El dilema de las primerizas, ¿parto o cesárea?

Gladys · 12 diciembre, 2015

El embarazo supone una etapa maravillosa para cualquier mujer. En los primeros meses, despertamos acariciándonos la barriga. La ilusión nos acompaña durante todo el período de gestación y junto a esta, el dilema de no saber cuál es la mejor vía (¿parto o cesárea?) para traer a nuestro bebé al mundo.

No todas tenemos el arrojo de tomar esta decisión con rapidez. Y la verdad es que los consejos y recomendaciones de nuestras madres, suegras, hermanas y amigas no hacen muy fácil la tarea.

Así que algo tan natural y necesario como dar a luz se convierte en un dilema que, en ocasiones, nubla el idilio que creíamos imperturbable.

Sentirnos presionadas y confundidas es prácticamente la norma, porque la información que escuchamos y leemos se contradice.

Un día tu mejor amiga te puede recomendar la cesárea porque a ella le resultó muy bien, pero dos semanas después te llama por teléfono para decirte que conoció a alguien que tuvo complicaciones con la herida abdominal. “Mejor evalúa, antes de decidir”, cuelga y te deja con más dudas de las que tenías.

El dilema ¿parto o cesárea?

Muchas de nosotras antes de estar embarazadas tal vez asegurábamos que los hijos que tendríamos en el futuro los traeríamos a este mundo por vía vaginal y que serían en agua.

Pero cuando tenemos información detallada o vemos un video de un parto sin un ápice de censura, el miedo hace de las suyas, nos hace cambiar de opinión y repentinamente deseamos optar por una cesárea,

La idea no es convencerte de que la cesárea es lo mejor. La intención es ampliar el panorama para ayudarte a despejar dudas, a fin de que puedas tomar una decisión que es “solo tuya”. Se trata de tu cuerpo y solo a ti, asesorada por tu gineco-obstetra, te concierne elegir cómo será el alumbramiento.

¿Qué rodea un parto natural?

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La incertidumbre

El médico te dará una fecha probable de parto, de acuerdo a tu último período menstrual, pero es día podría adelantarse o postergarse.

Una larga labor de parto

Muchas mamis tienen la suerte de dar a luz rápido, desde el momento en que se registran las primeras contracciones o cuando “rompe la fuente”. Mientras otras pueden tardar hasta 18 horas.

Esto va a depender de la dilatación del cuello uterino que debe lograr un diámetro de 10 centímetros

Algunas de nosotras nos debilitamos mucho y, en esos casos, el médico puede recomendar una cesárea en la recta final.

De vuelta en tiempo récord

Todas queremos tomar nuestro bebé en brazos y regresar al hogar junto a la familia lo más pronto posible.

La buena noticia es que con el parto, siempre y cuando no se registren complicaciones, solo debemos estar un día bajo observación médica, para luego ir a casa. Así que podremos atender a nuestros bebés y reincorporarnos a nuestras actividades habituales sin mayor cuidado.

¿Qué nos espera con una cesárea?

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La cesárea, por sencilla que parezca, conlleva todos los riesgos de una intervención quirúrgica dentro de un quirófano, como reacción negativa a la anestesia. Así que requiere de una observación médica post operatoria más prolongada, entre 48 y 72 horas, para permitir el regreso a casa.

Indicaciones

En ocasiones, queremos experimentar un parto natural, pero el médico sugiere practicar una cesárea por el tamaño del feto, porque la madre tiene pelvis estrecha, por evidencias de infección intrauterina, por preeclampsia o por presentar placenta previa. La lista es larga en lo que respecta a las indicaciones por las que un parto no es recomendable.

La temible cicatriz. La incisión denominada laparotomía se realiza de forma horizontal en la parte baja del abdomen y recibe una sutura que es retirada a los siete días después de la cesárea.

La herida puede causar molestias durante las primeras horas, pero no debe ser tocada ni retirada la cura o apósito con que el médico la cubre, para evitar infecciones.

Cuidados prolongados

La cesárea implica una serie de cuidados que pasan por no hacer esfuerzos –a nuestro bebé lo podemos tomar en brazos sin problemas–, evitar agacharnos y guardar un reposo más prolongado antes de retomar las actividad física.

Toda mujer encuentra su plenitud cuando llega la hora de la maternidad. Y decidir traer al mundo a un bebé por parto o cesárea no te convertirá en una súper mamá. Piensa en tu seguridad y en la alternativa que más se adapta a tus circunstancias.

No olvides que el día que tengas frente a ti a tu nuevo amor debe ser mágico, así que confía en tu médico y mientras llegue el día de darle la bienvenida, disfrútalo al máximo el tiempo que habite en tu vientre.