Divorcio con hijos e hipoteca, aspectos legales

7 septiembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el abogado Francisco María García
En caso de separación o divorcio, son muchas las cuestiones de índole económica y familiar que hay que aclarar. Una de ellas es la hipoteca sobre la vivienda familiar. ¿Cómo se regula este aspecto?

Tras un divorcio, hay que decidir muchas cosas. El fin de la vida en común involucra diferentes aspectos como la custodia de los hijos, la pensión de alimentos, el uso de la vivienda familiar, etc.

Además, también hay asuntos patrimoniales que tienen que ser resueltos por los cónyuges. Como ejemplos están el pago de una hipoteca, de préstamos o de facturas pendientes.

Y, por supuesto, nada de esto es sencillo. La ruptura de la pareja, generalmente, genera tensiones y discusiones, y ponerse de acuerdo en todas estas cosas puede resultar muy complicado.

Es importante informarse sobre estos temas antes para no tener sorpresas desagradables en el momento de un eventual divorcio. A continuación, veremos algunos elementos para conocer los aspectos legales sobre el divorcio con hijos e hipoteca.

¿Quién debe pagar la hipoteca tras el divorcio?

Después de un divorcio, en caso de que exista una hipoteca, esta deberá seguir siendo pagada por las personas que firmaron la escritura antes del divorcio, generalmente, los dos cónyuges. La deuda con el banco no tiene nada que ver con la relación que existe entre las personas que pidieron el dinero.

En la práctica, se trata de dos tipos de relaciones jurídicas completamente distintas. La primera es la relación de los deudores con el banco. Y la segunda es la relación de quienes pidieron el préstamo entre sí, en este caso, el vínculo matrimonial que se ha roto.Padres durante el proceso de divorcio con hijos.

Un divorcio, sea amistoso o contencioso, no modifica en nada las obligaciones que los cónyuges mantenían previamente con el banco. Así se ha considerado por la última jurisprudencia en vigor.

Ni los posibles acuerdos entre los cónyuges, ni la sentencia de un juez sobre el divorcio, ni el propio Tribunal Supremo podrán afectar dichas obligaciones. De hecho, el juzgado no se pronuncia sobre quién debe pagar la hipoteca tras el divorcio.

Si la vivienda que es objeto de la hipoteca, generalmente la vivienda familiar, está dentro de los bienes gananciales, el pago deberá hacerse al 50 %. Si es privativa de uno de los cónyuges, será el titular de la vivienda quien deba seguir pagando la hipoteca. Y, si la titularidad es compartida, cada uno realizará el pago en función del porcentaje de titularidad.

Una vez que los cónyuges han llegado a un acuerdo sobre el pago de la hipoteca y este se encuentre registrado en el convenio de divorcio, el banco puede aceptar cambiar las condiciones de la hipoteca. Pero la decisión deberá ser aceptada por el banco y se deberá firmar una nueva escritura.

Evolución reciente de los convenios de divorcio sobre el pago de la hipoteca

El cónyuge que se ve obligado a abandonar la vivienda familiar, generalmente el hombre, no está exento de seguir pagando la hipoteca. En los convenios de divorcio de los últimos años se ha producido una evolución favorable para él.

Si miramos al pasado reciente, en los años 1990 y 2000, en muchos convenios de divorcio se acordaban cuotas mensuales de la hipoteca acordes con los ingresos de cada cónyuge.

Tradicionalmente, quien tenía más ingresos pagaba una proporción mayor de la hipoteca. Y este, generalmente, era el marido, por lo que era común ver acuerdos en los que el marido se comprometía a pagar el 80 % y la esposa el 20 %.

En ocasiones, incluso, era el marido quien pagaba la totalidad de las cuotas. Los jueces aprobaban estos convenios con toda naturalidad, ya que asimilaban la hipoteca a una obligación alimenticia a favor de los hijos.Padres discutiendo por la custodia de su hija tras el divorcio.

Pero, en realidad, no se trata de una carga de la familia, sino de una carga del matrimonio. En 2011, una sentencia del Tribunal Supremo aclaró el tema. El reparto de la hipoteca debe seguir igual que cuando se pactó con el banco antes del divorcio, independientemente de la pensión alimenticia para los hijos.

¿Quién se queda en la vivienda familiar tras un divorcio con hijos?

A menos que exista un acuerdo entre las partes aprobado por el juez sobre quién se quedará con el uso de la vivienda familiar después del divorcio, este le corresponde en primer lugar a los hijos. Y, por extensión, al cónyuge que se queda con ellos. Esto ocurre incluso cuando la casa es propiedad exclusiva del cónyuge que se marcha.

Si unos hijos se quedan con uno de los cónyuges y otros con el otro, el juez decidirá lo que estime procedente. Cuando el juez determina una custodia compartida, el uso de la vivienda familiar recaerá en el cónyuge que más lo necesite debido a su situación económica o de salud.