Los padres helicóptero y la repercusión en los niños

Yamila Papa · 13 agosto, 2018
Los padres helicóptero conforman un fenómeno que deberías conocer. Quizás sin quererlo, te has convertido en alguien ‘tóxico’ para tu hijo. Aunque siempre actúes en pos de su bienestar, puede que ciertas acciones sean contraproducentes para él.

No se trata de un término ‘de moda’ ni inventado para las revistas, aunque sí su popularidad ha ido en aumento en los últimos tiempos. En este artículo, te contaremos sobre los padres helicóptero y la repercusión en los niños.

¿Qué son los padres helicóptero?

En la época de nuestros padres o abuelos, los niños no eran tenidos en cuenta para tomar decisiones ni para expresar sus opiniones. Se les brindaba educación, comida y ropa pero, sobre todo los padres, no estaban continuamente detrás de ellos para que no les pase nada.

El término ‘padre helicóptero’ surgió a fines de los años 60, cuando un escritor dijo que su madre sobrevolaba sobre él como si fuese un helicóptero. Ya en el nuevo milenio, se recuperó esta apreciación para referirse a un fenómeno cada vez más extendido entre las familias de clase media en los países desarrollados.

Básicamente, los padres helicóptero son aquellos que se preocupan en exceso por sus hijos y su relación con ellos se vuelve tóxica. Es un ‘modelo de crianza’ en el cual los progenitores son hiperprotectores y, en el afán de ‘ayudar’ a los pequeños, resuelven sus problemas y toman todas sus decisiones.

Los padres helicóptero están siempre detrás —o en las inmediaciones— de sus hijos para poder ‘rescatarlos’ ante cualquier peligro que surja. Por supuesto, la noción de ‘situación peligrosa’ es bastante subjetiva: todo puede ser malo o nocivo.

¿Cómo identificar a estos padres?

Algunas actitudes características de este tipo de padres son las siguientes:

  • Hablan en plural: dicen, por ejemplo, “¡Cuántos deberes nos ha dado la profesora!”
  • Hiperestimulan a los niños: le llenan la agenda de actividades extraescolares.
  • Tienen a sus hijos en una ‘burbuja de cristal’ para evitar que se lastimen o sufran.
  • Complacen a sus pequeños en todo, aunque eso requiera un gran sacrificio de su parte, sea de dinero o de tiempo.

¿Por qué algunos padres actúan de esa manera durante la crianza? Puede haber varios motivos, como por ejemplo percibir al niño como su ‘posesión más valiosa’, por la presión social que tienen para ser ‘buenos padres’ o incluso por la competitividad social, en la cual las personas deben estar muy bien preparadas para conseguir mejores puestos.

Y por supuesto, no podemos dejar de lado las incertidumbres, los miedos y las inseguridades que sienten esos progenitores. Todos estos sentimientos se traspasan a los pequeños a través de cuidados demasiado excesivos.

Los peligros de la sobreprotección afectan diferentes ámbitos de la vida de los niños.

Los padres helicóptero y la repercusión en los niños

En su defensa, los padres helicóptero pueden decir que todo lo hacen porque aman a sus hijos y no desean que nada les suceda. Sin embargo, no se dan cuenta de que esta actitud vuelve a los niños incompetentes y dependientes y a ellos mismos en seres extenuados y culpables.

En la crianza estilo helicóptero, los hijos son sobreprotegidos y controlados más de lo normal. El principal problema reside en el desarrollo emocional de los pequeños. ¿Por qué? Porque no le permiten hacer nada por sus propios medios, no cuenta con libertad para expresarse o moverse.

Consecuencias de este problema en los niños

Las principales alteraciones que esto produce en la conducta de los niños son:

1. Se vuelven más enfermizos

No solo durante la infancia, sino también en la edad adulta, aquellos niños con padres helicópteros se enferman con mayor asiduidad. Esto se debe a que el hecho de ‘tenerlos en una burbuja’ reduce la producción de anticuerpos.

Si un niño no toma contacto con el barro, la lluvia o el frío, su sistema inmunitario es débil y no puede hacerle frente ni siquiera a un resfriado.

“Los padres helicóptero pueden decir que todo lo hacen porque aman a sus hijos y no desean que nada les suceda. No se dan cuenta de que esta actitud vuelve a los niños incompetentes y dependientes”

2. Se creen ‘el centro del universo’

Tener a los padres siempre a disposición hace que los niños se sientan con derecho a cualquier cosa. Esto incluye un juguete, una buena calificación o lo que se les ocurra.

El problema de este pensamiento es que, a medida que crecen, las frustraciones serán cada vez mayores, sobre todo cuando las cosas no salen como quieren. Además, estos niños son más vulnerables a la depresión, la angustia o el enfado.

La sobreprotección y la hiperpaternidad están muy ligadas.

3. No pueden hacer cosas por sí mismos

Para todo piden permiso a los padres, incluso para situaciones cotidianas en las que bien podrían arreglárselas solos. Además, no tienen demasiada creatividad y no ganarán confianza en sí mismos.

Evita ser un padre helicóptero practicando la ‘sana desatención’. No le sucederá nada grave si se cae en el parque o si tarda varios minutos en resolver un acertijo. Permite que se equivoque y que aprenda de sus errores, pero mantente lo suficientemente cerca como para cuidarle.