20 asociaciones de la ley de Murphy en la maternidad

Amanda Sánchez Peralta·
17 Abril, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicopedagoga María José Roldán al
06 Febrero, 2020
La Ley de Murphy es clara y en la maternidad también es igual... Si algo tiene que salir mal, ¡saldrá!

Un sinfín de situaciones de la vida diaria pueden explicarse por medio de la ley de Murphy. Por lo tanto, la maternidad no escapa a ello. En 1949 Edward Aloysius Murphy, declaró que todo lo que puede salir mal saldrá mal, esto luego de realizar un ensayo de ingeniería. Cuando leas las siguientes asociaciones con la maternidad lo comprenderás, ¡te vas a divertir!

Las asociaciones atribuidas a la ley de Murphy tienden a ser humorísticas. En la mayoría de los casos son cómicas y situaciones ficticias, pero cuando lo trasladamos a la vida real no falla. ¿Por qué a veces parece un hecho que las cosas no resulten como deberían hacerlo? ¿Son los infortunios de la vida producto de esta ley?

A todos nos ha pasado que no podemos garantizar que todo nos salga bien incluso cuando no haya muchas probabilidades de fallar. Murphy lo declaró cuando él y sus compañeros notaron que habían conectado mal todos los dispositivos para medir la aceleración. ¿Cómo era posible esto? Si se suponía que era básico o que al menos no todos deberían fracasar.

La idea era tomar en cuenta esta situación para aplicarlo en otras oportunidades. Más adelante comenzó a utilizarse más a menudo, concluyendo que esta ley parece estar más presente de lo que pensamos. ¿Cómo lo observamos en la maternidad? A continuación te vamos a presentar algunas situaciones que incluso, pueden resultarte bastante familiares.

La ley de Murphy entre madres y padres

Las siguientes situaciones suelen ocurrir durante la maternidad. Tengan o no origen en la ley de Murphy, forman parte de nuestra vida cotidiana. Son muchas más de las que podemos recordar, pero ocurren más o menos de esta manera. Si no te han pasado aún ninguna de estas situaciones, ahora podrás darte cuenta cuando ocurran… ¡porque si algo tiene que salir mal, saldrá!

  1. Tu bebé hace caca justamente después de ponerle un pañal limpio.
  2. Las gracias que tu hijo hace en casa no las repite cuando quieres lucirte con alguien de afuera.
  3. Tu hijo que no come fruta quiere una manzana justo el día cuando no hay.
  4. El niño amanece con fiebre el día que decidiste ir a un concierto, cuyas entradas compraste hace meses.
  5. Te enteras de que estas embarazada precisamente después de regalar las ropa de maternidad y las cositas que ya no le sirven a tu hijo mayor.
  6. La prenda más costosa que le compraste es la que le quedará pequeña más rápido.
  7. Los niños se quedan inmóviles frente a la videocámara e inquietos para las fotografías.
  8. No dormirás hasta después de que cumpla cinco, ni luego de que cumpla quince.
  9. Tu hijo habrá roto todos tus adornos, menos el que no te gusta.
  10. Aunque tu hijo tenga mucho talento en alguna actividad en particular, siempre habrá alguien en su clase que será mejor.
  11. La comida que le preparas ese día es justo la que no quiere comer.
  12. Cuando has hecho mayor esfuerzo para recuperar tu figura después del embarazo, alguien te pregunta si estás embarazada.
  13. Recordarás con claridad el último medicamento que usó tu hijo hasta que el médico te pregunte cuál es, en ese momento tu mente quedará en blanco.
  14. Después de arreglarte con cuidado para salir a trabajar, el pequeño que nunca te abraza te pondrá la mano sucia en el pecho.
  15. El niño siempre necesitará que lo lleves al baño justo en el momento que estás más apurado para salir.
  16. Tu hijo repetirá una a una las palabras que menos deseas que diga.
  17. Nunca sabrás en dónde colocaste la cartilla de vacunación.
  18. Los juguetes más silenciosos e inofensivos serán los menos favoritos de tu pequeño.
  19. Ellos siempre querrán usar tus zapatos y ropa que más cuidas.
  20. Él nunca volverá limpio de ninguna parte.

Ya sabemos lo que estás pensando, 20 asociaciones no son suficientes. Estamos seguros que recuerdas de manera divertida aquellas situaciones que aunque no deberían, terminan saliendo mal. ¿Qué es lo peor que puede pasar? Pues, eso que sucederá según la ley de Murphy.

No desesperes cuando estas situaciones te ocurran, es mejor tomarse la vida con humor y disfrutar del momento. Si algo tiene que salir y sale… Es mejor reírse y disfrutar de cómo la vida intenta sacarte una sonrisa en lugar de un enfado. Piensa que tus hijos no serán niños toda la vida, ¡así que disfruta de estos momentos tan especiales!