¿Sabes lo que es la ablactación?

Todo bebé merece estar bien alimentado desde el mismo momento en que llega al mundo y, no hay duda de que la forma más efectiva es la lactancia materna. Pero, a medida que nuestros chiquitines crecen, sus organismos demandan otros nutrientes, por lo que hay que empezar con un proceso conocido como la ablactación.

Probablemente, es un término te puede asustar porque es un poco complejo, pero mami y papi no se preocupen, porque no se trata de otra cosa que cambiar una forma de alimentación por otra. En el caso de los niños, esto tiene implicaciones importantes como ajustes nutricionales, psicológicos, inmunológicos y microbiológicos.

Introducir alimentos sólidos no significa renunciar a la lactancia materna

Por supuesto, tenemos que aclarar que introducir alimentos de otro tipo no significa que dejemos de amamantar a nuestros bebés. Este hermoso lazo de comunicación y amor entre una madre y su hijo puede durar el tiempo que ambos lo consideren necesario, siendo los dos años la edad recomendada para empezar el destete.

La leche materna seguirá siendo su principal fuente de nutrición, que influirá sobre el desarrollo adecuado del aparato digestivo, la protección de enfermedades, el fortalecimiento del sistema inmunológico, entre otros aspectos relacionados directamente con su salud.

Los secretos de la ablactación

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Cuando nuestros chiquitines empiezan a comer alimentos sólidos nos vamos a descubrir más enamoradas que nunca de ellos. Sus expresiones serán motivo de felicidad, pero, más allá de eso, estaremos conociendo sus gustos con respecto a la comida y aprenderemos a alimentarlos con cuidado.

Tenemos que destacar que este proceso solo debería comenzarse a partir de los seis meses, debido a que hacerlo antes solo se reflejará en el aumento descontrolado del índice de masa corporal , elevación indiscriminada del porcentaje de grasa, incidencia de enfermedades respiratorias y problemas en el aparato digestivo.

“La edad perfecta para introducir alimentos sólidos es a partir de los seis meses.”

Además de esto, tenemos que seguir las recomendaciones del pediatra que le esté haciendo el seguimiento al desarrollo del niño. No importa lo que piensen los demás, ni lo que otras mamás hicieron anteriormente con sus hijos, escucha lo que te dice tu médico de confianza y no salgas de esos límites.

Reglas básicas

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Con estas recomendaciones siempre presentes, queremos mostrarte una lista de las reglas básicas de la ablactación, para que empieces con buen pie esta hermosa etapa de tu retoñito:

  • Un alimento a la vez por tres o cuatro día: te permitirá descubrir su tolerancia a ese nuevo elemento que llega a su pancita.
  • No lo obligues a comer algo, ni trates de darle toda la porción que consideres justa. Ellos te dirán cuándo no quieren más.
  • Primero, ofrécele de tu pecho; y, luego, dale el alimento sólido.
  • Proporciónale alimentos naturales que no tengan químicos como colorantes, conservantes, etc.
  • No agregues sal, condimentos o azúcar.
  • Ajusta sus hábitos alimentarios al menú familiar, pues esto forma parte del aprendizaje del niño.
  • Asegúrate de que la temperatura sea soportable antes de dárselo.
  • Si le das sopas, procura que tenga un poco de verdura disuelta.

Hoy en día, existen nuevas metodologías para enseñar a nuestros hijos a comer, como el Baby Led Weaning (BLW) , en el que ellos se ponen en contacto directo con la comida y aprenden el proceso de una manera efectiva.

Las tres fases de la ablactación

Dar alimentos sólidos no es una tarea sencilla, por eso te presentamos los alimentos que se ven en las diferentes etapas de la ablactación:

  • Seis meses: papillas de manzana, pera, zanahoria, papa, calabaza, calabacín, acelga y cereales sin gluten.
  • De siete a nueve meses: yema de huevo, durazno, leguminosas, res, pavo, pollo, colados o cocidos, lentejas y garbanzos.
  • De nueve a doce meses: es la edad ideal para que coma en familia y toque los alimentos con sus propias manos. En este instante, puede comer avena, todo tipo de frutas (menos las cítricas), maíz, pasta, pan, quesos y legumbres.

En todo momento, es fundamental mantenerlos hidratados con agua, para ayudarlos con la digestión y la absorción adecuada de los nutrientes.

Muchas mamás soñamos con que llegue ese día en que empiezan a probar los alimentos, por lo que tenemos que estar bien asesoradas y aprender ricas recetas que son perfectas para ellos. Al llegar aquí, podemos estar seguras de que nuestro angelito está creciendo sano y fuerte y que los retos están por comenzar.

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