Ser madre después de los 35 años

Adrianazul · 23 octubre, 2017

La sola idea de convertirse en madre después de los 35 años está asociada en la mente de la mayoría de las personas con riesgos durante el embarazo o en el parto. Sin embargo, estudios recientes afirman que no todo es negativo en un parto a esta edad.

Un estudio publicado por el Journal of the American Geriatrics Society reveló que ser madre después de los 35 años mejora las habilidades mentales de la mujer. El estudio también destaca que quienes quedaron embarazadas por primera vez pasados los 35 años arrojaron mejores resultados en los exámenes de agudeza mental, resolución de problemas y capacidades verbales.

Ser madre en el mundo actual

Esta noticia es definitivamente buena para la mayoría de las mujeres que se desenvuelven en la sociedad actual, la cual está caracterizada por profesionales que deciden desarrollarse en el ámbito profesional antes de dedicarse a su vida personal, lo cual lleva a las mujeres a ser madres en edades cada vez más avanzadas.

La medicina ha establecido que en términos biológicos la edad ideal para que las mujeres se queden embarazadas son los 25 años. Sin embargo, en nuestra sociedad actual la edad promedio para ser madre por primera vez se ha ido retrasando.

Por ejemplo, en países como España, según datos suministrados por el INE, la edad regular de las madres primerizas asciende a los 32,2 años, aunque también hay una cantidad importante de mujeres que tiene su primer bebé después de los 35 años de edad.

Ser madre después de los 35 también tiene ventajas.

Beneficios de ser madre después de los 35

El estudio mencionado anteriormente no es el único que ha resaltado los beneficios de ser madre primeriza a una edad avanzada, pues hay otros que subrayan que existen otras ventajas de convertirse en madre después de cumplir los 35 años de edad. Uno de ellos fue realizado en 2014 y afirma que las mujeres que son madres a los 33 años o más podrían vivir por más tiempo que las que daban a la luz por debajo de los 33 años.

Otra investigación de la Universidad de Boston reveló que las mujeres que deciden ser madres después de los 35 años de edad tienen el doble de probabilidades de vivir hasta los 95 años o más que las mujeres cuyo último hijo había nacido antes de que ellas cumplieran 30 años.

Existe otro estudio que ha demostrado beneficios de la maternidad tardía. Este fue realizado por un grupo de investigadores de la Universidad de Southern California, quienes basados en las respuestas de más de 830 mujeres posmenopaúsicas, también hallaron una relación positiva entre ser madre después de los 35 y las habilidades mentales.

Los motivos, según esta investigación, están relacionados al aumento de hormonas que se generan durante el embarazo, de manera que llegan a afectar positivamente la química del cerebro. El sondeo sugiere que cuanta más edad tenga la mujer más tiempo durarán estas alteraciones en su cerebro, las cuales desencadenan una mejora de la función cognitiva en edades avanzadas.

¿Existe una edad adecuada para ser madre?

Hoy día para las mujeres la estabilidad económica es muy importante. Ellas han sabido independizarse en este ámbito y también están sabiendo luchar por compartir –hombro a hombro- las responsabilidades que conlleva llevar un hogar.

“El equilibrio socioeconómico buscado por las mujeres de hoy día generalmente se alcanza alrededor de los 34 años edad, siendo este el momento en el que la mujer comienza a pensar en la posibilidad de ser madre”

Alcanzar dicha la estabilidad las anima a vivir la experiencia de la maternidad, ya que sienten que podrán hacerlo plenamente; pero a partir de esa edad, el reloj biológico de la mujer ya deja de ser preciso y todas las probabilidades de ser madre van disminuyendo con el paso de los años.

Ser madre después de los 35 tiene ventajas y desventajas.

Riesgos de ser madre después de los 35

Por otra parte, los riesgos de ser madre después de los 35 años van asociados al incremento de las posibilidades de sufrir alguna complicación durante el embarazo, entre las que figuran el riesgo de aborto y el aumento de que el bebé nazca con anomalías cromosómicas.

Las estadísticas médicas revelan que 30% de las mujeres embarazadas mayores de 35 sufren de alguna patología perinatal o complicaciones. Las más habituales son la diabetes gestacional, la hipertensión (principal causa de prematuridad) y el sangrado uterino. De igual forma, aumentan la posibilidades de sufrir un parto prematuro. El 10% de los partos de madres mayores de 35 años son prematuros.

No obstante, todos estos riesgos son medibles y también controlables con el adecuado acompañamiento médico.