Qué es la vulvitis y cómo afecta a las niñas

Naí Botello · 14 junio, 2018
La vulvitis es un tipo de inflamación que afecta tanto a mujeres como a niñas y se origina por diferentes causas. A continuación, comentaremos cuáles son sus síntomas y cómo prevenirla.

Saber qué es la vulvitis y cómo afecta a las niñas resulta muy importante para poder prevenir sus incómodas molestias. Esta es una afección que afecta tanto a mujeres adultas como a niñas de diversas edades.

Es importante comenzar por aclarar que la vulvitis no se considera una enfermedad; se trata simplemente de una inflamación de la vulva, específicamente en los pliegues exteriores.

Esta hinchazón se produce por varias causas, pero la buena noticia es que todas se pueden prevenir. Solo hace falta estar alerta especialmente a las condiciones de higiene de la pequeña.

Qué es la vulvitis y cómo afecta a las niñas

La vulvitis se genera principalmente a partir de irritaciones, pues la piel que recubre la zona de la vulva es muy sensible. Otro aspecto importante a considerar sobre este tipo de inflamación, es que las niñas son muy propensas a sufrirla. Al contar con niveles de estrógeno más bajos que una mujer adulta, la piel de su vulva es considerablemente más delgada, y también más seca.

¿Por qué se produce esta inflamación?

Este tipo de inflamaciones puede presentarse debido a irritaciones, reacciones alérgicas, golpes y, en algunos casos, infecciones. A menudo, la humedad y el calor combinado con algún factor externo como el sudor son desencadenantes de la vulvitis.

Entre otras de las causas comunes, se encuentran:

  • Irritaciones por usar papel de baño que contenga perfumes o químicos.
  • Irritaciones por exposición prolongada al cloro del agua de las piscinas.
  • Que la niña use ropa interior de materiales sintéticos en los que su piel no pueda respirar.
  • Irritación por jabón con el que lava su cuerpo y sus partes íntimas.
  • Montar bicicleta por un tiempo prolongado.
  • Permanecer por mucho tiempo con la ropa interior sudada.
  • Pasar mucho tiempo con el traje de baño luego de bañarse en la piscina.
  • Higiene equivocada luego de ir al baño.
  • En los casos de las niñas entre tres y seis años, puede darse por la llamada proximidad anal.
Es muy importante conocer qué es la vulvitis y cómo afecta a las niñas para poder prevenirla.

Síntomas característicos de la vulvitis

Entre los síntomas más comunes y que permiten identificar inicialmente si la niña está presentando vulvitis, podemos enumerar:

  • Picor o prurito que no desaparece.
  • La zona se torna roja y se inflama en la vulva y los labios genitales.
  • Pueden aparecer ampollas o barros.
  • La niña puede manifestar sentir que está quemada o que le arde la zona.
  • Pueden aparecer grietas y resequedad en la zona de la vulva
  • En algunos casos, puede haber presencia de flujo vaginal.

“Inflamaciones como la vulvitis puede presentarse debido a irritaciones, reacciones alérgicas, golpes y, en algunos casos, infecciones”

Tratamiento y prevención para la vulvitis en las niñas

El tratamiento para la vulvitis resulta muy fácil de seguir y sus molestias suelen desaparecer rápidamente. Recordemos que la vulvitis no es una enfermedad, sino una inflamación de la piel relativamente sencilla.

Una vez identificado que tu hija padece vulvitis, las recomendaciones para erradicar la inflamación son:

  • Suspender el uso del jabón que le ha causado alergia a la pequeña, incluyendo la marca de papel de baño.
  • Ponerle a la niña ropa interior de algodón y que no le quede ajustada.
  • Secar muy bien las partes íntimas luego de la ducha.
  • Cambiarle el traje de baño o la ropa de deporte rápidamente luego de sus actividades.
  • Asegurarse de que la higiene de la niña sea correcta y se duche con regularidad.
  • El médico tratante podrá recomendar alguna crema con cortisona para aliviar los síntomas del prurito, en caso de que sea muy intenso y no mejore.
Las infecciones urinarias en niñas pueden producirse desde muy temprana edad.

Para prevenir la vulvitis en las niñas, es de suma importancia que las madres eduquen a sus hijas sobre ciertos aspectos de la anatomía femenina y sus condiciones y características. De esta manera, la niña de entre 7 y 14 años de edad puede estar también alerta sobre el cuidado de sus zonas íntimas.

De allí se desprende que la madre debe también informar a la pequeña sobre el cuidado delicado que merecen las partes íntimas femeninas, por ser un órgano que además se encuentra expuesto.

Por lo tanto, enseñar cómo asearse sus partes íntimas, e inculcar también aspectos relevantes como la frecuencia de limpieza y el cambio de su ropa íntima resulta fundamental. Finalmente, también hay que saber escoger qué tipos de jabones usar y cómo aplicarlos.