Inducción del sentimiento de culpa en niños

Carlos Lara · 30 diciembre, 2017
Padres que inducen el sentimiento de culpa en los niños

El sentimiento de culpa no ayuda a disciplinar. Al contrario, crea conflictos en los niños y esto perjudica su desarrollo psicológico en gran medida.

Muchos padres que inducen el sentimiento de culpa en los hijos no siempre se percatan de que lo hacen, ni de cómo esto puede llegar a afectar el desarrollo psicológico del niño, lo cual impactará en su vida adulta.

A continuación te contaremos acerca de los padres que inducen el sentimiento de culpa a sus hijos, cómo identificar si eres uno y cuál es el impacto de la culpa en el desarrollo psicológico de los niños.

Aprendizaje en la niñez

El aprendizaje en la infancia debe tener la suficiente disciplina como para garantizar la formación de un buen comportamiento e integridad en los niños. No obstante, la disciplina no debe ser la excusa para cruzar el límite del maltrato o llegar a la manipulación psicológica.

Aspectos a tener en cuenta

En la educación de los niños es necesario tener en cuenta los siguientes aspectos:

  1. Cuidado de la salud del niño.
  2. La nutrición del niño.
  3. La educación académica.
  4. El apego familiar.
  5. La crianza del niño.

El cerebro durante la niñez

Para entender de qué manera los padres que inducen el sentimiento de culpa en los niños pueden afectar el desarrollo psicológico de los mismos, debemos considerar cómo se comporta el cerebro durante el aprendizaje.

El cerebro en la infancia funciona de manera similar a un dispositivo, pero con una capacidad de absorción de información triplicada, capaz de interiorizar emociones de una manera más intensa.

La niñez es la etapa en la cual se moldean las pautas básicas en el  cerebro y, ante los estímulos negativos, el impacto negativo se intensifica.

Inducción del sentimiento de culpa en niños

El sentimiento de culpa en los niños.

Se pueden identificar patrones en las situaciones. De esta forma podemos aprender de ellas y enmendar los errores. Al analizarlas podemos determinar cuál es la causa de la inducción del sentimiento de culpa. Esto también nos permitiría encontrarle soluciones.

Situaciones típicas, como problemas financieros, divorcios, familias disfuncionales, etcétera, pueden convertirse fácilmente en la excusa para inducir el sentimiento de culpa en un hijo.

Comentarios como: “Debería avergonzarte seguir mojando la cama a tu edad” o “¿Por qué siempre haces todo mal?” Son ejemplos donde se induce directamente un sentimiento de culpa. Suele confundirse con disciplina, aspecto del que haremos una diferenciación más adelante.

Por otra parte, el divorcio de los padres o la excesiva comparación acerca del rendimiento del niño respecto a otros, son ejemplos de situaciones indirectas.

En otras palabras, los mensajes dañinos de los padres pueden afectar desde la autopercepción del niño hasta su forma de interactuar con otros.

Consecuencias de inducir sentimiento de culpa en niños

El sentimiento de culpa es un puente hacia los traumas, emociones y sentimientos negativos cuando se prolonga durante mucho tiempo, tales como:

  • Miedo.
  • Estrés.
  • Ansiedad.
  • Depresión.
  • Inseguridad.
  • Sentimiento de abandono.
  • Sentimiento de inferioridad.
  • Sumisión ante el maltrato y otros tipos de violencia.
  • Trastornos psicológicos de diversa índole.
  • Propensión a caer en el consumo de drogas y sustancias ilícitas.
El sentimiento de culpa en los niños.

Es necesario aprender a diferenciar los mensajes de disciplina de los mensajes que inducen sentimientos de culpa en los niños.

Como ya hemos comentado, los padres que inducen el sentimiento de culpa en sus hijos, normalmente no se dan cuenta de ello, llegando a confundirse con una forma de disciplina.

La disciplina es, por supuesto, siempre una herramienta base para la educación de cualquier niño. Pero para que la disciplina cumpla entonces su objetivo, los padres que inducen el sentimiento de culpa, deben cambiar su enfoque de enseñanza.

La disciplina debe ser firme pero con afecto y responsabilidad. Además, toda enseñanza debe ir acorde a la edad del niño.

Una disciplina llevada a cabo correctamente genera una mejora continua en las habilidades y comportamiento del niño. Y, en suma, forman a un individuo íntegro, saludable mental y físicamente.

Recuerda, el amor ayuda a que los niños logren crecer adecuadamente. Las reglas ayudan pero no hay por qué convertirse en un tirano.