¿Los niños se enamoran?

Agetna 27 marzo, 2016

Ante la pregunta: ¿los niños se enamoran? aunque creas firmemente que vamos a decirte que sí debemos serte sinceros.


No, los niños no se enamoran.

En el presente post te explicamos nuestra tesis y la de no pocos avezados en el tema.

Los niños imitan a los adultos

Los niños imitan a los adultos y esa copia alcanza también el ámbito romántico, el amor.

Por eso es que los vemos celebrar sus bodas, caminar tomados de la mano simulando que son novios, hacer de mamá y papá…, en fin, en el juego ellos se convierten en cualquiera de nosotros.

Pero más allá del juego los niños sí llegan a demostrar cierta afinidad por otra persona, solo que esa atracción somos los adultos quienes la etiquetamos como amor.

El “amor” en los niños

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Si te “enamoraste” en tu infancia seguramente recuerdas ese “amor” como uno de los más grandes que experimentaste en la vida.

Y si hoy alguien te preguntara si te “enamoraste”, si sentiste amor cuando niña seguramente dirías que sí.

Enamoraste, amor… no somos repetitivas, te estamos enfatizando los mismos términos para que veas lo que vamos a explicarte con más claridad.

Presta atención, tanto los vocablos que usamos como lo que ellos significan son terminologías “inventadas” por nosotros los adultos.

Los niños no saben lo que simbolizan en realidad; solo las van incorporando a su vocabulario y, empleando, cuando consideran que deben hacerlo.

Por eso cuando nuestro hijo nos dice que tiene novia en realidad nos está diciendo que la niña a la que hace referencia le cae muy bien, la ve bonita, comparten el juego y tienen muchas afinidades en común.

El niño pequeño utiliza el apelativo de “novios” porque sabe que en el mundo de los adultos la novia o el novio son alguien especial al que se quiere mucho y con el que se pasa gran parte del tiempo.

Entonces, para él esa otra personita que le agrada y con la que le gusta jugar y estar, también va a llamarse novia.

¿Qué hacer ante el “enamoramiento” infantil?

Mamá, debes saber que el amor en los niños solo comienza a partir de que tienen 10 años o más pues es también en esa etapa cuando se inicia el impulso hacia el sexo.

No obstante, tu hijo pequeño, alguna vez, va a decirte que está enamorado y ante ese hecho debes estar preparada.

Para aprovisionarte de recursos a la hora de afrontar la situación en eres mamá te ofrecemos dos consejos.

El primero:

Lo más importante es dar el nombre que llevan todos los sentimientos de tu hijo para, de esta forma, ayudarlo también a entenderlos.

Si tu hijo te dice que está enamorado no le sigas rotundamente que eso que siente no es amor, pero tampoco te le unas y emplees la misma expresión.

Persuádelo de una manera inteligente.

Conversen sobre lo que siente por esa otra persona y cada vez que él emplee los términos novios, amor, o enamorado dile, por ejemplo, que tú también tuviste un amigo especial durante tu niñez, que tú quisiste mucho a otro niño…, y así sucesivamente.

Es recomendable que le vayas introduciendo las palabras: amistad y amigo… para que se sienta cómodo con ellas y asocie la afinidad que tiene hacia esa persona con esas expresiones.

Pero claro, esta no es la única manera de hacerle ver a tu hijo que no tiene novias ni está enamorado.

Existen muchas otras vías para darle el verdadero nombre que tienen sus sentimientos, por eso, te exhortamos a investigar en este sentido y a escoger la que creas mejor.

Lo importante es que todas las emociones que pueda sentir sean conceptualizadas y llamadas por su nombre.

Recuerda que tu hijo se encuentra en pleno aprendizaje.

El segundo:

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Nunca menosprecies los sentimientos de tu hijo.

No porque sepas que en realidad no está enamorado debes tener a menos sus emociones.

Para él es algo primordial compartir sus sentimientos con papá y mamá. Y recibir todo el apoyo y el entendimiento por parte de ellos.

Ten presente que lo que siente en estos momentos es “lo más grande que le ha pasado en el mundo y lo más grande que va a pasarle” (dime si no pensaste así cuando eras niña y te encontrabas en una situación similar).

Apoya a tu hijo, escúchalo, conversa con él, dale el consejo que también necesitaste cuando niña y siéntete dichosa de presenciar emociones tan puras.

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