Enséñale qué hacer cuando se pierde o aleja de ti

Gladys · 16 mayo, 2016

En el super, una feria, el parque, una iglesia, el transporte público, en la playa. En cualquiera de estos espacios abiertos nuestros hijos pequeños pueden perderse. Así que te ayudaremos a minimizar estos episodios de angustia y a enseñarles qué deben hacer si no encuentran a papá y mamá.


El riesgo de que nuestros hijos se alejen de nosotros en un lugar público siempre está latente. No se trata de que seamos padres irresponsables o que no estemos pendientes de nuestros retoños.

Estas cosas pasan, sobre todo en espacios abiertos donde hay mucho tráfico de personas. Por esta razón es que debemos adelantarnos a un acontecimiento como este y preparar a nuestros hijos.

El primer elemento que caracteriza a un niño es la inocencia, ellos no tienen conciencia del peligro que puede acecharlos en la calle, en cualquier momento, sobre todo si no cuentan con la protección inmediata de papá y mamá.

Ante esta lamentable realidad es imprescindible que inculquemos a nuestros niños una dosis de desconfianza y les ofrezcamos una serie de herramientas que los ayudarán a defenderse si se ven solos en medio de una multitud.

Niños de tres a seis años. ¿Qué deben hacer si se pierde?

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Los pequeños con estas edades suelen ser muy inquietos y distraídos. Un segundo es suficiente para que pierdan de vista a sus padres.

También debemos tener en cuenta que al tratarse de niños más vulnerables, pueden ser víctimas del pánico y los nervios no le permitirán actuar de manera correcta, menos seguir indicaciones de trasladarse a algún lugar.

“Permanece donde estás”, siempre será la mejor instrucción para los niños

Por esta razón es que no es buena idea decir a los niños que se dirijan hasta un determinado lugar si se pierden.

Esta exigencia puede ponerlos todavía más nerviosos, porque al sentirse desprotegidos, la presión por saber que deben hacer algo para encontrar a sus padres, los puede abrumar.

Entonces, ¿qué podemos hacer los padres? La respuesta es sencilla. Lo primero que debemos hacer es conversar permanentemente con los niños y garantizarles que si llegan a alejarse, papá y mamá llegarán hasta donde ellos se encuentren.

“No te muevas, porque mamá y papá irán por ti”, “quédate donde estés hasta que nosotros lleguemos a ti”, estas instrucciones son más fáciles de recordar que pedirles que vayan hasta un lugar estratégico, incluso si nos parece lo suficiente llamativo.

Debemos ser claros al pedir a los niños que no deben ir con ningún desconocido. Pueden aceptar ayuda, decir sus nombres, pero nunca aceptar que una persona los lleve a otro lugar.

La necesidad de ir tomados de la mano en lugares públicos puede minimizar las posibilidades de que los niños se extravíen.

Otra recomendación es colgar del cuello o del brazo del niño una placa con sus datos y el número de contacto de los padres. Este accesorio puede permitir que otra persona los contacte.

Niños de siete a diez años

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A los niños de estas edades se les hace más fácil seguir instrucciones, así que puedes pedirle con toda confianza que hagan lo que les pides en caso de que se sientan perdidos.

  • Una excelente idea es establecer un silbido familiar, se trata de una especie de código entre padres e hijos para llamarse, cuando no estén lo suficientemente cerca.
  • En este caso, digamos a los pequeños que cuando escuchen el silbido de papá, traten de responder alzando la voz y no moverse hasta que papi y mami lleguen a su encuentro.
  • Enseñarles a identificar la vestimenta de guardias de seguridad, policías o bomberos. Si se pierden dentro de un centro comercial, un parque o una feria, pueden pedir ayuda a cualquiera de estos funcionarios.
  • Regresar hasta el último lugar donde estuvieron con sus padres. Esta técnica es muy efectiva. Algo tan sencillo como pedir a tu hijo que permanezca en el último lugar donde te vieron, puede facilitar significativamente la búsqueda.
  • De cualquier manera debemos ser cuidadosos al hablar de estos temas con nuestros niños, ya que si exageramos es posible que sembremos en ellos mucha inseguridad, y en estos casos es mejor darles la garantía de que papá y mamá harán todo por protegerlos y encontrarlos, en caso de que se alejen momentáneamente.

La mejor medicina siempre será la prevención, así que bajo esta premisa mantengamos a los pequeños de la casa siempre en la mira, y pidamos que se mantengan atentos y cerca de nosotros.