Enseña a tus hijos a normalizar la atención psicológica

16 Agosto, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Elena Sanz Martín
Son muchos los motivos que pueden llevar a un niño a necesitar atención psicológica. Por ello, es importante normalizarla y explicarles cómo les puede ayudar.

Cada vez son más los adultos que han dejado de ver la terapia psicológica como algo para “locos” con patologías graves y han comprendido que esta puede ayudar a personas sanas en innumerables ocasiones. Sin embargo, aún queda cierto estigma, y este se transmite a los niños.

Si queremos que las nuevas generaciones puedan gozar de una buena salud mental y accedan a los recursos necesarios sin culpas ni prejuicios, hemos de enseñarles a normalizar la atención psicológica.

Son muchas las condiciones que pueden llevar a un niño o a un joven a requerir ayuda profesional. Problemas de conducta, de ansiedad, dificultades de aprendizaje, duelos complicados…

Tiempo atrás, estos menores cargaban con la incomprensión y los juicios de sus compañeros y amigos. Por eso, es importante mostrar a los niños que, igual que acudimos al médico cuando nos encontramos mal físicamente, podemos acudir al psicólogo cuando la vida se torne complicada.

Niño hablando con su psicóloga para normalizar la atención psicológica.

¿Por qué enseñar a los niños a normalizar la atención psicológica?

Los niños son una hoja en blanco; están llenos de inocencia y desprovistos de prejuicios. Somos los adultos quienes les transmitimos la idea de que algo es bueno o malo, aceptable o inaceptable. Por eso, la infancia es la etapa ideal para educar en valores como el respeto, la empatía o la comprensión; y normalizar la atención psicológica es una tarea importante por varios motivos.

Para comprender a los otros

A veces, cuando nosotros estamos bien, nos resulta complicado ponernos en el lugar de quien sufre. Cuando para nosotros algo es sencillo, nos cuesta comprender que para otro resulte complicado.

En especial, cuando hablamos de salud mental y emocional, son frecuentes las críticas hacia quienes piden ayuda. La sociedad no nos pone en duda cuando tenemos fiebre o nos duele el estómago, pero nos culpa si sufrimos ansiedad o depresión.

Es muy probable que, a lo largo de su trayectoria académica, los niños cuenten en sus clases con compañeros que acudan al psicólogo por diversos motivos. Si hemos logrado transmitirles que esto algo tan natural y válido como acudir al médico de cabecera, serán más comprensivos y amables. Podrán empatizar con la situación del otro niño y apoyarle en su proceso.

Para pedir ayuda cuando la necesiten

Por otro lado, también es posible que, en algún momento, nuestros hijos encuentren dificultades psicológicas y emocionales a las que no puedan hacer frente solos. En este momento, será realmente crucial la idea que tengan acerca de la terapia psicológica, pues determinará si se empoderan y piden ayuda, o, por el contrario, se mantienen en el sufrimiento, sintiéndose, además, culpables por encontrarse mal.

Normalizar la atención psicológica les hará saber que disponen de un recurso para cuando llegue la ansiedad o la tristeza. Les recordará que hay personas capacitadas y dispuestas a ayudarlos, a enseñarles lo que necesitan para salir adelante, pues no tienen obligación de saberlo todo y ninguna emoción es vergonzosa. En suma, podrán comprender la importancia de la salud mental y el derecho que tienen a recibir apoyo cuando sea necesario.

Padres con su hija en terapia emocional.

¿Cómo enseñar a los niños a normalizar la atención psicológica?

Las siguientes son algunas pautas que pueden ayudarnos a enseñar a los niños a normalizar la atención psicológica:

  • Es importante educar en inteligencia emocional desde los primeros años, que en casa se hable abiertamente de emociones y se enseñe a los pequeños a reconocerlas y expresarlas. De este modo, sabrán detectar más fácilmente cuándo algo no está bien en su interior y sabrán transmitírnoslo.
  • Explicarles cuál es la labor de un psicólogo y responde sus dudas al respecto. Contarles que es una persona que nos enseña a manejar nuestras emociones, que nos da recursos, herramientas y ejercicios para sentirnos mejor.
  • Dar ejemplo; esta siempre será la forma más efectiva de transmitir un mensaje a un niño. Recuerda tú también cuidar de tu salud mental y, si ya has acudido al psicólogo en alguna ocasión, comparte tu experiencia con tu hijo.

Normalizar la atención psicológica desde sus primeros años no solo los ayudará durante la infancia, pues lo asentado en esta etapa se mantiene hasta la edad adulta. Así, una actitud positiva al respecto les facilitará la decisión de pedir ayuda en cualquier momento de su vida y ser un apoyo y un soporte para otras personas de su entorno.