Los mandalas como recurso educativo

Agetna · 11 junio, 2016

Los mandalas, a simple vista, son dibujos circulares y coloridos que tienen diversas temáticas. Pero más allá de la primera impresión que nos trasmiten hay que entender su procedencia, lo que significan y la importancia que poseen para la educación de tu hijo.


Y es que los mandalas o mándalas, como también puede llamárselos, son aprovechados como recurso educativo por no pocos maestros.

Para que te pongas al tanto de sus beneficios quédate con nosotros. Si conoces más sobre ellos quizás concibas incluirlos en las actividades de ocio que compartes con tu pequeño.

Con el objetivo de ofrecerte los pormenores de la temática que hoy tratamos hemos decidido redactar el artículo mediante la técnica de preguntas y respuestas.

¿Qué son los mandalas?

En las religiones budista e hindú los mandalas son bosquejos que representan de manera simbólica tanto el macrocosmos (el universo en su totalidad) como el microcosmos (el yo interior concebido como un todo).

Una de los mandalas para colorear

Según estas religiones los dibujos mandalas tienen formas circulares y se circunscriben dentro de una figura rectangular. El espacio circular se considera sagrado y siempre se ubica de manera concéntrica, es decir, al centro del cuadrado o el rectángulo; de esta forma, transmite una idea de perfección.

Este diseño utiliza a su favor las características de la circunferencia de tener todos sus puntos a la misma distancia del centro; así también se sugiere que el mandala se encuentra en armonía con la naturaleza y representa el eterno retorno de los ciclos naturales.

¿Por qué es importante estimular al niño a que pinte mandalas?

Según las teorías de quienes los han estudiado y los utilizan en sus enseñanzas los mandalas estimulan la concentración, la creatividad, y la originalidad en las ideas que posteriormente puede tener el menor.

Así mismo le favorece el desarrollo psicomotor mediante la destreza de tomar y manejar los colores, la postura que adopta, la posición del brazo, el fortalecimiento del control muscular y la motricidad fina en toda su extensión.

El intentar no salirse del esbozo toda vez que lo colorea, el elegir la tonalidad que va a dar entre una gama de colores y poner todo su empeño y concentración en ello, desarrolla su cerebro y su capacidad cognitiva.

Dibujar mandalas posibilita que el niño se familiarice con los símbolos y la geometría; además, fomenta su relajación y es ideal para calmar su hiperactividad y rebeldía, si es que se trata de un menor con esas características.

¿Cómo puedo hacerme de mandalas para que mi hijo dibuje?

En Internet puedes encontrar una serie de sitios que te ofrecen mandalas para imprimir y darlos a tu hijo en las horas de ocio.

Pero si te sientes creativa, y tienes talento para el dibujo, tú misma y ante su presencia, puedes crear los mandalas que posteriormente él coloreará.

Seguro que se sentirá más a gusto dándole color a los bocetos que le hizo su mamá.

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¿Existe alguna técnica especial para dibujar los mandalas que destaque sus beneficios?

No, el niño puede dibujar de un lado a otro, de arriba hacia abajo, o como desee. Lo único importante a la hora de colorear los mandalas es dejar que él se exprese libremente dándole riendas sueltas a su imaginación. Con sus gustos y concepciones estéticas.

Él es quien deberá escoger y mezclar los colores que le parezcan más oportunos y orientar el carbón, el lápiz de color, la crayola o la acuarela como mejor le parezca para plasmar sus tonalidades.

Los mandalas como recurso educativo

Mamá, los mandalas pueden incrementar la autoestima de tu hijo. Con ese objetivo te recomendamos designar un lugar de la casa para colgarlos. De esta manera, toda la familia y los visitantes que lleguen podrán apreciarlos.

Hazle saber a tu niño lo feliz que te pones cada vez que termina uno. Eso lo hará sentirse orgulloso de su obra y de sus capacidades como creador.

Aprovecha la oportunidad y comparte criterios con él. Pregúntale su opinión sobre qué color utilizar en determinado lugar.

Conversen sobre asuntos personales, sentimientos e ideas.

También, mientras comparten la diversión, dale cariño: bésalo, acarícialo… Toma su mano y dibujen juntos.

La actividad de pintar mandalas fomenta la disciplina y significa un pretexto más para afianzar la relación madre-hijo.