Método Kaizen contra la pereza de los niños

Amanda 14 mayo, 2017

Con los niños llegamos a ser más tolerantes en cuanto a la pereza que con los adultos. Sin embargo, llega un momento de la infancia donde nos preocupa su falta de actividad, algo que ocurre especialmente con los adolescentes. Para mejorar esta situación, los japoneses nos regalan el Método Kaizen, una receta para que los pequeños tengan más disposición al trabajo.

A veces no es solo pereza para hacer tareas del hogar u ordenar su habitación, quizá también les cueste terminar con rapidez los deberes de la escuela. De igual manera, es posible que demuestren pereza hasta para realizar actividades que deberían ser de su agrado. Por lo tanto, con frecuencia sucede que les falta motivación y le dan largas a cosas que deben hacer sin opción a negativa.

¿Por qué son perezosos los niños? ¿Cómo ayudarlos a transformar esa pereza en energía? El Método Kaizen parece adecuarse a nuestros requerimientos. La técnica practicada por los japoneses en este esquema, funciona y aplicable en la mayoría de las situaciones.

 

¿Cómo funciona el Método Kaizen?

Ya hemos visto cómo actúa la pereza en los niños. Estos se demoran en actividades cotidianas, problemas matemáticos o un simple favor a mamá. También les da pereza levantarse temprano o ir a lavarse los dientes, ni hablar de recoger los juguetes. Para todo esto existe la regla del minuto, veamos de qué se trata.

El Método Kaizen o la regla del minuto, opera de una manera positiva. En japonés lo que significa el nombre de la técnica es la sabiduría para cambiar. Es considerado un método muy efectivo para derrotar la pereza y la desidia. En general pretende que no dejemos cosas sin terminar y seamos más perseverantes a la hora de dedicarnos a alguna tarea.

Afortunadamente, este método es efectivo tanto para niños como para adultos, por lo tanto, podría ayudarnos a mejorar también a nosotros si lo necesitáramos. El proceso para conseguirlo, es el siguiente.

Procedimiento

  • Con constancia y dedicación programamos una tarea diaria, la cual debe hacerse a la misma hora todos los días. Para ello, colocamos un cronometro de un minuto, tiempo exclusivo para terminar el objetivo. Como se trata de un minuto, el niño no se puede quejar de la actividad que le asignaron. El reloj contando permite que el tiempo lo motive y le indique que debe apresurarse.
  • Recuerda que la tarea programada debe ser la misma todos los días a la misma hora. Es decir, si le cuesta ordenar sus juguetes, todos los días tendrá esa programación en su lista. Durante un minuto se dedicará a recoger su desorden.
  • Es importante que seamos constantes, que permanezcamos con él mientras cumple su labor. Tampoco olvidemos colocar realmente un reloj con el conteo de un minuto. Este es el tiempo que debe cumplir para asegurarnos de que lo hará sin demora
  • Para los niños el Método Kaizen es efectivo, porque ellos lo internalizan y lo ven como un juego. Será divertido correr para terminar en el tiempo estimado. No le pedimos mucho, solo dedicar 60 minutos a una tarea
  • En el caso de los deberes escolares, la regla del minuto se aplica en escalas. Un minuto para esta operación, uno para completar esta lectura, otro para colorear este mapa. Marcar el tiempo de cada trabajo permite mayor concentración y hace posible que el tiempo dedicado a esta labor se minimice
  • Cuando se acostumbre, él no hará sin presiones, quizá ya no le importe el tiempo y hará todo de manera automática. Una vez que notemos su mejora, podemos aumentar el tiempo de tarea a 5 minutos y más adelante a 10. Pronto, se convertirá en un hábito que no podrá ser controlado por la pereza.

 

El origen de Método Kaizen

El japonés Masaaki Imai, creó esta técnica tomando en cuenta los motivos por los cuales somos perezosos. Aunque es aplicable también para adultos, en el caso de los niños, estos intentan evadir tareas que les resultan complejas desde el comienzo. También se enfrentan a la pereza cuando saben que la actividad que les corresponde puede quitarles mucho tiempo.

La falta de motivación y pensar que son incapaces de terminar con éxito, también inciden en el retraso en sus labores. En ocasiones la inexistencia de consecuencias es la principal razón de que exista la pereza. Si somos poco firmes para asegurarnos de que cumplan con algo, y a la vez no pasa nada si no lo hacen, ellos lo evitaran de distintos modos.

Masaaki Imai considera que el proceso de adaptación paulatino, crea hábitos muy profundos. De acuerdo con el nombre del método, la idea es obtener conocimiento interior con la finalidad de cambiar. Al mismo tiempo, el cambio no debe requerir un gran esfuerzo, para que pueda haber motivación y resistencia.

Imagen de portada cortesía de kwanchaichaiudom

Te puede gustar