¿Realmente elegimos el tipo de madre que queremos ser?

Amanda · 2 octubre, 2016

Ser una buena madre tiene muchas variantes, pero no es fácil elegir qué tipo de madre ser. La maternidad es una experiencia que se basa en muchas cosas, en ser el apoyo, en ayudar a tu hijo para que se sienta protegido. Aunque para tus hijos eres única, para nosotras, ser mamá es una bendición.

Antes de que ese pequeño angelito llegue para hacernos la vida más feliz, hemos planeado cómo será. Cuando llega nos llena de muchas responsabilidades que implican su cuidado y bienestar, por eso muchos planes cambian. No podemos negar que queremos ser la mejor del mundo a pesar de nuestros defectos.

Cuando estas embarazada siempre te preguntas ¿Cómo seré con mi hijo? ¿Qué carácter tendremos los dos? No hay manera de saberlo. Estar embarazada te permite reflexionar sobre tu personalidad y capacidades. Puedes diseñar un plan para actuar ante la llegada del bebé, pero la realidad es otra.

Durante el embarazo puedes aprender a relacionarte con las demás personas y aceptar sugerencias y consejos. Esto puede modificar tu percepción, por lo cual terminas escuchando más a otros que a ti misma.  En fin, la paciencia y el amor crecen durante ese momento.

Elige qué tipo de madre quieres ser

Tus hijos definen el tipo de madre que eres

Para elegir el tipo de madre que queremos ser, no solo podemos basarnos en cómo seremos antes de que nazca el bebé.  Esto va mucho más allá, es mediante la crianza de tu hijo, estar al lado de él corrigiéndolo cuando se amerite. Ayudarlo en cosas que él solo no puede hacer, darles mucho amor, para eso somos las mamás.

Nos define como madres ser la persona que ellos desean ver. Compartir todos los días  y  la  manera como disfrutamos a nuestros hijos, no se planifica. Dependiendo de cómo críes a tu hijo sabrás que tipo de madre eres.

A medida que pasa el tiempo vas aprendido a través de ellos. Tus hijos te enseñan a ser tolerantes, pacificas, amorosas, colaboradoras, apasionadas. Eso ayuda muchas veces a relacionarte con las demás personas en tu entorno. Es decir,  la personalidad influye mucho en la forma de tratar a tu hijo, por eso es el reflejo de la madre que eres.

Lo elijas o no, este tipo de madre puedes ser

  • Madre GPS. Es la controladora, se agota ella y a los demás. Son sobre protectoras, tratan de solucionarlo todo y para su hijo es algo negativo por el simple hecho de que no puede tomar sus propias decisiones. No aprenden a respetar la privacidad e independencia de su hijo. No dejan mucho espacio para que se desarrollen y establecer confianza entre ambos. Estas madres tienden a tener hijos tímidos, miedosos, o se adaptan a los cambios.
  • Madre perfección. Es un grave error que las madres tengan ese afán de querer la perfección para sus hijos, es bueno, pero no tanto. Esta actitud cuando es obsesiva puede conducir al fracaso. Es preferible que tu hijo cometa errores para así poder estimularlo a que pueden mejorar. Los tipos de hijos son, al igual que ella, perfeccionistas, no aceptan sugerencias ni consejos.
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  • La cómplice. Es esa madre que es la mejor amiga de sus hijos, no es malo, ya que se tiene la buena intención de establecer confianza. Este tipo de madre se aprovecha de poder compartir lo más que se pueda con sus hijos. Aunque a veces se contagia con el estilo de vida que pueden llevar ellos.

Esto provoca que al no ver esa figura de autoridad se vuelven más rebeldes. Si tenemos hijos que hacen lo que quieran, no elegimos el tipo de madre que queremos ser, ellos lo hacen por nosotras.

No obstante, las madres debemos y tenemos la capacidad para criar personas de bien. El plan es que ellas sean capaces de tomar las mejores decisiones. Queremos que sean los mejores amigos y  personas trabajadoras con un propósito. Aunque no sabes qué tipo de madre eres, cría a tu hijo de buena manera, pensando en su bienestar tanto física como emocionalmente.