Cómo obsequiar a tus hijos una Navidad de ensueño

Gladys · 23 diciembre, 2015

 

En estas fechas decembrinas pensamos con frecuencia que nos gustaría dar “todo” para que nuestros hijos tengan una navidad de ensueño. Analizamos muy bien lo que podríamos hacer para cumplir el objetivo de: convertir la infancia de nuestros pequeños en un baúl de hermosas vivencias.
En esta época lo primero que se nos ocurre es buscar un juguete que se acerque a sus gustos. Nos dirigimos  a la tienda y sin dificultad seguramente logramos encontrar lo que queríamos, pero ahora que los regalos ideales están esperando dentro de las cajas, sentimos que no es suficiente. Seguramente piensas: “Justo ahora creo que lo que deseo darles no está relacionado con obsequios costosos”.

Y es verdad. Los padres hacemos malabares con el presupuesto para comprar lo que consideremos mejor para los pequeñines de la casa. Y esto no sucede solamente en las fechas navideñas, durante los otros restantes 11 meses del año nos esforzamos para que ellos tengan ropa, calzado y juguetes, pero esto tampoco es suficiente.

Después de todo, ellos van creciendo y van dejando atrás todo lo que no les sirve para ir adquiriendo nuevas cosas.

Lo ideal es ofrecerles algo que no tenga fecha de vencimiento, que no les quede pequeño a la vuelta de tres años o más; y esa es precisamente la virtud de los recuerdos.

La mejor navidad

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Todos nosotros fuimos niños y, por supuesto, tenemos guardados momentos únicos. Así que es un buen ejercicio echar la película de nuestra vida atrás y ver qué es lo que más recordamos con agrado.

Ese es buen comienzo para despertar el niño que llevamos dentro y, a partir de allí, ver las opciones que tenemos a mano para brindar felicidad a nuestros hijos, tal y como papá y mamá lo hicieron en su momento con nosotros.

Trata de recordar la navidad más linda, tal vez lo que sucedió y a qué se debía esa especial magia en el ambiente. Ahora que somos adultos comprendemos que no se trata del valor material del juguete, sino tal vez todo lo que rodeaba, la música, compartir lo mucho o poco que teníamos,  el amor maternal y fraternal es lo que hoy entendemos es lo más importante.

Tips para tener una Navidad de ensueño

Cultiva la magia. No importa qué edad tengan tus hijos. Trata de que no estén presentes cuando coloques los regalos junto al arbolito o el pesebre.
Posterga las discusiones hasta el próximo año. Las pequeñas riñas por cualquier motivo siempre están esperando por nosotros. Pero trata de esforzarte en no pelear con tu pareja ni con otros miembros de la familia frente a los niños. No es bueno que ellos asocien la Navidad con rencillas familiares.
Decoren la casa entre todos. Luces, duendes, hadas, San Nicolás. Saca todo lo que tienes guardado y pídele a tus hijos que coloquen cada pieza en el lugar que más les guste.
Reúnanse en familia y entonen canciones de Navidad. Si tienes algún instrumento musical en casa, mucho mejor. No temas hacer el ridículo, verás que toda la familia agradecerá momentos como estos.
Construye las huellas de Santa Claus. Antes de la mañana de Navidad, busca un par de zapatos grandes, pueden incluso ser unas pantuflas. Toma un frasco de talco y viértelo sobre papel periódico, párate sobre él, impregna las suelas de talco y camina desde la ventana o chimenea hasta el lugar de los regalos. El camino de huellas será algo difícil de olvidar para tus hijos.

huellas de santa

Compra un guante o un gorro de Navidad.  Manténlo escondido hasta que llegue la hora de la llegada de Santa. Puedes ponerlo en la ventana, como simulando que alguien lo dejó allí por error. Deja que tus hijos lo descubran, no importa si tardan más de un día en darse cuenta de ese detalle.
Hagan paseos en familia. No tienen que montarse en un avión para compartir. Basta con caminar juntos hasta la plaza más cercana o ir al cine a disfrutar de una película.
Regala abrazos y buenos deseos. Antes de correr a abrir los obsequios, enseña a tus hijos la importancia del abrazo en familia, lo bueno que resulta decir cuánto se aman, agradecer todos los gestos de cariño y decir buenos deseos mirando a los ojos del otro.

Recuerda que no necesitas un banquete de reyes ni un boleto a Disney World para tener una Navidad de ensueño. Lo único que hace falta es el calor de la familia, así que disfruta de la compañía de tus seres queridos.