Soy mamá de una fan enamorada

Hemos visto cientos de vídeos que se convierten en virales donde se muestra a niñas de todas las edades desesperadas por sus ídolos; esta moda es reciente, pero desde hace años que las madres sufrimos a la fan enamorada. Hace un par de décadas dos niñas peruanas protagonizaron una terrible tragedia, fallecían en pleno concierto del grupo musical venezolano, Salserin.

Una fan enamorada es el título del tema que el grupo grabó en su honor tiempo después, pero ¿será suficiente? ¿Deseamos como madres que se honre la memoria de nuestras hijas muertas con un vídeo o una canción? En la actualidad observamos a pequeñas de tres años llorar desconsoladamente por el amor del astro Justin Bieber. ¿Qué hacemos las madres al respecto?

No hay nada más lindo que ser testigos de cómo nuestros pequeños descubren el amor, se apasionan por sus estrellas de la canción o la televisión y es algo que nos da gusto ver. Apoyamos esa pasión, le compramos discos o los llevamos a conciertos; todo dentro del entusiasmo todavía sano.

Sin embargo, llega un momento en que se vuelve un problema en casa y como mamá de una fan enamorada, debes conocer muy bien los gustos de la pequeña y estar siempre dispuesta a escucharla. Recordemos que se trata de un amor platónico, la primera experiencia de este tipo y una de las facetas de la vida, por la que todas pasamos; pero, ¿cuándo debemos preocuparnos?

¿Qué peligros corre una fan enamorada?

Corazón hecho con palotes de navidad

Cuando son muy pequeñas, no queda más que dejarnos enternecer por ese sentimiento tan especial, por lo general será algo temporal, que se alejará de ellas con la misma velocidad que pasó la moda. Sin embargo, algunas edades son más delicadas, las adolescentes son un tanto más impulsivas y sus emociones son mucho más complejas.

De cualquier manera, lo más recomendable es asegurarnos de que mientras les dure su fanatismo, no haya consecuencias que lamentar. El deslumbramiento por la fama, el estilo o la belleza de su estrella favorita va a durar poco, a veces hasta que el artista se casa o presenta a su novia; por eso es aconsejable estar atentas a su comportamiento mientras le dure el amor.

El efecto del fanatismo puede variar entre una niña y otra, es posible que no pasen de escuchar cien mil veces sus canciones o llenar su pared de afiches; pero otras pueden pretender ir más allá. Niñas que se deprimen por días al no poder asistir a un concierto o aquellas que deciden terminar de manera violenta con la “relación”, pueden ser los casos más preocupantes.

 

Existen por lo menos dos tipos de fans, unos moderados y otros verdaderamente “fanáticos”; en el caso de las niñas, en general se trata una fantasía que las hace aspirar al amor de su ídolo. Como sabemos, es algo que no debería preocuparnos mucho, pues es casi un hecho que ni siquiera se conocerán en persona.

No obstante, lo que a la mamá de la fan enamorada realmente le preocupa es el comportamiento de sus hijas, sobre todo cuando atenta con la convivencia e integridad de familia y amigos. Es riesgoso cuando las niñas pierden el control, se obsesionan y puedan realizar acciones que les perjudiquen.

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Casos de infortunio

Podemos llegar a creer que se trata de tonterías de niñas y a veces es solo eso, pero lastimosamente existen casos que han terminado en tragedia. Fanáticos de todo el mundo han sobrepasado los límites, ha habido asesinato de estrellas por parte de sus admiradores, acoso, violencia y casos clínicos.

La obsesión por Justin Bieber llevó a una fan a asesinar a su padre; pero son cosas como estas las que debemos evitar, porque todo comienza a manifestarse de manera todavía controlable. Cuando el fanatismo se hace más evidente, estas personas se pueden ver envueltas en circunstancias como estas.

  • Niñas que han decidido tatuarse el nombre de sus ídolos
  • Descrédito en redes sociales
  • Transformaciones excesivas, cambio de personalidad o modificaciones corporales extremas
  • Imitación de situaciones trágicas (accidentes, lesiones, suicidio)
  • Amenazas de muerte contra ellas, sus mascotas o sus ídolos.