tu hijo a compartir

Agetna · 6 mayo, 2017

Mamá, para enseñar a tu hijo a compartir y que no se convierta en el niño que todos rechazan por su falta de bondad y su egoísmo, en el presente texto te ofrecemos algunos consejos y reglas que mucho pueden ayudarte en este sentido.

Si es hijo único críalo como si tuviera hermanos

Aunque no sucede siempre así, los hijos únicos, como desde que nacen son el centro de la familia, suelen criarse como niños egoístas que no saben o no quieren compartir. Por eso, si solo lo tienes a él, no lo eduques en la concepción de que lo merece todo y los demás tienen que rendirle honores.

En las tareas de casa deben participar los miembros de la familia, sin excepción. Las golosinas que se traen al hogar serán repartidas entre todos; y si de pronto se cuenta con algún presupuesto extra al niño se le comprará un juguete, a mamá un perfume y a papá una nueva camisa, porque todos lo merecen, por igual.

No lo obligues a compartir

Una de las principales reglas para enseñar a tu hijo a compartir es la de no obligarlo a hacerlo.

Siempre que a otro ser humano se fuerza a realizar una acción, por lo general, se obtiene un efecto contrario, este responde con rebeldía, o se logra el propósito, pero a costa de su infelicidad.

Nunca obligues a tu hijo a compartir. Si no quiere prestar su carro preferido cuando vienen sus amigos a casa, no lo saques del escondite en el cual lo puso y se lo des a los otros niños. Así, solo conseguirás que agarre una pataleta y que pierda la confianza en ti.

Mejor, antes de que vengan sus compañeros, háblale sobre lo bien que todos se sentirían jugando con el juguete. Recuérdale las veces que él visitó la casa de sus amigos y ellos compartieron con él.

Usa todas las herramientas posibles para que a la llegada del grupo se sienta cómodo viendo a los demás jugar con su carro; pero, si al final de la contienda no logras convencerlo, no lo obligues hacer lo que no quiere.

Ya llegará el momento en que logres tu propósito.

Enséñalo a compartir dando el ejemplo

Tu hijo aprende de sus mayores. Para que sepa compartir haz lo mismo con él, dale tu ejemplo.

Él ve en ti a su mejor maestra. Si sueles ser una persona egoísta, demasiado recelosa de sus pertenencias, no esperes a un niño desprendido y lleno de bondad.

Por eso, para enseñar a tu hijo a compartir debes prestarle tus cosas.

Si se trata de objetos de mucho valor que se pueden romper, sienta a tu hijo encima de la cama y así evita cualquier accidente. Deja que los mire, los toque, los sujete, los explore.

Ten presente que él necesita percibir en carne propia lo bueno que es compartir, lo bien que se siente cuando los demás comparten con él sus pertenencias, y le confían, hasta sus objetos más preciados.

Compartir hasta los buenos sentimientos

Cuando se habla de compartir nos viene a la mente la idea de prestar las pertenencias, o brindar a otros los alimentos que tenemos; sin embargo, los sentimientos también se comparten y, así como lo material, son fundamentales a la hora de enseñar a tu hijo a compartir.

Los abrazos, los besos, las caricias, las palabras de cariño, las alabanzas… todas las acciones que impliquen sentimientos de amor deben ser compartidas.

Tu hijo debe saber que es lindo y lo hace humano brindar cariño a los demás, repartir besos cuando se despide de alguien, y hacer el bien.

Si tiene la posibilidad de brindar felicidad a alguien compartiendo con él una noticia agradable, que lo haga. Eso también es compartir.

Todo lo bueno que hay en su interior debe brindarlo a quienes le rodean y las personas con las que trata, incluso, los desconocidos.

Por último, para enseñar a tu hijo a compartir dile que nunca se apoye en las malas acciones de los demás. Que no base su comportamiento en lo que hagan o dejen de hacer los otros.

El que sabe compartir llega a vivir mejor que quien nunca aprende a hacerlo.