El síndrome del abuelo esclavo

24 abril, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la educadora social Natalia Cobos Serrano
Las sobrecargas familiares pueden someter a los abuelos a un gran estrés, originando fuertes desequilibrios en la salud a nivel emocional y físico.

El síndrome del abuelo esclavo se considera como una nueva enfermedad del siglo XXI. Incluso, la OMS lo reconoce como un abuso del rol de los abuelos, apreciándolo como otro tipo de maltrato.

Realmente, los abuelos asumen con profundo agrado la crianza y cuidado de los niños. Lo viven como si volvieran a ser padres por segunda vez, pero con un carácter más gratificante y cariñoso.

Con el paso del tiempo, las redes familiares se agrandan y las cargas y el estrés familiar se multiplican. Los nietos crecen y, con ello, también lo hacen sus necesidades y las responsabilidades de quien los cuida y los atiende en la práctica diaria.

Los abuelos en el siglo XXI

Hoy en día, el panorama de las relaciones familiares en nuestra sociedad ha cambiado profundamente. Hace tan solo unas décadas, ser abuelo antes de los cincuenta era bastante frecuente. En la actualidad, debido a que se está retrasando cada vez más la maternidad, ser abuelo cerca de los setenta se ha convertido en lo más habitual.

Sin duda, las relaciones de los abuelos con los nietos pueden ser muy diferentes entre sí. Dependerán de varios factores como las relaciones con sus hijos, la proximidad geográfica, el carácter del niño y, por supuesto, los aspectos culturales.

Los abuelos, en algunas familias, pueden mantener un papel importante en la crianza de los nietos. Dependiendo de las circunstancias o de la familia, se requiere a los abuelos de forma ocasional o sistemática.El síndrome del abuelo esclavo.

Cuando se trata de momentos ocasionales o puntuales, no se generan grandes trastornos en la vida familiar de los abuelos. Sin embargo, cuando se requiere su ayuda de forma constante, se puede originar una situación de verdadero estrés. 

¿Qué es el síndrome del abuelo esclavo?

El síndrome del abuelo esclavo es una enfermedad grave que afecta a hombres y mujeres que se encuentran sometidos a una sobrecarga física y emocional, y que origina graves y progresivos desequilibrios, tanto somáticos como psíquicos.

Para el cardiólogo Antonio Guijarro es muy común, especialmente, en mujeres adultas con responsabilidades directas de ama de casa, las cuales son voluntariamente asumidas. Y es que estas mujeres se caracterizan por tener un estricto sentido del orden, la responsabilidad, la dignidad y el pudor.

El sentimiento de compromiso de los abuelos

La psicóloga Encarnación Liñán propone algunas respuestas al porqué los abuelos se sienten tan comprometidos con esta situación hasta el punto de asumirla como propia.

Para ella, la educación y los valores aprendidos serían la principal razón por la que los abuelos se sienten responsables del continuo sostenimiento de los nietos y de los problemas familiares. Además, opina que es un medio para seguir sintiéndose útil, un aspecto que preocupa con frecuencia a las personas mayores.

Consecuencias del síndrome del abuelo esclavo: ¿cómo afecta a la salud?

Encarnación Liñán distingue dos tipos de manifestaciones en la salud del abuelo o la abuela que sufre esta situación: físicas y emocionales.

Entre las manifestaciones físicas, Liñán reconoce hipertensión arterial, molestias paroxísticas, como sofocos, taquicardias, mareos, etc., y debilidad y decaimiento, lo cual se traduce en cansancio.El síndrome del abuelo esclavo.

Por otro lado, respecto a las manifestaciones emocionales, habla de un malestar general en los abuelos. Sienten ansiedad al no poder responder eficazmente a la situación, tristeza y desánimo, provocados por una falta de motivación por su propio ‘self’. Todos estos sentimientos no hacen más que acentuar su sufrimiento, ya que sienten culpabilidad por su malestar.

«El amor es el regalo más grande que una generación le puede dejar a otra.»

-Richard Garnett-

Los abuelos, un gran apoyo al que hay que cuidar

Actualmente, se dan múltiples factores para que esta situación de sobrecarga se produzca. La crisis económica ha desencadenado que muchos hogares dependan, en gran parte, de los recursos económicos de los abuelos. 

Y es que los abuelos se han convertido en un gran apoyo para muchas familias. Mientras que los padres están trabajando, resulta mucho más económico y cómodo dejar a los niños con los abuelos.

Por todo esto, debemos encontrar el equilibrio de las responsabilidades que otorgamos a los abuelos y sus capacidades, y evitar, así, originarles sobrecargas emocionales y físicas que, definitivamente, podrían dañar su salud.