Juego del amigo invisible: establecer una buena convivencia

20 septiembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Ana Couñago
El juego del amigo invisible es perfecto para fomentar un buen clima de convivencia. A continuación te explicamos cómo ponerlo en práctica.

Establecer una buena convivencia, tanto en casa como en el colegio, es fundamental para que los niños se desarrollen de una forma equilibrada. Así, con el fin de fomentar que esto ocurra, se pueden utilizar diferentes recursos, como el juego del amigo invisible.

Esta actividad es muy divertida y aporta multitud de beneficios sociales, afectivos y emocionales para todos aquellos que participen en su realización.

La convivencia es sinónimo de respeto y de educación. Si existe una convivencia positiva en todos los ámbitos en los que el niño se relaciona, este crecerá feliz, aprendiendo multitud de valores éticos y sociales.

Juego del amigo invisible: establecer una buena convivencia

Para conseguir una convivencia positiva hay que trabajar las relaciones interpersonales de los niños en casa y en el colegio. Un juego que incide directamente en esto es el del amigo invisible. Esta actividad puede ser de gran ayuda para los padres y los profesores, puesto que pone de manifiesto información importante sobre los vínculos que se establecen entre los diferentes miembros de la familia en el hogar y entre el alumnado en el aula.

Asimismo, este juego permite saber cuál es la visión que tienen los niños acerca de sus padres, hermanos, compañeros de clase, etc. Así, se puede decir que el juego del amigo invisible es ideal para:Niña dando su tarjeta regalo del juego del amigo invisible a su padre.

  • Fomentar la convivencia positiva.
  • Mejorar la comunicación y relaciones interpersonales.
  • Enseñar a reflexionar sobre las cualidades positivas de los demás.
  • Tomar conciencia de las propias cualidades positivas.

¿En qué consiste este juego?

El amigo invisible es un juego tradicional de la época navideña, puesto que, durante estas fechas, es común entregar y recibir regalos, festejando la Navidad.

Para llevarlo a cabo de una forma correcta, es necesario emplear dos días diferentes. Uno, para realizar el sorteo y especificar las instrucciones de la actividad, y otro para entregar las tarjetas o mensajes del amigo invisible. Concretamente, la secuencia de tareas que hay que seguir, es la siguiente:

  • Un día del mes de diciembre, los padres o maestros proponen a los niños la realización del amigo invisible. La finalidad del juego es regalarse tarjetas en las que se describan cualidades positivas de algún miembro familiar o de algún compañero de clase.
  • Se realiza un sorteo en el que a cada persona se le asigna un amigo invisible.
  • Se introducen en un bote o caja los nombres de todos los participantes, de modo que cada uno extrae un papel con el nombre de la persona a quien hay que entregar la tarjeta. Esto debe mantenerse en secreto.
  • Cada participante piensa una o varias cualidades positivas de la persona en cuestión y las escribe en una cartulina o tarjeta.
  • El día que especifiquen los padres o profesores se entregan las tarjetas y se van leyendo en voz alta una por una.Regalo del amigo invisible.

“Lo fácil es ver los defectos de los demás para criticar a las personas, lo difícil es ver las virtudes y valorar a las personas”.

-Anónimo- 

Beneficios del juego del amigo invisible

Poner en práctica el juego del amigo invisible, del modo que se ha explicado anteriormente, puede ser muy beneficioso para potenciar la existencia de relaciones sanas y agradables en casa y en el colegio.

De esta manera, al recibir mensajes positivos sobre las propias cualidades, los niños aumentan su autoestima y su autoconcepto. Y, además, se sienten queridos y valorados por las personas que les rodean, sin necesidad de recibir regalos materiales.

En definitiva, el juego del amigo invisible es un buen ejercicio para desarrollar la inteligencia emocional.

“El cariño es 90 % responsable de cualquier sentimiento auténtico de felicidad que sentimos en nuestras vidas”.

Clive Staples Lewis-