La técnica del rinoceronte naranja

09 Octubre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Ana Couñago
¿Quieres dejar de gritar a tus hijos, pero no sabes cómo? ¡Pon en práctica la técnica del rinoceronte naranja!

La técnica del rinoceronte naranja fue creada en 2012 por una madre estadounidense que, tras haberse dado cuenta de que se había convertido en una mamá gritona, decidió poner fin a ello y crear un método para dejar de gritar a sus cuatro hijos.

Al comprobar la eficacia de la técnica inventada por ella misma, abrió un blog llamado The Orange Rhino Challengepara ayudar a otras madres y padres a conseguir dicho objetivo. En él describió su experiencia y los pasos que había que seguir para lograr el reto de no gritar a los niños durante 365 días e incluso más tiempo.

¿Quieres saber cómo llevar a cabo la técnica del rinoceronte? A continuación, te lo contamos todo.

La técnica del rinoceronte naranja en 6 sencillos pasos

Padre regañando a su hija mientras usa la técnica del rinoceronte naranja.

1. Reconocer el problema y decidir llevar a cabo la técnica del rinoceronte naranja para cambiar

El primer paso siempre es reconocer que existe un problema y que se necesita cambiar, pues es la única forma de comprometerse con el desafío de dejar de gritar a los hijos y focalizar toda la energía en lograr cumplirlo.

2. Establecer una meta

A continuación, hay que marcarse una meta clara, motivadora y medible. En principio, la idea original es conseguir no gritar durante todo un año, pero esta se puede adaptar en función de cada persona y su situación. Por ejemplo, se puede establecer el objetivo de pasar 30 días sin gritar, 1 semana, 1 mes, etc.

Dicho objetivo hay que compartirlo con el entorno cercano (amigos y familiares), para que la responsabilidad se vuelva real. Además, estas personas pueden actuar como una importante red de apoyo a la que acudir cuando se requieren ánimos o consejos para continuar con el reto.

3. Identificar las razones por las que se grita

Este es el paso más complicado. Consiste en registrar y analizar las situaciones en las que se tienen ganas de gritar. Para ello se debe dejar constancia por escrito del momento del día en el que esto ocurre, el propio estado de ánimo y el de los hijos, la razón por la que se grita, etc. De esta manera, se puede identificar el problema fácilmente y tomar medidas para prevenirlo.

4. Comenzar a practicar

¡Es el momento de dejar de gritar! Esto no se logra de la noche a la mañana, sino que se trata de un largo proceso. Durante los primeros días del reto, se puede optar por alejarse de los hijos cuando se sientan las ganas inmediatas de levantar la voz. Después, con el paso del tiempo, se pueden sustituir los gritos por otros sonidos menos agresivos (sonidos de animales, silbidos, etc.).

A medida que se repitan estas conductas de autocontrol, la necesidad de gritar va desapareciendo. Llegados a este punto, hay que intentar mantener la calma cuando se identifique el problema, por ejemplo, respirando profundamente, cerrando los ojos e imaginándose en otro lugar, escuchando música, etc.

5. Tener el objetivo de no gritar siempre en mente

Una buena idea para tener la técnica del rinoceronte naranja siempre en mente y cumplir con el objetivo establecido a lo largo de los días es decorar la casa con algunos objetos de color naranja o ponerse una prenda de vestir de este mismo color.

Madre intentando usar la técnica del rinoceronte naranja con su hija.

6. Ser perseverante

La perseverancia es la clave para llevar a cabo el desafío con éxito. Está claro que, sobre todo al principio, se va a fracasar en el intento de evitar gritar. Pero esto no puede ser un motivo para desanimarse, sino que hay que verlo como una manera de aprender y mejorar.

Además, es conveniente centrarse en los pequeños logros y reforzarse a uno mismo positivamente. Así, poco a poco, los propios pensamientos se van dirigiendo hacia la calma y la reflexión, por lo que se consigue que los gritos no formen parte del día a día en el hogar.

Beneficios de poner en práctica la técnica del rinoceronte naranja

El principal beneficio de poner en práctica la técnica del rinoceronte naranja es que se consigue un mejor clima familiar y la convivencia se basa en el respeto, la tranquilidad y el diálogo.

Además, se aprende a controlar los propios impulsos y a gestionar de una forma adecuada la ira y la tensión, lo cual se transmite a los hijos, quienes, con seguridad, imiten dichas conductas apropiadas. Por todo ello, muchas madres y padres aseguran que esta técnica les ha cambiado la vida. Y tú, ¿te animas a probarla?

  • McCraith, S. (2014). Yell Less, Love More: How the Orange Rhino Mom Stopped Yelling at Her Kids-and How You Can Too! Massachusetts: Four Winds Press.