¿Podré hacer el amor con mi esposo durante el embarazo?

Gladys · 8 marzo, 2016

Expertos aseguran que si hubiera total sinceridad frente al escritorio de un gineco-obstetra, esta sería la primera pregunta que harían las mujeres al quedar embarazadas: ¿Podré hacer el amor con mi esposo durante el embarazo?

 

Pero a pesar de que esta es la primera duda que las asalta, a las madres –sobre todo las primerizas- les da vergüenza preguntar por un tema que es tan normal como el hecho de que si no practicaran sexo, no hubiesen quedado embarazadas.

Las mujeres que prefieren obviar el tema del sexo en la consulta médica supera el 70% en la sociedad hispanohablante.

Sin contar que esto no es lo grave, lo verdaderamente preocupante es que al no resolver estas dudas, generan inconvenientes en la relación de pareja al asumir que el coito puede causarle daño al feto y, en consecuencia, eliminar toda manifestación de intimidad.

Es que los rumores que rodean el sexo durante el embarazo no son pocos. Se ha escuchado hablar del riesgo de provocar un aborto en el primer trimestre.

A partir de la semana 20 de gestación se ha dicho que existe posibilidad de estimular un parto prematuro, mientras que en la última fase del embarazo se asume que el bebé está tan grande que el coito le causa molestias al invadir su espacio.

Pues no hay nada más alejado de la realidad. Si tu doctor no diagnostica ninguna condición de riesgo para el embarazo, como placenta previa o sangrado vaginal, no hay razón para someter la vida de pareja a una larga espera y reencontrarse debajo de las sábanas en las que concibieron al bebé. Así que si no existe contraindicación médica al respecto, el embarazo no es una excusa para no tener sexo.

De hecho, las relaciones sexuales durante el período de gestación brindan beneficios a la madre, al padre y al bebé.

A continuación te explicamos de qué se trata.

Lo mejor para mamá

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Hacer el amor con la pareja produce, además de placer, bienestar físico y emocional. La mujer embarazada es objeto de una transformación hormonal, por lo que puede experimentar baja autoestima al aumentar de peso, pero si se siente amada y deseada por su esposo no habrá barriga que le impida sentirse plena y feliz.

El coito es el mejor ejercicio para preparar los músculos vaginales para enfrentar las fuertes contracciones que aparecerán el día del parto. Así que mientras más sexo haya, mejor preparada estarás para dilatar el cuello del útero sin mayor dificultad.

Durante el embarazo, desaparece la presión por los métodos anticonceptivos. Así que ambos pueden enfocarse más en dar y recibir placer. Además, la vagina suele estar más sensible y lubricada, por lo que aumenta la intensidad del orgasmo.

Hacer el amor: un papá complacido

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En ocasiones, el hombre puede mostrarse reticente respecto al tema sexual cuando su esposa está embarazada. Él no escapará de las dudas, pero si hablan abiertamente sabrán que su relación no tiene por qué paralizarse. Claro, que la frecuencia disminuirá dependiendo de la etapa del embarazo, pero papá se sentirá complacido de sentirse cerca de su amada y brindarle placer.

Es recomendable reforzar la intimidad y conexión haciendo el amor en esta última etapa como pareja, antes de convertirse en familia.

Cuando no apartas de ti a tu pareja, él se sentirá parte del proceso de gestación del hijo de ambos y no solo un espectador del milagro de la vida. Las demostraciones de amor y deseo también son necesarias para que no sienta que será desplazado una vez nazca el bebé.

El embarazo es la antesala a un cambio radical en la vida de ambos, que puede implicar diferencias y discusiones. Por esto es recomendable reforzar la intimidad y conexión en esta última etapa como pareja, antes de convertirse en familia.

Hacer el amor: el bebé también gana

El bebé también experimenta placer durante el encuentro amoroso de sus padres. La gran cantidad de endorfinas liberadas inmediatamente después de que mamá tenga un orgasmo, llegan hasta el feto a través del cordón umbilical.

La felicidad y placer que experimenta la madre  al hacer el amor es transmitida al hijo en su totalidad. Entonces, ¿vas a negarle a tu pequeño esa sensación?

Parecerá exagerado, pero estudios científicos han confirmado que cuando las madres mantienen con frecuencia el hacer el amor durante el embarazo, sus bebés son personas más seguras de sí mismas.

Cuando piensas en hacer el amor con tu esposo durante el embarazo, será más fácil retomar la intimidad luego del puerperio. Así que ya sabes, no hay excusas para someterse a la abstinencia durante nueve largos meses.