Niños sonámbulos: ¿es peligroso despertarlos?

Dormir es una de las actividades más importantes para los niños porque de ello depende un desarrollo adecuado de sus capacidades. En muchas ocasiones, no podemos evitar ciertos trastornos que afectan la calidad del sueño como el sonambulismo. Frente a este problema, la primera pregunta que nos hacemos es: ¿será peligroso despertarlos?

Cuando los pequeños de la casa son sonámbulos, podemos pasar toda la vida debatiendo entre el mito y la realidad acerca del peligro que puede implicar interrumpir este proceso. Sin embargo, antes de empezar a explicar las posibles causas y soluciones de este fenómeno, es importante saber que esto le sucede a, por lo menos, un 40% de los pequeños entre 6 y 15 años.

Estas cifras revelan que se trata de un tema frecuente en la infancia y, por ende, debemos estar atentos a una serie de recomendaciones para evitar consecuencias lamentables. Ahora bien, ¿cómo distinguir si realmente está sonámbulo? Si ves que se sienta en la cama, realiza actos sin explicación, camina sin sentido, etc; podría estar viviendo un episodio de sonambulismo.

Generalmente, este tipo de situaciones ocurren si están muy cansados, estresados por alguna actividad especial o presentan fiebre. A veces, las ganas de ir al baño hacen que se levanten dormidos y deambulen por la casa por un buen rato y, quizás, no lleguen al lugar indicado para hacer la necesidad.

 Niños sonámbulos: ¿lo despierto o no?

La mayoría de los especialistas insiste en que no hay ningún problema en despertar a un retoñito que está sufriendo de sonambulismo. Sin embargo, recomiendan que se trate con mucha paciencia, tratando de guiarlo de vuelta a la habitación y evitando que se tropiece con cualquier objeto contundente.

Algunas personas suelen hacer burlas de este trastorno sin saber que traen consecuencias para los pequeñitos. En otras palabras, no te preocupes si ves que le sucede de vez en cuando; pero si lo hace entre dos y tres veces por semana, no dudes en consultarle a un experto.

El estrés, la fiebre o el cansancio pueden incentivar este fenómeno

Asimismo, si observas que esto viene acompañado por ronquidos, despertar constante e hiperactividad, hay que pedir orientación para descartar un trastorno llamado apnea del sueño, en el que se interrumpe la respiración hasta 30 veces por hora.

Por otro lado, si observas que este trastorno persiste después de superar la pubertad, tienes que atender el caso lo antes posible. En cualquiera de los casos, es fundamental que tomes ciertas medidas de precaución para impedir que se lastimen con el entorno o salgan de la casa sin darse cuenta.

Hasta ahora, este fenómeno sigue siendo objeto de investigación, aunque algunos lo asocian a problemas epilépticos o migrañas. Por lo general, se asocia a los varones, durante la fase del sueño profundo y suele durar entre 5 y 30 minutos aproximadamente.

Si viene acompañado por ronquidos e hiperactividad, podría tratarse de apnea del sueño

En este sentido, como consejo, solo intenta no despertarlo para que no se sienta desorientado, háblale con voz pausada, llévalo con calma a su cama y acompáñalo por unos instantes para que se sienta seguro.

Cómo poner freno al sonambulismo infantil

Por fortuna, los niños sonámbulos no están enfermos ni necesitan tomar ninguna medicación especial. El trabajo para corregirlo se hace desde el hogar con las siguientes alternativas:

  • Invítale a que tome una siesta en las tardes, para disminuir el cansancio y repose el cuerpo y la mente
  • Procura que no se involucre con videojuegos violentos o dinámicas que le generen estrés emocional
  • Establece una rutina para fomentar hábitos para dormir, es decir, controla las horas, crea un ambiente positivo, pídele que se duche antes de ir a la cama
  • Proporciónale alimentos ligeros en la noche y evita las golosinas
  • Léele un cuento que llenen la imaginación de bonitas historias
  • Acuéstate junto a él y abrázalo hasta que se duerma

Niños sonámbulos en casa

Si tu bebé sufre esta afección, no está de más que tengas en cuenta estos consejos para protegerle:

  • Recoge todos los juguetes y elimina lo que pueda ser un obstáculo que le haga daño
  • Cierra con seguro las puertas que lleven al exterior de la vivienda y a las escaleras
  • Coloca una campanita en la parte superior de la puerta del cuarto, para que sepas cuándo la abre de noche
  • Evita el uso de literas

Poco a poco, esto va a ir disminuyendo. Ten paciencia y haz que tenga un día feliz, para que descanse sereno.

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