¿A qué edad se recomienda que un niño entre a la guardería?

Conocer la edad recomendable para ingresar al niño al maternal es clave. Sobre todo, si deseamos priorizar sus necesidades y ofrecerle los cuidados apropiados.
¿A qué edad se recomienda que un niño entre a la guardería?
Pedro González Núñez

Escrito y verificado por el educador infantil Pedro González Núñez el 23 octubre, 2021.

Última actualización: 23 octubre, 2021

Una pregunta que tarde o temprano aparece en la consulta del pediatra, sobre todo cuando ambos padres trabajan, es a qué edad se recomienda que el niño entre a la guardería.

Pero, ¿existe algún tipo de consenso al respecto? A continuación, te lo contaremos.

¿Qué opciones existen para el cuidado de los niños mientras sus padres trabajan?

Según a quién le preguntemos, las respuestas serán diversas.

En España, por ejemplo, la baja por maternidad es de solo 16 semanas. Por lo tanto, es común que muchos progenitores opten por llevar al niño a la escuela infantil con tan solo cuatro meses.

Algunas madres aprovechan las vacaciones pendientes para unirlas a su permiso de maternidad y así, pasar los primeros 5 meses de la vida de su hijo junto a él. Pero esto no está al alcance de cualquiera.

De todas formas, una vez acabada la baja las opciones posible son pocas y esta decisión se convierte en una de las más difíciles de nuestras vidas: ¿Debo llevar al bebé a una guardería? ¿Dejarlo al cuidado de sus abuelos o de algún familiar? ¿Contratar a una cuidadora externa?

¿Qué recomiendan los profesionales acerca de la edad de ingreso del niño a la guardería?

La mayor parte de los pediatras y expertos recomiendan esperar hasta que el niño cumpla 2 años para llevarlo a la guardería. Esto es porque antes de esa edad las necesidades de socializar todavía son limitadas, pues los pequeños juegan más que nada en paralelo y no en equipo. Así, lo negativo puede superar a la positivo.

Un aspecto importante a considerar es el riesgo de enfermar, algo que se vuelve constante en los primeros años de escolarización. No olvidemos que el sistema inmunitario de los bebés pequeños todavía es muy débil y en la guardería se juntan decenas de niños y aumenta la circulación de los virus.

Además, durante los primeros meses de la vida los pequeños deben fortalecer el vínculo con sus personas más cercanas: sus progenitores, hermanos, abuelos, tíos y demás familiares.

“El medio mejor para hacer buenos a los niños es hacerlos felices”

-Oscar Wilde-

El problema de las ratios elevadas

Otro tema no menor es que, en general, las guarderías se ven obligadas a trabajar con una ratio muy elevada.

Si bien se atienen a la legalidad, esta es alta para un solo cuidador e implica que no se les pueda ofrecer a los niños los estímulos necesarios para su edad ni los cuidados suficientes.

También se pierde capacidad de observación, ya que un monitor a cargo de varios niños de uno o dos años tiene que estar más pendiente de cuidarlos que de observarlos. De esta forma, se desaprovechan las oportunidades para conocer mejor a cada pequeño, descubrir qué le motiva, qué le gusta, en qué avanza mejor y en qué se retrasa.

Aun así, si no hay más remedio, la guardería no deja de ser una opción viable, pues son instituciones que funcionan correctamente y cuidan bien de los niños. De hecho, la mayor parte trata de ajustar las ratios lo mejor que se puede.

Respecto a las infecciones que los niños cogen en las escuelas infantiles, estas suelen ser leves y los mantienen fuera apenas unos días. No obstante, el riesgo de desarrollar patologías más complejas es mayor que cuando no se los expone a los virus de forma tan temprana.

La preparación para el colegio

Ante la elección de concurrir a la guardería se recomienda buscar un sitio de calidad, que tenga una unidad especial para bebés lactantes. Además, conviene que unos meses antes el niño tenga un primer contacto social con otros pequeños.

A partir de los 18 a 24 meses resulta conveniente considerar la escuela infantil, para que el pequeño comience a establecer sus horarios, sus rutinas, aprenda a compartir con compañeros y las normas de convivencia. Cuando se le anticipa lo que está por comenzar, mejora aún más su adaptación.

Entonces, ¿a qué edad se recomienda llevar al niño a la guardería?

Luego de explicarte todo esto podemos considerar a los 18 meses como un momento oportuno para escolarizar a los niños.

Sin ánimos de demonizar a las escuelas infantiles que hacen un gran trabajo, debemos pensar que la prioridad para el bebé pequeño es estrechar los lazos con sus seres queridos más cercanos. En este sentido, lo mejor es buscar otras opciones para los primeros meses de sus vidas.

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