A ti, viva, valiente y triunfadora

Leticia · 19 octubre, 2017

No quiero ser una carta más de apoyo para ti. No pretendo decirte todo aquello que se dice y que no sirve. Quiero ayudarte de verdad. Quiero que cada palabra despierte algo en ti que te haga reflexionar y te convenza de que el cáncer de mama no es justo, pero que, sin duda, eres capaz de enfrentarlo, afrontarlo y superarlo. Por que sabemos cómo eres, sabemos que ante todo eres una mujer viva, valiente y triunfadora.

¿Recuerdas el día en que tu cuerpo te traicionó? Sí, sé que se siente como una traición, porque no sabes por qué lo hace, por qué aparece un cáncer de mama cuya única función es asustar, destrozar y romper un cuerpo, una vida. Tu vida cambia de golpe. De repente te ves luchando en una guerra no buscada, con armas que desconoces y sin saber cuándo ni cómo se firmará la paz.

Es difícil. Es un camino que nadie quiere recorrer. Y te tocó a ti. ¿Cómo se asume eso? Es un cáncer de mama, lo padecen miles de mujeres y hombres, pero otros miles no. Hay días en los que te cuestionas si merece la pena tanto esfuerzo, si serás capaz de conseguirlo, si no es mejor dejar que todo fluya…

Una mujer valiente es la que lucha hasta el final.

Quiero decirte lo que eres

No quiero que tengas que enfrentarte a una lucha, y que creas que has de sacar fuerza de donde no la hay para conseguirlo. Quiero decirte que todo lo que necesitas está en ti, y que los demás estamos aquí para recordártelo.

Eres valiente. Claro que sí. Ser valiente es perderte en el camino, es encontrarte con tu peor miedo y saber que forma parte de ti, y, por lo tanto, que puedes superarlo. Has sufrido un golpe desde dentro pero estás aquí. Tu cuerpo y tú podéis enfrentaros y afrontar ese golpe.

Eres fuerte. Crees que no, crees que tu cuerpo es frágil y está debilitado por la medicación, y es verdad. Pero tienes mucho poder dentro de ti. Sabes que cada rato malo pasado es una pequeña victoria. Mereces reconocértelo.

Eres capaz. De todo. Las adversidades están, existen, pero no pasa nada porque tengas que tomarte tu tiempo para asumirlas. Es un cáncer de mama. Es algo importante. Pero no te define, y sabes que va a ser parte de tu historia, pero no tu historia por completo.

“Algo muy importante que tienes que saber es que estás siendo la misma persona”

-Kylie Minogue-

Quiero decirte lo que tienes

Sabes que estamos aquí para ti. Sabes nuestros nombres y por qué te queremos tanto. Tenemos para ti muchas cosas que te queremos dar desinteresadamente:

  • Apoyo. Somos muchos, muchísimos, los que queremos darte la mano y acompañarte en este camino que da miedo. Nosotros también somos capaces de hacerlo, así que confía.
  • Refugio. Queremos abrazarte cuando necesites consuelo. Estás en tu derecho de verlo todo negro y tener que llorar a veces. Pero nosotros estamos en nuestro derecho de consolarte. Somos tu pequeño confesionario, úsalo. Necesitas un refugio emocional y nosotros sabemos construirlo.
El cáncer de mama es un reto que debe superarse en familia.

  • Herramienta. Somos espada y escudo. Somos pócima mágica y armadura. Sabemos que no podemos pasarlo por ti, pero, al menos, podemos pasarlo contigo.
  • Ejército. Sois miles de personas las que afrontáis y enfrentáis el cáncer de mama. No queremos que vayáis delante, queremos rodearos como el ejército que protege a su capitán. 
  • Memoria. No eres cáncer de mama. No. Eres madre, padre, médico, economista, hermano, hija. Y además te gustan las películas de miedo y las comidas familiares del domingo. Queremos recordarte que todo lo que fuiste, lo sigues siendo. El cáncer de mama no te define, y estamos aquí para no permitírselo.

Quiero decirte lo que el cáncer de mama no te ha quitado

No eres menos hombre o mujer. Para ser un hombre o una mujer no solo hace falta un cuerpo. Necesitas más. Da igual si eres hombre o mujer, el cáncer de mama no entiende de géneros.

No te ha quitado belleza. Es un cuerpo que tiene que enfrentarse a un ataque desde dentro. Tu cuerpo ha cambiado y puede que no vuelva a ser igual que antes, pero ten claro que quien no vea la belleza que perdura en ti es quien tiene un problema.

No te ha quitado tu sonrisa. En cada momento de tu vida algo puede hacer que sonrías. Aprovéchalo. Las pequeñas cosas que tienes al lado pueden sorprenderte. Muchas veces son los detalles los que nos sacan una sonrisa sin que lo pensemos.

Vuelve a buscarnos siempre que necesites que te recordemos lo valiente que eres y todo lo que tienes, te ayudaremos a recordar que es mucho más de lo que has perdido.