¿Hiperactividad en niños o la pasividad de los padres del siglo XXI?

Los intereses de los pequeños de la casa pueden causar contratiempos con los deseos de sus padres de estar tranquilos. Conoce aquí sobre la hiperactividad.

Hoy en día, los niños tienen a su disposición una gran cantidad de cosas que les permite mantenerse activos todo el tiempo, como juegos, deportes, parques temáticos y actividades especiales dedicadas únicamente para ellos. En este sentido, no encuentran excusas para dejar de ser activos a menos que sea para descansar.

La hiperactividad de los niños no es otra cosa que sus deseos de conocer el mundo

A diferencia de los adultos que queremos descansar cuando llegan las vacaciones o cuando estamos en casa, los niños no quieren más que jugar y hacer cosas que los mantenga entretenidos.

Bajo este contexto, tenemos dos escenarios que no compaginan en absoluto y, en consecuencia, llegan las diferencias y la lucha de intereses que opaca la magia del tiempo libre. Los adultos tenemos que estar conscientes de que ellos no sienten el mismo agotamiento que nosotros y, por eso, debemos ser flexibles para darles el espacio que merecen.

En otras palabras, es importante considerar la constante búsqueda de aventura y el espíritu desafiante de los pequeñines para no empañar esta etapa tan hermosa de su vida. Por supuesto, nadie puede discutir cómo nos sintamos, si hemos tenido una semana difícil o estamos estresados, pero te aseguramos que al verlos felices, todo lo negativo pasa.

Hiperactividad en niños o pasividad de los padres: soluciones

¿Recuerdas cómo fuiste en la infancia? ¿Te acuerdas de esas largas tardes de juego que se hacían efímeras? ¿Cuántas travesuras hiciste en compañía de tus amiguitos? ¿Te viste en aprietos alguna vez? Si miras a tu pasado, te das cuenta de que la niñez es la época perfecta para disfrutar y compartir.

Por este motivo, no deberías desaprovechar la oportunidad de estar junto al amor de tu vida, descubrir aquellas cosas que le gustan o le despiertan la curiosidad y fortalecer el vínculo de comunicación y confianza con esa personita que tanto amas. De esta manera, siempre tendrás una buena razón para acercarte y conocer su forma de pensar.

Los padres tienen que disfrutar la infancia de los niños para tejer hermosos recuerdos

Ahora bien, si no sabes cómo llegar a este punto, lo mejor que puedes hacer es hablar con tu retoñito y escuchar lo que quiere. Debatir las dinámicas y paseos que se harán en las próximas vacaciones o planificar lo que depara el fin de semana es un encuentro ideal para compenetrarse con los niños.

Pero, ¿qué pasa si no llegan a un acuerdo con facilidad? Es natural que existan estas posibilidades, sin embargo, para resolver este inconveniente podrían hacer un calendario de actividades. Con esta herramienta, se abren las puertas al equilibrio y se complace el deseo de ambas partes.

Esta decisión permitirá que haya una comprensión con respecto a lo que es relevante para cada uno. Vale la pena sentarse como familia a discutir de qué manera se van a divertir en un momento determinado, pues todos se vuelven protagonistas de este instante y se disfruta la ocasión.

Nuevas tecnología: ¿aliados o enemigos?

En muchas ocasiones, los padres dan mayor acceso a las nuevas tecnologías para lograr que el chiquitín se quede tranquilo en casa, mientras descansan o terminan los quehaceres del hogar. Jugar con la tablet, utilizar las redes sociales, ver vídeos o pasar horas con los videojuegos se convierten en la solución de los padres pasivos.

No obstante, aunque resuelve el tema de la hiperactividad, es una determinación que pone límites de diferentes tipos a los pequeños, como el hecho de no apreciar las actividades al aire libre, la dependencia con estos aparatos, la falta de comunicación con el entorno, el descubrimiento del mundo que les rodea y el aislamiento.

El abuso de las nuevas tecnologías aísla a los chiquitines

Probablemente, son consecuencias que no se observen a corto plazo, pero cuando aparecen, son difíciles de resolver. Por lo tanto, hay que renunciar al empeño de siempre ser pasivos y dedicar un tiempo a compartir con los niños; además, ellos tienen una energía que revitaliza a cualquiera y no te sentirás incapaz de hacerlo.

Ser mamá o papá requiere de muchísimos sacrificios, pero si los vemos como parte de esa historia que tejemos juntos, nos convertimos en los primeros motivadores de la aventura y la diversión.

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