5 cuentos para trabajar las emociones en los niños

Mervis Romero · 16 febrero, 2018
Los cuentos son una excelente manera de involucrarnos y colaborar con la formación integral de nuestro hijo. La inteligencia emocional es otra de las cualidades que puedes trabajar a partir de estas hermosas historias.

Un niño con una buena salud emocional es un niño feliz, capaz de enfrentar situaciones emocionalmente complejas. Aunque no es fácil ayudarlos a desarrollarla, cuentas con una excelente herramienta: los cuentos para trabajar las emociones. Descubre cómo puedes educar las emociones y sentimientos de los niños a través de la lectura de cuentos.

Cuentos para trabajar las emociones en los niños

Actualmente, que los niños desarrollen habilidades sociales es un factor clave que los ayudará a ser mejores personas. Comprender y canalizar las emociones que van surgiendo a medida que se presentan situaciones reforzará la autoconfianza del niño.

Además, hará que el pequeño sea consciente de las emociones del prójimo y, por ende, respete sus sentimientos. Hemos seleccionado para ti los mejores cuentos para manejar algunas emociones del niño:

La alegría

Cuento: Mis pequeñas alegrías, escrito por Jo Witek y Christine Roussey.

Este cuento narra la linda historia de una abuelita que le regala a su nieto una singular cajita para guardar tesoros. La premisa es guardar allí los tesoros de la vida, aquellos momentos que de verdad nos dan alegría con solo recordarlos.

Este bello libro ilustrado te ayudará a conocer cuáles son las cosas que más valora tu hijo. A su vez, también descubrirás las cosas que hacen feliz al niño al preguntarle qué guardaría él en la cajita.

La empatía

Cuento: La ovejita que vino a cenar, escrito por Steve Smallman y Joelle Dreidemy.

Se trata de una breve historia en la que se trabajan sentimientos como la compasión y sobre todo la empatía. El cuento narra cómo un lobo hambriento termina encariñándose con la ovejita que, se suponía, sería su cena favorita.

Esta historia despierta sentimientos que hacen que los niños dejen salir su lado compasivo y solidario hacia los demás. Les enseña que pueden decidir cómo actuar antes circunstancias que ponen a prueba su carácter y su naturaleza, al ejercer su autocontrol.

Los cuentos para trabajar las emociones pueden ser incorporados en el ámbito escolar.

El amor

Cuento: Mi amor, escrito por Astrid Desbordes y Pauline Martín.

Aquí nuestro protagonista, Alchibaldo, es un niño que está a punto de dormirse, pero le pregunta algo a su mamá. Este niño quiere saber si ella lo va querer toda la vida y su mamá le responde con una historia. Entonces, le cuenta cómo surgió ese amor incondicional que toda madre siente por su hijo desde que conoce de su existencia.

Este cuento reafirmará al niño que, pase lo que pase, le querrás para siempre, y reforzará la seguridad de tu amor por él. Los cuentos para trabajar las emociones entrañan más de un sentimiento a la vez como la autoestima, la sinceridad y la amabilidad.

“Comprender y canalizar las emociones que van surgiendo a medida que se presentan situaciones reforzará la autoconfianza del niño”

Los celos

Cuento: Los fantasmas no llaman a la puerta, escrito por Eulalia Canal Iglesias.

Esta obra cuenta la particular y graciosa historia que se desarrolla entre dos buenos amigos, Oso y Marmota, que siempre juegan juntos. La armonía de este par se ve alterada por la llegada de Pato, quien según Marmota pone en riesgo su relación con Oso.

Este cuento aborda principalmente el sentimiento de la amistad, pero el trasfondo de la historia se basa en los celos. El cuento destaca la seguridad de los sentimientos que percibe el niño hacia y desde una persona en especial.

Los cuentos para desarrollar emociones en los niños pueden ser aplicados como parte de una rutina de sueño.

La envidia

Cuento: Gato Rojo, Gato Azul, escrito por Jenni Desmod.

Se suele confundir la envidia con los celos. El caso es quem aunque se parecen mucho, no son sentimientos iguales. Mientras que la envidia envuelve a dos, los celos mezclan a tres personas.

Esta interesante historia trata de dos gatos que viven en una misma casa, pero que no se la llevan nada bien. Cada gato posee habilidades diferentes: gato azul es muy inteligente y gato rojo muy rápido. Leer estos cuentos para trabajar las emociones tales como la autoestima y la envidia, ayudarán al niño a aceptarse tal como es.

En conclusión, si quieres fortalecer la unidad familiar y fomentar la educación e inteligencia emocional del niño, léele un cuento. Pero no cualquier historia, sino alguno de estos u otros cuentos para trabajar las emociones en los niños, de modo que estimulen sentimientos que deben aprender a dominar.

Recuerda que el aprendizaje está estrechamente relacionado con las emociones. Enseñarles a gestionarlas los ayudará a evitar trastornos de aprendizaje.