Esto es lo que le sucede al cerebro de un padre cuando tiene una hija

24 Octubre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicopedagoga María José Roldán
¿Los padres reaccionan igual cuando tienen hijos que cuando tienen hijas? Te lo contamos a continuación.

¿Cuánto dejamos que el género de nuestro hijo influya en nuestros hábitos y decisiones de crianza? Más de lo que podríamos darnos cuenta, según los expertos. Resulta que un padre que tiene una hija tiene diferentes respuestas cerebrales cuando interactúan con sus hijas pequeñas que cuando juega con sus hijos pequeños.

Un estudio publicado en la revista Behavioral Neuroscience de la American Psychological Association descubrió que los padres de niñas tienden a estar más presentes y responden a las necesidades de sus hijas que los padres de niños pequeños.

Los padres también cantaban con más frecuencia a sus hijas, hablaban más abiertamente sobre sus emociones y usaban palabras más analíticas como “todos”, “debajo” y “mucho”, según los hallazgos del estudio.

Padre abrazando a su hija.

Padres de niños pequeños

Los padres de los niños pequeños, por otro lado, participaron en juegos más rudos. También usaron más lenguaje relacionado con los logros, como “orgulloso“, “ganar” y “superior” cuando hablaban con sus hijos pequeños.

Los investigadores de la Universidad Emory y la Universidad de Arizona que llevaron a cabo dicho estudio sugieren que las diferencias en las interacciones pueden deberse a que los padres aceptan los sentimientos de las niñas más fácilmente que los de los niños. Si el niño llora o pregunta por el padre, los padres de las hijas respondieron a eso más que los padres de los niños.

Resultados fascinantes

Además de los registros de las interacciones diarias, los investigadores también usaron resonancias magnéticas funcionales para medir el cerebro de los padres participantes. Lo que encontraron es fascinante según los resultados del escaneo cerebral.

Los padres de niñas mostraron una respuesta más sólida a las felices expresiones faciales de sus hijas en el área del cerebro que controla el procesamiento visual, la recompensa, la regulación de las emociones y el procesamiento de la cara que los padres que tienen hijos.

Los padres de niños pequeños, sin embargo, tuvieron una mayor respuesta a las expresiones faciales neutrales de sus hijos. Según estos estudios, las niñas pueden aprender a ser más empáticas que los niños si tienen padres más atentos a sus necesidades y más abiertos a sus emociones.

Padre que tiene una hija e hijos

En el estudio se sugirió que los padres de los hijos podrían adoptar el mismo enfoque al interactuar con sus hijos, ya que investigaciones anteriores han relacionado la depresión con la emoción restringida en los adultos.

Es importante reconocer el hecho de que los padres pueden estar menos atentos a las necesidades emocionales de los niños, a pesar de sus mejores intenciones. Al final, debemos ser conscientes de cómo las nociones inconscientes de género pueden influir en la forma en que tratamos incluso a los niños muy pequeños.

¿Cuál es la realidad cuando se tiene una hija?

Aunque estos estudios dejan claro que los padres sienten cierta debilidad en las niñas, la realidad puede ser muy diferente. Esta dependerá de cada familia, de cada persona y de cada forma de ver la vida. Un padre puede querer y amar a sus hijos e hijas por igual, del mismo modo que la educación que les brinda puede ser exactamente la misma.

En este sentido, aunque los niños y las niñas puedan tener diferencias, más por personalidad que por género, un padre se adaptará a la crianza. Se adaptará según las necesidades que vaya encontrándose en el difícil, pero gratificante, camino de la paternidad.

Padre jugando con su hija bebé con pintura.

Un padre para sus hijos

Lo que sí está claro es que la figura de un padre es fundamental para el crecimiento de sus hijos. Necesitan la autoridad de su progenitor, su protección y su amor incondicional. No importa si son hijos o hijas. Lo que realmente es necesario es que un padre esté presente en la vida de sus hijos desde el momento que nacen.

De esta manera, los niños y niñas que pueden contar con su padre todo el tiempo crecerán con una personalidad y una autoestima reforzada. Sabrán que tienen a su padre para las buenas y para las malas. Que papá siempre estará en su vida para guiarlos por el camino.

Asimismo, disfrutarán del tiempo de calidad juntos, puesto que un padre puede sentir más o menos debilidad por uno u otro hijo, pero todos y cada uno de ellos ocupan el mismo pedazo en su corazón.