¿Cómo llevarse bien con los hijos de tu pareja?

Llevarse bien con los hijos de tu pareja es fundamental para que la relación prospere. Te contamos cómo generar un vínculo de cordialidad y confianza con ellos.
¿Cómo llevarse bien con los hijos de tu pareja?
Elena Sanz Martín

Escrito y verificado por la psicóloga Elena Sanz Martín.

Última actualización: 31 octubre, 2022

Cuando iniciamos una relación de pareja, no solo nos comprometemos con esa persona, sino que, de algún modo, también nos vinculamos con su familia. Si tu compañero sentimental tiene hijos, es necesario que hagas un esfuerzo extra por establecer una buena conexión con ellos, ya que finalmente son su prioridad. Sin embargo, esto no siempre es sencillo de lograr. Por eso, queremos ofrecerte algunas pautas acerca de cómo llevarse bien con los hijos de tu pareja.

Las familias reconstituidas son una realidad cada vez más común y, aunque suponen un reto para todos los implicados, también pueden ser una fuente de satisfacción y felicidad. Aunque al inicio la situación puede ser complicada de gestionar, con una base de amor y respeto la pareja puede salir adelante. De ese modo, se puede comenzar a construir una vida en la que todos tengan su lugar y se sientan cómodos y valorados. ¿Cómo conseguirlo? Te lo mostramos.

¿Por qué llevarse bien con los hijos de tu pareja?

En un primer momento, saber que la persona con la que has comenzado a establecer un vínculo tiene hijos puede resultar abrumador, especialmente si tú no has pasado por esa experiencia. En este contexto, hay quienes suponen que mantener ambas parcelas al margen es posible y que no hay necesidad de relacionarse con los menores. No obstante, si deseas que la relación prospere a largo plazo, tendrás que asumir que esos niños formarán también parte de tu vida.

La persona que tiene hijos es padre las 24 horas al día. De eso no hay vacaciones ni descansos. Incluso, si los niños no están físicamente presentes, la mente y el corazón de ese progenitor estará siempre con ellos. Por lo mismo, no puedes pedirle a tu pareja que renuncie a una parcela tan significativa de su vida o que la haga a un lado. Es importante que muestres interés y respeto por esa familia que ya existe y de la que pasas a formar parte.

Si la relación con esos pequeños no prospera, existirán muchos momentos y situaciones que no podréis compartir y, además, tu pareja quedará colocada en una posición tan difícil como desagradable. Por ello, te animamos a intentar acercar posturas. Quizá te sorprenda lo gratificante que puede llegar a ser.

Si tu relación con los hijos de tu pareja no es fluida, es conflictiva o es fría, puede generar obstáculos para el crecimiento de vuestro vínculo. Lo mejor es tratar de acercarte a ellos, pero de forma genuina y sin forzar la situación.

Claves para llevarse bien con los hijos de tu pareja

A continuación, te compartimos algunas de las pautas que pueden ayudar a la hora de llevarse bien con los hijos de tu pareja. Procura identificar cuáles ya están en práctica y cuáles podrías comenzar a implementar a partir de ahora.

Trata de comprender la situación

Puede que para ti no sea fácil compartir tu vida con una persona que tiene hijos, pero para esos niños tampoco es sencillo aceptarte en su núcleo. Recuerda que pueden estar aún en el proceso de duelo por la familia que se ha partido con la separación de sus padres. Probablemente, se sientan confusos, preocupados e inseguros. También, es posible que teman perder el afecto de sus progenitores y puede que incluso te perciban como una amenaza. Por lo mismo, es importante que no te tomes sus reacciones como algo personal y trates de ser comprensivo con su situación.

Respétalos e interésate genuinamente por ellos

Los niños son mucho más inteligentes y sensitivos de lo que pensamos. Por ello, son totalmente capaces de darse cuenta de cuándo alguien se acerca a ellos de forma genuina y cuándo no. Si a la hora de relacionarte con ellos exhibes una máscara y únicamente lo haces con el fin de ganarte el favor de tu pareja, probablemente no obtengas buenos resultados. Así, involúcrate con verdadero interés y respeto por esos chicos, anímate a conocerlos, a descubrir sus personalidades y ábrete a la posibilidad de establecer realmente una cercanía emocional.

Dale tiempo al tiempo

Asume que todo tiene su proceso y que establecer una conexión significativa con otra persona lleva tiempo. No puedes pretender que los niños te acojan y te acepten plenamente desde un inicio. Por el contrario, trata de invertir tiempo en forjar un vínculo. Pasa momentos a su lado, realiza actividades que les resulten agradables y comparte los hobbies o aficiones que tengáis en común. Pero, sobre todo, procura que estos acercamientos sean progresivos y que se sientan cómodos y naturales para todos.

Compartir actividades o aficiones en común con los hijos de tu pareja es una buena manera de lograr un acercamiento y comenzar a reforzar el vínculo.

Ocupa tu lugar

Por último, es importante que siempre tengas presente cuál es tu lugar y el de los demás involucrados. Como pareja del progenitor, tu papel no es suplir al otro padre, sino ocupar tu propio puesto. Esto significa que has de recordar que sus padres son la autoridad última y los responsables de tomar decisiones sobre sus hijos. Por eso, ante un conflicto, procura mantenerte neutral. Especialmente, sé respetuoso con su otro progenitor y no hables mal de él frente a los niños, ya que generarás un conflicto de lealtades.

A pesar de lo anterior, no minimices tu papel ni permitas que se falte al respeto. No temas ser firme, poner límites y comunicarte de forma asertiva con tu pareja si sientes que no recibes un trato adecuado.

Llevarse bien con los hijos de tu pareja es posible

Si tu relación de pareja acaba de comenzar, tal vez pienses que generar una relación de cordialidad y confianza con los hijos de tu compañero será imposible. Sin embargo, aunque en estos primeros momentos los niños se muestren reticentes y pueda resultarte difícil de gestionar la situación, sé perseverante. Comprobarás que con el tiempo cada vez resulta más sencillo establecer una dinámica que os funcione y os satisfaga a todos.

No obstante, si sientes que te cuesta lidiar con esta situación o que no posees los suficientes recursos para afrontarla, ten presente que existen profesionales capaces de acompañarte. Tener un espacio seguro para expresarte puede ser de gran ayuda durante el proceso.

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