El corte de digestión en los niños

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico Nelton Ramos el 19 diciembre, 2018
Lorena González · 19 diciembre, 2018
Te contamos todo lo que debes saber sobre el corte de digestión en los niños. Te adelantamos que el problema no está en bañarse sino en los cambios de temperatura.

Casi todos los niños han sufrido durante su infancia el hecho de no poder bañarse en la piscina o la playa después de haber comido. «Tienes que esperar dos horas para que no se te corte la digestión». Esa es una indicación muy frecuente que los padres dan para evitar el corte de digestión en los niños. Pero, ¿es cierto?

El corte de digestión en los niños realmente no ocurre al bañarse después de comer. La digestión sigue su proceso normal y no se corta o detiene al meterse al agua. El problema está en el cambio de temperatura, y el riesgo no tiene que ver con la digestión sino con el síndrome de hidrocución.

Hidrocución: ¿qué es?

El mal llamado corte de digestión en los niños se trata en realidad de la hidrocución.

Es la pérdida de conocimiento o muerte de una persona después de sumergirse en el agua.

Cuando introducimos la cabeza en el agua, la frecuencia cardíaca disminuye de forma natural, ya que se produce el reflejo de inmersión. Este reflejo también hace que los vasos sanguíneos de la piel se contraigan, para favorecer el flujo sanguíneo hacia el cerebro.

Este reflejo de inmersión es poco notorio en el caso de los adultos, pero en los niños es bastante potente, de ahí el peligro. También es necesario considerar las temperaturas del cuerpo y del agua, ya que cuanto más grande sea la diferencia entre estas temperaturas, mayor será el reflejo de inmersión. Esto se debe a que este reflejo también persigue conservar la temperatura corporal al contraer los vasos sanguíneos de la piel.

¿El sentido de estos reflejos? Mantener al organismo vivo durante más tiempo bajo el agua al disminuir el gasto energético (se alarga así el tiempo necesario para la próxima respiración de oxígeno)

-Doctora Shora, El País

"Hay esperar dos horas después de comer para meterse en el agua", frase que hemos escuchado más de una vez en nuestras vidas.

¿Qué ocurre con el corte de digestión en los niños?

Simplemente no se produce. La digestión nunca se ve interrumpida, pero sí favorece el síndrome de hidrocución. Durante el proceso de digestión, el estómago necesita contar con grandes cantidades de oxígeno, que es extraído de los vasos sanguíneos. Para favorecer el proceso de digestión, los vasos sanguíneos del aparato digestivo se dilatan. Y como consecuencia, el cerebro y otras partes del cuerpo reciben menos oxígeno.

El peligro de shock termodiferencial se presenta más frecuentemente con temperaturas del agua inferiores a los 27 °C.

-Actualización en medicina de familia-

¿Puedo dejar que mi hijo se bañe después de comer?

No es recomendable. Pero recuerda que el síndrome de hidrocución puede producirse en niños aún si no han comido. Lo mejor es esperar un tiempo prudencial para bañarse, dependiendo de la comida que hayan consumido. Es decir, si comieron frutas y ensalada, poco tiempo. Si por el contrario fue una comilona que nos deja muy llenos por unas horas, lo mejor es esperar más tiempo.

Si a mi hijo le duele la barriga, puedo probar con ciertos remedios caseros para aliviarlo.

¿Cómo evitar la hidrocución?

Recuerda que el proceso en sí se da por la diferencia brusca de temperaturas y por el reflejo de inmersión. Entonces, lo más importante es no sumergirse por completo y de golpe en la playa o piscina. Se trata de ir mojando el cuerpo poco a poco, incluyendo la cabeza, para que la temperatura del cuerpo se iguale un poco con la del agua.

Esto es especialmente necesario si el niño o niña ha estado haciendo deporte o ha estado expuesto al sol. También, el pequeño debe esperar un tiempo prudencial para meterse al agua después de la comida. Ese tiempo va a variar en función del tipo de comida y la cantidad que hayan ingerido, como ya explicamos. Pero, por lo general, basta con que sean 2 o 3 horas. 

Los síntomas que nos pueden alertar de un corte de digestión son escalofríos intensos, nauseas y vómitos, zumbido de oídos, dificultad en la visión y perdida de consciencia.

-Portalfarma-

Siguiendo estos consejos lograrás evitar que tu pequeño sufra un corte de digestión. La prevención y la prudencia son las verdaderas claves para ello.