Educar en consumo responsable a nuestros hijos

16 junio, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la pedagoga María Matilde
Hablaremos en esta artículo sobre la necesidad de educar en consumo responsable a nuestros hijos. Lo cual implica lograr que ellos entiendan la importancia de consumir menos y que lo que se consuma sea respetuoso con el medio ambiente.

Educar en consumo responsable a nuestros hijos implica que desarrollen actitudes conscientes y críticas a la hora de comprar productos, junto con otras acciones, como el reciclado de la basura, el ahorro de la energía y el cuidado del agua, fundamentales para la preservación de nuestro entorno.

La preservación del medio ambiente mediante su cuidado es posible si incorporamos hábitos sostenibles y adoptamos actitudes de respeto al entorno.

¿Qué es el consumo responsable?

El consumo responsable es una actitud por parte de las personas consumidoras y usuarias que implica hacer un consumo consciente y crítico. Esto se traduce en que, al momento de comprar un producto o de contratar un servicio, garanticemos tengan el menor impacto posible en el medio ambiente.

Con lo cual, un consumo responsable involucra un replanteamiento de nuestras necesidades para satisfacerlas, contribuyendo, así, a una sociedad más sostenible y justa. Y significa la necesidad del desarrollo de prácticas a nivel personal, institucional, organizacional y empresarial,  que contribuyan en este sentido.

Es fundamental adoptar acciones, rutinas diarias y decisiones responsables sobre qué tipo de productos comprar. Que sean respetuosos con el medio ambiente, y cuáles son prescindibles, porque no son respetuosos o porque no los necesitamos.Educar en consumo responsable a nuestros hijos.

Un consumo responsable implica también conocer y decidir sobre las empresas que los elaboran, y saber si ellas cumplen con todos los derechos y principios de justicia social. Debemos optar por modelos de producción-distribución-consumo-desechos sostenibles y justos.

Educar en consumo responsable a nuestros hijos

Si bien el sistema educativo también es responsable de la educación de nuestros hijos, es en los hábitos de vida en el seno de nuestros hogares donde verdaderamente debe empezar y ejercerse un consumo responsable. Educar en consumo responsable a nuestros hijos es una responsabilidad ineludible, tanto de la institución escolar como de los padres.

En primer lugar, debemos partir de la base de que el primer paso para educar en un consumo responsable, es el ejemplo. No podemos conseguir que nuestros hijos adopten hábitos sostenibles y desarrollen prácticas de respeto por el medio ambiente si no lo ven en su propio entorno familiar.

Para educar en consumo responsable a nuestros hijos debemos considerar lo siguiente:

  •  Desarrollar en ellos patrones de conducta a partir de nuestro propio ejemplo, fomentando valores de cuidado de nuestro entorno medioambiental.
  • Explicarles e informarles sobre las repercusiones medioambientales que puede tener la adquisición de determinados productos.
  • Fomentar el comercio justo. Explicar e informar a nuestros hijos de que todo producto tiene por detrás un cultivo, recolección y manufactura, y que son personas las que lo hacen. Personas que tienen derecho a unas buenas condiciones de trabajo.
  • Que sean capaces de tolerar un no por respuesta, y los motivos por los que no se puede comprar todo lo que se ve y se desea.
  • Respetar constantemente en todas las prácticas cotidianas que desarrollemos en casa la regla de las tres R, “Reciclar, Reutilizar, Reducir”. Lo cual se traduce, en primer lugar, en tirar la basura en los contenedores correspondientes, y en acciones como reciclar papel o reutilizar botellas de plástico.Educar en consumo responsable a nuestros hijos.
  • Enseñarles el valor del trabajo, a no despilfarrar y a no gastar y comprar de forma innecesaria. Nuestros hijos deben ser conscientes del esfuerzo que supone conseguir las cosas.
  • Procurar que desarrollen hábitos cotidianos de consumo responsable, como reciclar correctamente los residuos, no malgastar el agua y ahorrar energía.
  • Asistir con nuestros hijos a mercadillos solidarios, de productos de segunda mano, de productos reutilizados o reparados, o donde se realicen intercambios, tanto de productos como de servicios.

Antes de comprar…

«¿Realmente lo necesito?». Esta es la pregunta que debemos hacernos antes de comprar o consumir cualquier producto o servicio. Y, en caso de que sea necesario, evaluar no solo su calidad y precio, sino también evaluar su impacto medioambiental y social.

Es decir, si realmente necesitamos comprar un producto, considerar la responsabilidad de la empresa encargada de su elaboración y su compromiso, tanto con el cuidado del medio ambiente como con el respeto de los derechos humanos.