Una madre que se quiere vacuna a sus hijos contra la “baja autoestima”

Una madre que se quiere y que se ha sanado como mujer vacuna a sus hijos contra la baja autoestima. Porque pocos procesos interiores son tan necesarios como esa fortaleza donde una se atiende y se cose con hilos de seda los pedazos rotos de su corazón para albergar todo un palacio de valentías, alegrías y esperanzas para dar lo mejor a quien más lo merece.

Algo que no podemos olvidar y que avalan múltiples estudios es que la salud psicológica de los padres es determinante para garantizar el buen desarrollo emocional de los hijos. Aún más, la dimensión que más revierte en el legado personal de un niño para que pueda crecer en seguridad, independencia y felicidad, es sin duda la buena autoestima de una madre.

Hoy en “Eres Mamá” te explicamos cómo puedes cuidar en el día a día de este factor esencial de tu salud psicológica con el cual, tener una mejor calidad de vida y dar a tus niños ese alimento que no se ve ni se toca, pero que sí se siente: el amor incondicional de una madre que se ama a sí misma para amar aún más a su hijo.

Mi pasado se queda atrás, mi presente está en mis brazos

mamá con bebé emociones

La buena autoestima adquiere su función en el momento presente, y su finalidad es esencial: demostrarnos que merecemos todo aquello que tenemos, que estamos capacitados para asumir cualquier desafío, y que no solo tenemos derecho a ser felices, sino que somos arquitectos, magos y artífices a la hora de dar felicidad a otros.

  • Todo lo que viviste en el pasado forma parte de ti, pero no te define.
  • Los errores, las posibles decepciones vividas, las pérdidas o los fracasos quedan en ese ayer del cual aprender pero no del que ser cautivos ni prisioneros.
  • Tu presente es lo que importa, y en especial, ese niño que llevas en brazos, esa criatura que con sus ojos inmensos lo espera todo de ti.

Aprende del ayer para ser más fuerte, para ser un alma resiliente que ve el presente y el futuro con esperanza.

Mi corazón es un palacio de afectos y mi mente alberga un gran guerrero

Una alta autoestima es el resultado de un íntimo proceso de supervivencia, de aprendizajes, de peligros sorteados, de batallas ganadas y de esa sabiduría que uno adquiere a través del autocuidado, la intuición y la dignidad personal.

  • Solo tú conoces todo por lo que has pasado, solo tú sabes cómo has superado tus miedos y todo lo que has dejado atrás para disfrutar de la felicidad que tienes ahora.
  • Tu identidad está ligada a tu autoestima y a ese autoconcepto que has ido construyendo día a día eligiendo tu propio camino. Sabes lo que quieres, sabes lo que es importante y no dudas en luchar por ello.
  • Una buena autoestima no tiene nada que ver con el egoísmo, con anteponer las propias necesidades frente a la de los demás. Tiene que ver con ese autorespeto con el cual, entender que todos merecemos ser respetados, y por eso, vas a enseñar a sus hijos ese mismo valor, ese mismo poder con el cual ser mejor persona cada día.

Me he sanado como mujer para dar lo mejor a mis hijos

mamá con niño en luna

Sanarse como mujer implica trabajar una serie de pasos que nos llevarán a alcanzar esa autoestima fuerte y saludable que mereces, y que tu hijo agradecerá a su vez para crecer en felicidad

  • Primer paso: lo que debemos hacer en primer lugar es encontrar la herida, es que tal vez ha dejado nuestro linaje familiar o esa que nos ha dejado alguna relación anterior, un fracaso o una pérdida.
  • El segundo paso es ser conscientes de cuánto nos duele esa herida y de cómo afecta a nuestro día a día.
  • El tercer paso hace referencia a ese proceso por el cual, gestionar el dolor, aceptarlo, perdonar y avanzar siendo capaces de resolver ese pasado con dignidad para adquirir nuevas competencias. La de la valentía, la no rendición, el amor propio…
  • El cuarto paso es la libertad personal. Una vez hemos sanado la herida debemos sentirnos libres de ella para dedicar todo nuestro amor a lo que de verdad importa: los seres que amamos.

Te haré fuerte, te enseñaré a quererte, a fomentar tu autoestima

Quien no se quiere a sí mismo, lo único que puede transmitir a los suyos es miedo e inseguridad. Ningún niño merece esto, ningún pequeño debe crecer en un entorno donde alguno de sus dos padres, no es capaz de cuidar de sí mismo como persona.

  • De ahí, que debamos ser muy conscientes de este aspecto: una buena autoestima es la raíz de las relaciones afectivas felices y de la crianza respetuosa, esa que es capaz de dar al mundo niños fuertes, niños libres, felices y seguros de sí mismos.
  • Por ello, como madre sabes bien cómo vas a hacerlo, sabes que le vas a recordar cada día a tu niño cuánto vale, todo lo que merece y lo importante que es confiar en uno mismo.

mamá besando a su hijo repetado autoestima

Enséñale a ser humilde, a ser respetuoso, a cultivar esas emociones donde no cabe “el yo no merezco” o “yo no puedo”. Recuérdale que si quiere puede, y que tú le ayudarás a ello. Convéncele de que lo más importante en esta vida no es ser el más listo, ni el más guapo ni el más rico. Lo más importante es ser feliz.

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