Métodos en la enseñanza de la lectoescritura

06 Agosto, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la pedagoga Marta Crespo Garcia
A leer y a escribir se aprende durante toda la vida, y es responsabilidad de la familia y de la escuela favorecer y acompañar el proceso de formación lectora de cada niño.

En nuestra lengua se diferencian, principalmente, dos grandes métodos en la enseñanza de la lectoescritura: los métodos sintéticos y los métodos analíticos. Ahora bien, existe otro tercer método que mezcla los dos anteriores.

En Educación Primaria, resulta imprescindible que los maestros conozcan cada uno de los métodos que se pueden llevar a la práctica para la enseñanza de la lectoescritura. Así, sabrán cuál es el más apropiado según las características de sus alumnos. Veamos las características básicas de cada uno de estos métodos en la enseñanza de la lectoescritura.

Métodos en la enseñanza de la lectoescritura

Niño aprendiendo a leer gracias a los métodos de enseñanza de la lectoescritura.

Métodos Sintéticos

Este método parte de la unidad más pequeña para llegar a la más compleja. Es decir, el niño se inicia en el aprendizaje de las letras para continuar con las sílabas. La combinación de sílabas le llevará a formar palabras y frases. Por lo tanto, se parte de lo abstracto para llegar a lo concreto.

Mediante este método se aprende, de manera simultánea, la lectura y la escritura; son los más antiguos y tradicionales del sistema educativo. Una de las críticas que se le hace a estos métodos es que promueven más la memorización que la comprensión.

Ahora bien, dentro del método sintético se incluyen, a su vez, otros tres métodos.

Método alfabético o deletreo

En este método se aprende de memoria y en orden el nombre de las letras del abecedario. Después de que el niño ha memorizado el nombre de las letras, pasará al aprendizaje de las sílabas por deletreo y, posteriormente, aprenderán a formar palabras y frases.

El inconveniente de este método es que los pequeños no aprenden el sonido de las letras, sino que aprenden el nombre. Así pues, aunque descodifiquen, no comprenden bien lo que están leyendo.

Método fonético

Se diferencia del anterior en que el niño no aprende las letras por su nombre, sino que las aprende por su sonido. Es decir, los niños aprenden la conversión grafema-fonema. Normalmente, primero se enseñan las vocales y luego las consonantes. Una vez aprendidos los sonidos, los combinan en sílabas, que repiten varias veces para establecer la asociación.

Para apoyar este aprendizaje, se utilizan imágenes y tarjetas, ya que se considera que las ilustraciones ayudan al pequeño a recordar con mayor facilidad. En este método se trabajan de forma simultánea la lectura y la escritura.

Método silábico

El método silábico parte de las sílabas para llegar a las palabras. Se le enseña al niño cada consonante combinada con las cinco vocales. Primero, en sílabas directas (ma, me, mi, mo, mu), luego, en sílabas inversas (am, em, im…) y, por último, las sílabas mixtas (pan, pen, pin…) y compuestas (pra, pre, pri…).

Después de conocer las sílabas, el pequeño aprenderá a combinarlas para formar palabras y frases (mamá, papá, mi mamá me mima…), que vendrán acompañadas de imágenes.

Métodos analíticos o globales

En los métodos analíticos o globales, al contrario que en los sintéticos, se parte de las unidades mayores para llegar a las unidades más pequeñas y abstractas. Es decir, se parte de frases o palabras con sentido para llegar al aprendizaje de las sílabas y las letras.

Así pues, el método global se fundamenta en que los niños a edades tempranas perciben primero la globalidad de las cosas y luego los detalles. De ahí que muchos pequeños con tres años sean capaces de reconocer algunas marcas comerciales, sus nombres, animales…. Saben qué dicen y lo que significa, ya que son palabras que están dentro de su contexto habitual.

Este método de aprendizaje de la lectoescritura es más dinámico y motivador que los métodos analíticos. Sin embargo, al igual que en los métodos anteriores, el niño debe memorizar. El matiz está en que, al ser palabras y frases con sentido para el pequeño, se promueve más la comprensión de textos, con lo cual, se motiva también más.

Ahora bien, este método debe seguir un desarrollo y un proceso que incluye varias fases.

Comprensión

Se parte de las palabras y su correspondiente ilustración. Cada día se le presenta al niño una lámina didáctica con la palabra escrita y su dibujo. De esta manera, relaciona la palabra con su significado, aunque no conozca ni el nombre ni el sonido de las letras que forman la palabra.

Padres leyendo a su hijo en la cama.

Otra forma de enseñar a leer las palabras es colocar etiquetas con el nombre de los objetos que hay en el aula (mesa, silla, pizarra, ventana…), o colocar carteles con los días de la semana, las estaciones, el clima, etc. El niño aprenderá a leer esas palabras, habituales para él, a base de verlas a diario.

Imitación

Una vez que los niños conocen varias palabras, se trabaja la grafomotricidad, el copiado y el dictado de las palabras que ya reconocen.

Elaboración

Se afianza lo aprendido en las fases anteriores. A su vez, se comienza a trabajar con los sonidos de las sílabas y las letras de las palabras que ya conocen. De esta manera, los pequeños serán capaces de formar nuevas palabras a partir de la combinación de las sílabas que han descompuesto en otras palabras.

Producción

Los niños refuerzan todo lo aprendido. Asimismo, comienzan a llevar a la práctica lo aprendido mediante creación de frases y pequeñas redacciones. En esta etapa, también se comienza a trabajar nuevo vocabulario y la comprensión lectora.

Método ecléctico o mixto, otro de los métodos en la enseñanza de la lectoescritura

Los métodos mixtos tratan de integrar lo mejor del sintético y del analítico. Se elige lo que más interesa de cada uno y se crea un método propio.

Se parte de la importancia de que el chico comprenda globalmente el texto. En primer lugar, se enseña al niño pequeños textos y palabras familiares, de tal forma que la lectura será motivadora desde un principio. De forma paralela, el niño va aprendiendo las grafías y los sonidos, las vocales y las consonantes. Así pues, el método mixto se centra en el reconocimiento de la palabra, la comprensión y la correspondencia grafema-fonema.

En lo que a los métodos en la enseñanza de la lectoescritura se refiere…

Como hemos visto, existen varios métodos en el aprendizaje de la lectoescritura. Esto da lugar a que los maestros puedan dar una respuesta educativa variada según las necesidades y potencialidades de sus alumnos.

En este sentido, los maestros son conscientes de la necesidad de dominar los diferentes métodos y de conocer a sus alumnos para elegir las mejores estrategias en la enseñanza-aprendizaje de la lectoescritura.

Por otro lado, en el aprendizaje de la lectoescritura, la intervención de la familia es fundamental. Debemos implicar a los niños en actividades de lectura y escritura reales y significativas para ellos. Poner en contacto con un mundo letrado a nuestros niños es una manera efectiva de enseñarlos a leer y escribir.

  • Calzadilla Pérez, O. O. (2012). Métodos de enseñanza de la lectoescritura en la Educación Primaria. Academia Española.