La maternidad te hace más fuerte

Hace poco, un  grupo de investigadores asiáticos descubrió que las células del bebé en formación, pasan al cerebro de la madre y lo regeneran.

Ser madre te hace mas fuerte. ¿No te lo crees ? Sigue leyendo y lo descubrirás.

El cerebro de las mujeres embarazadas cambia, literalmente. Recientes estudios demuestran que la materia gris de las gestantes, se reduce en áreas relacionadas con la empatía.

Las conexiones neuronales de la madre, optimizarían determinadas funciones, como interpretar los estados mentales del hijo o anticipar posibles amenazas del entorno. Incluso, los cambios no percibidos se mantienen dos años después del parto

¿Por qué ser madre te hace más fuerte?

Aumentan tus sentidos

Los sentidos se agudizan con el fin de poder estar más atenta a los hijos. Esto parece ser debido a la hormona prolactina. Ocurre igual con la audición: las madres suelen reconocer el llanto de su bebé entre diferentes llantos.

La capacidad visual también aumenta, a fin de preservar a su niño de los potenciales peligros. Aunque el sentido más importante es el del tacto. Las partes del córtex cerebral dedicadas al tacto se hallan cambiadas en la maternidad.

Cuando una madre toca a un bebé y este la toca a ella, recibe información muy sutil, pero muy poderosa, sobre cómo es su bebé, sobre qué siente y sobre cómo es su relación con él. Esto tiene un efecto a nivel cerebral.

Capacidad de multitarea

Las madres, al dar a luz, tienen que hacer frente a multitud de tareas nuevas y a la vez. Para asegurar la supervivencia del bebé, la progenitora tiene que priorizar, lo que conlleva a mayor eficiencia.

Es habitual estar cocinando y hablando por teléfono, aprovechar mientras duerme el bebé para poner una lavadora, hacer las camas, la cocina y barrer.

Resistencia: reducir el estrés

Las hormonas de la oxitocina y la prolactina, que se suelen segregar durante la crianza, especialmente durante la lactancia, ayudan a reducir el estrés.

Las neuronas que se encargan de la producción de oxitocina se reestructuran literalmente durante el parto y la lactancia.

Protección contra el cancer

El embarazo y la lactancia ayudan a la madre a disminuir el riesgo de padecer cáncer de mama, de ovarios y de endometrio.

Esto podría deberse a que el embarazo interrumpe los períodos, lo que reduce la exposición al estrógeno y la progesterona, hormonas que incrementan el riesgo de este terrible padecimiento.

Eres mas fuerte

También gracias a la hormona prolactina, que funciona a nivel cerebral como neurotransmisor, las madres son más valientes.

En las madres lactantes, por ejemplo, su nivel en sangre es hasta ocho veces superior al habitual.

Como si la maternidad fuera un poderoso programa de afirmación personal.

Las madres están dispuestas a pelear siempre a favor de sus hijos.  Esta capacidad de lucha puede reflejarse en la existencia de asociaciones de madres en contra de muchas injusticias sociales.

Una conexión indestructible con tu hijo

Desde antes de nacer, se establece un fuerte vínculo entre la madre y el bebé que crece dentro suyo.

Durante nueve meses lo llevas en tu vientre, desde ahí el bebé oye tu voz y los latidos de tu corazón, y nada mas nacer se produce una sincronización hormonal tan brutal, que el bebé es capaz de reptar hacia el pecho de la madre para alimentarse guiado por el instinto.

La conexión es indiscutible.

 

 Mayor inteligencia emocional

El cerebro de la mujer está en uno de sus momentos más plásticos, es decir, momentos de más crecimiento neuronal y mayores conexiones entre neuronas, durante la maternidad.

Autoconfianza

A partir de ahora necesitas confiar 100% en tus capacidades, así que hazlo.

Los padres son el principal referente, todo lo que vean en ti es lo que aprenderán.

Desde los límites que apliques sobre ellos, pasando por los hábitos alimenticios y buenas costumbres como hacer deporte o ir a caminar, son todas cosas que les dejarás como herencia.

Seguramente, la mente de una madre no está para memorizar o acordarse de ciertos detalles que son superfluos en comparación con cuidar de su bebé, su cerebro está muy ocupado. Tiene un objetivo de mayor trascendencia: criar a un ser humano.

Categorías: Bebés Etiquetas:
Te puede gustar